martes, 1 de abril de 2014

VIVIR EL PRESENTE

De hecho he escrito varias veces sobre la necesidad de vivir el presente. Pero no siempre utilizamos correctamente el concepto "vivir el presente".
Vivir el presente luchando por arreglar los errores cometidos en el pasado para construir un futuro mejor. Creo que esta es la idea correcta de vivir el presente. Sin embargo, muchas veces, como el "carpe diem" de los romanos, lo interpretamos como que hay que olvidarse de los problemas, pasárselo lo mejor posible, cerrar los ojos a la cruda realidad y desentendernos de los problemas de los demás. Transformamos el presente en una burbuja egoísta en la que nos encerramos ajenos a todo y a todos. Encontrando una paz, que no es sino ceguera ante la vida real. El presente consiste, entonces, en hacer girar el mundo a nuestro alrededor y sacar de él el mayor provecho posible para nuestro bienestar, aunque esto suponga olvidar a los demás e incluso hacer sufrir a los demás.
Vivir el presente positivamente, es vivirlo con los demás, comprometidos con nuestra sociedad. Pasando momentos felices, ¡claro está!, pero también luchando por la felicidad de todos, aunque esto nos traiga problemas. La paz que nos ha de traer vivir el presente, es la paz de quien se siente conforme con uno mismo, convencido de que está haciendo lo que hay que hacer. 
 
Joan Josep Tamburini

LECTIO 1/04/2014

Jn 5,1-3;5-16
 Era el día de fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la Probática, una piscina que se llama en hebreo Betsaida, que tiene cinco pórticos. En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua. Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: «¿Quieres curarte?». Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo». Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda». Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.
Pero era sábado aquel día. Por eso los judíos decían al que había sido curado: «Es sábado y no te está permitido llevar la camilla». Él le respondió: «El que me ha curado me ha dicho: ‘Toma tu camilla y anda’». Ellos le preguntaron: «¿Quién es el hombre que te ha dicho: ‘Tómala y anda?’». Pero el curado no sabía quién era, pues Jesús había desaparecido porque había mucha gente en aquel lugar. Más tarde Jesús le encuentra en el Templo y le dice: «Mira, estás curado; no peques más, para que no te suceda algo peor». El hombre se fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había curado. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.




ORACIÓN DE AYUDA


ORACIÓN EN QUE SE PIDE LA AYUDA DE DIOS
Sal. 54

Del maestro de coro, con instrumentos de cuerda. Instrucción de David, cuando los habitantes de Zif fueron a decir a Saúl: «¿No se ha escondido David entre nosotros?» ¡Sálvame, Dios mío, por tu nombre! ¡Defiéndeme con tu poder! Escucha, Dios mío, mi oración; presta oído a mis palabras, pues gente arrogante y violenta se ha puesto en contra mía y quiere matarme.

¡No tienen presente a Dios! Sin embargo, Dios me ayuda; el Señor me mantiene con vida. 

 Él hará que la maldad de mis enemigos se vuelva contra ellos mismos.

¡Destrúyelos, Señor, pues tú eres fiel!

Yo te ofreceré sacrificios voluntarios y alabaré tu nombre, porque eres bueno,  porque me has librado de todas mis angustias y he visto vencidos a mis enemigos.




UNA VIRGEN A UNA ANGUSTIADA


MENSAJE DE MARÍA DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS, ARGENTINA



–Querida hija mía, es penoso para mí que tú dudes. Confía en mí aún al grado de parecer tonta. Yo no te dejaré caer. ¿No soy yo una Madre amorosa? ¿No soy yo mejor que tú? Sé contenta y feliz con el destino que mi Hijo ha marcado para ti. Pon tus propios planes dentro de mi Corazón maternal. De esta manera tú serás agradable a mí y a Jesús. Como ustedes quieren a sus hijos y los cuidan, Yo los quiero aún más y cuido de ustedes. Yo te llevo en la palma de mi mano y te baño con mis gracias, en proporción de como tú te aferres a mí.

