domingo, 12 de diciembre de 2010

LAS CUATRO VELAS...

MARIAMCONTIGO.-


Cuatro velas se estaban consumiendo tranquilamente. El ambiente estaba tan silencioso que se podía oír el diálogo entre ellas.

La primera dice: “¡Yo, soy la Paz! A pesar de mi luz, las personas no consiguen mantenerme encendida.”

Y disminuyendo su llama, se apagó totalmente.

La segunda dice: “¡Yo me llamo Fe! Infelizmente soy superflua para las personas. Porque ellas no quieren saber de Dios, por eso no tiene sentido continuar quemándome.”

Al terminar sus palabras, un viento se abatió sobre ella, y ésta se apagó.

En voz baja y triste la tercera vela se manifestó: “¡Yo soy el Amor! No tengo más fuerzas que quemar. Las personas me dejan de lado porque solo consiguen manifestarme para ellas mismas; se olvidan hasta de aquellas que están a su alrededor.”

… Y también se apagó.

De repente entró una niña y vio las tres velas apagadas. Y dijo: “¿Qué es esto? ¡Ustedes deben estar encendidas y consumirse hasta el final!”

Entonces, la cuarta vela, habló: “No tengas miedo niña, ¡mientras yo esté encendida, podemos encender las otras velas!”.

Entonces la niña tomó la vela de la ESPERANZA y encendió las que estaban apagadas.

Que la vela de la ESPERANZA nunca se apague dentro de nosotros.

Sal. 27,14:  "Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el Señor!"

Sal. 42,11:  "¿Por qué voy a inquietarme?¿Por qué me voy a angustiar?En Dios pondré mi esperanza,y todavía lo alabaré.¡Él es mi Salvador y mi Dios!"

Rm. 15,13:  "Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo."

sábado, 11 de diciembre de 2010

HEREDEROS...

MARIAMCONTIGO.-


No escondo que mi infancia tuvo lugar entre los compases amargos de otra crisis mundial –aquella fue la del petróleo– y los impagos sucesivos a los que se vio sometido mi sufrido padre, razón por la cual, a pesar de que me reconozco niño feliz, vestí con recurrente frecuencia ropajes que habían utilizado antes mis hermanos y que, a su vez, ellos habían heredado de nuestros primos mayores. 
 
        Cuando aquella ropa llegaba a mí (desventajas de formar parte de una familia en la que caben más de un centenar de parientes directos), no me quedaba otra que aceptar los pantalones y jerséis protegidos por rodilleras y coderas, y muchas veces remendados, restos de viejas colecciones que terminé por ligar a mi propio crecimiento junto al del largo de los vaqueros que se estiraban como el chicle, al ritmo de mis huesos.

Por ser el menor
Qué le iba a hacer; soy el menor de cuatro hermanos y miembro de la penúltima hornada de primos, lo que me carga de argumentos al aseverar que las familias numerosas son la mejor escuela de supervivencia. Los más pequeños, por ejemplo, estuvimos imposibilitados para elegir aquellas prendas que nos gustaban cada vez que nuestra madre aparecía con el maletón de las herencias, pues o nos quedaban grandes o nos topábamos con la barrera de nuestros hermanos, prestos a disfrutarlas, terminar de gastarlas y hasta romperlas antes de que aparecieran en la única balda del armario que, durante años, tuve asignada