–En respuesta me gustaría pedirte que sonrías siempre cuando tú me hables a Mí, a tu familia y a todos los que encuentres. Podría ser este el pan de gracia diario hasta tu muerte. Siempre que tú sonríes a alguien yo te sonrío a ti. Este será el secreto de amor entre nosotras dos. Tú debes leer mis mensajes, especialmente cuando la amargura de la vida te llegue al corazón.
(“La Victoriosa Reina del Mundo” – Sor Natalia Magdolna)


Oración para el angustiado
Siento necesidad de decirle a mi Virgen María:

“Madre mía Celestial
qué me tienes reservado:
no sé si es dolor o alegría;
pero sé que en este día
en que me siento agotada,
solo pienso en tu Hijo
que llevó su cruz a cuestas,
que cargó todo el dolor
sin expresar una queja.
Cuánto sufrió Jesús
por el mundo y sus pecados.
Y también pienso por Ti,
tu dolor no se compara;
nada ni nadie en la tierra
sufrió lo que tú sufriste
y siento que yo, Virgen mía,
tendría que estar llorando
no de pena, sino de alegría,
por la carga que me das.
Madre, perdón por tener
estos malos pensamientos.
Ahora me siento aliviada,
sé que estoy iluminada
y me siento resguardada
con toda tu protección.
Amén”.

Esta oración no es solamente para ti, también es para todo aquel que está angustiado por algún motivo, debéis leerla y os aseguro que se aliviará. Hazla conocer.



... Y LA BENDICIÓN DE DIOS

PROYECTO POLÍTICO Y LA BENDICIÓN DE DIOS
Cuando los líderes de un proyecto político se encarnizan, por ejemplo, en defender el aborto, que es un crimen contra un ser indefenso, es seguro, entonces, que tal proyecto, amasado por graves pecados contra la naturaleza, no contará con la bendición divina.
 Javier Garralda Alonso


“Si Yavé no edifica la casa, en vano trabajaron los que la construían”. “Si no guarda Yavé la ciudad, en vano vigilan sus centinelas” 
Sal. 127,1
 
Para que el Señor edifique nuestra morada y proteja nuestra ciudad, nuestras obras y nuestro corazón deben seguir sus caminos. Es de necios esperar en Dios, cuando, como rebaños que se precipitan por una honda sima, todos se afanan, desde el chico al grande, en transgredir la ley de amor de Dios. Es de necios recabar la bendición del Señor para nuestros proyectos, cuando están amasados de pecado.

En cambio, leemos en el Evangelio: “Buscad el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura” (Mt 7, 33). Es decir, si buscamos complacer al Señor, si seguimos su voluntad, también tendremos además de la felicidad eterna, la felicidad terrena, y nuestros proyectos tendrán éxito, prosperarán: gozaremos de la bendición de Dios.

Cuando los líderes de un proyecto político –que respecto a lo que nos interesa, puede ser del mismo modo, la independencia de un territorio dado, o, alternativamente, la unidad de determinado país, o cualquier otro proyecto– se encarnizan, por ejemplo, en defender el aborto, que es un crimen contra un ser indefenso, es seguro, entonces, que tal proyecto, amasado por graves pecados contra la naturaleza, no contará con la bendición divina.

En vano, pues, construyen, en vano vigilan. Nada bueno puede salir de su actitud. Si logran su objetivo, no mejorará la felicidad de sus súbditos, antes bien empeorará. Y aún más si estos líderes políticos han logrado seducir y arrastrar a sus planteos pecaminosos a una masa considerable. Porque construyen con ladrillos de rebeldía y de pecado, y el Señor, lejos de bendecirlos, los abandonará a sí mismos, que es el peor castigo que nos puede venir de Dios. Ya que el hombre sin Dios es como un pelele que cualquier viento lleva de aquí para allá, un enemigo de sí mismo sin raíces ni paz interior.

Por otra parte, ¿cómo se pueden conceder derechos a una persona –derecho a la independencia, o alternativamente, derecho a la unidad, o cualquier otro–  si se le priva del derecho fundamental a la vida, sin el que ningún derecho puede existir?

Vemos pues la atroz contradicción que representa conferir derechos al ciudadano, al mismo tiempo que se condena a muerte a todo un género de ellos (los niños concebidos y aún no nacidos).
Esta postura, pues, está en las antípodas de aquella que atraería la bendición divina y no augura por tanto nada bueno. Si, en cambio, pusiéramos cimientos de recto respeto a la vida y a la moral, que nos pide nuestra condición de cristianos, nuestros proyectos contarían con un constructor que no es de este mundo.

LOS YOES

¿UNA SOCIEDAD DE YOES?
En el futuro se incrementará el interés en la propia persona en detrimento de prácticas altruistas y solidarias. 
 Entre la “sociedad del yo” y “la sociedad del nosotros” existe un abismo insalvable.
Francesc Torralba Roselló


La sociedad moderna ha asistido al nacimiento de un nuevo tipo de ciudadanos que han adquirido mayores conocimientos que nunca y que disponen de más recursos materiales que en épocas pasadas, lo que ha conducido a un incremento de la autonomía individual. Esa autonomía individual, contemplada desde algunas perspectivas, puede entrar en contradicción con la práctica de la solidaridad y ser la causa, según algunos expertos, del descenso del compromiso solidario.

“¿Somos, realmente, una sociedad de yoes?” -se pregunta Ulrich Beck-. Hay sin duda razones para creerlo si se pasa revista a las expresiones en boga en nuestro tiempo: falta de solidaridad, decadencia de valores, cultura del narcisismo, trampa del egoísmo, sociedad del ego o hedonismo son términos que resuenan en el espacio público.

Este cambio de mentalidad y de valores que se detecta en nuestro país, se debe, de un modo determinante, a los jóvenes. En ninguna otra parte como en España -afirma Inglehart- se aprecia un corte generacional tan profundo. A pesar de todas estas transformaciones, la encuesta mundial de los valores para España confirma que la familia recibe la valoración más alta del conjunto de las instituciones y la que obtiene mayor reconocimiento sobre el papel que juega en la difusión de prácticas solidarias.

Encuestas posteriores ratifican el creciente ascenso de la actitud solidaria por parte de los jóvenes, aunque ello no se corresponda en un plano paralelo a un mayor compromiso efectivo. Diversos estudios han puesto especial énfasis en la condición juvenil como una etapa de la vida en que se acogen y promueven, con más relevancia que en otras, causas solidarias. Pero los mismos estudios ignoran que la situación de los jóvenes, marcada por la incertidumbre respecto a su futuro, es una fuerza que opera contra la posibilidad de un compromiso cívico y solidario con cierta permanencia.

Esta situación de incertidumbre modifica el sentido que el individuo atribuye al hecho de estar junto a otros. La presencia de otras variables, tales como la fragmentación, la falta de estabilidad, la falta de certeza y otras, serían elementos que actuarían en contra del compromiso solidario, pero hay otras realidades que tiran en sentido contrapuesto, de modo que se produce una paradójica combinación entre una tendencia a una individualización por un lado y la aparición de una vasta pluralidad de tipologías de compromiso social y participación por otro.

En definitiva, la autonomía no es, per se, contraria a la práctica de la solidaridad. El sentido de la propia individualidad y el deseo de emancipación no tienen porque significar un olvido de los otros más vulnerables. Al contrario, uno puede reivindicar plenamente su proyecto vital y contemplar, en él, a los grupos más necesitados de la sociedad. Lo que realmente cierra el camino hacia la solidaridad es la incertidumbre frente al propio futuro, la precariedad laboral y la especulación de la vivienda. Cuando el futuro se presenta bajo el signo de la oscuridad, uno tiene a pensar, sobre todo, en sí mismo y en los suyos. Entonces, los otros quedan en un segundo plano.

 

EL LOBO CON PIEL DE OVEJA

SEGÚN HAGAMOS EL ENGAÑO, ASÍ RECIBIREMOS EL DAÑO
 De nuevo nos ilustra Esopo con otra fábula, El lobo con piel de oveja, que nos demuestra que sus sabios consejos eran tan útiles en su época como en la nuestra. Al igual que en el mensaje crístico, Esopo nos advierte de las consecuencias para aquellos que utilizan la mentira con fines egoístas de beneficio propio.
 José Francisco Vaquero


“Pensó un día un lobo cambiar su apariencia

para así facilitar la obtención de su comida.

Se metió entonces en una piel de oveja

y se fue a pastar con el rebaño,

despistando totalmente al pastor.



Al atardecer, para su protección,

fue llevado junto con todo el rebaño a un encierro,

quedando la puerta asegurada.



Pero en la noche,

buscando el pastor su provisión de carne para el día siguiente,

tomó al lobo creyendo que era un cordero
y lo sacrificó al instante”.


Mi apreciado amigo Esopo: En la tradición cristiana, pocos siglos posteriores a tus fábulas, nos suena la advertencia de Jesucristo: Cuidado con los lobos con piel de oveja. Se ve que el ejemplo ya circulaba desde antiguo, y el susto de más de algún ciudadano por confiar en un “buen” hombre y verse cruelmente engañado.

Tu lección, sin embargo, nos ilustra sobre el fruto de la mentira y el engaño. Este pícaro lobo creyó encontrar presas fáciles mediante un engaño, y quien resultó apresado fue él. Cuando va con la verdad por delante, las presas huyen, aunque hay una lucha entre agresor y agredido, y unas veces vence uno y otras otro. Cuando obra en el engaño, antes o después, fracasa rotundamente y termina sacrificado en las manos del pastor, o de su conciencia personal que le recrimina el mal obrado.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...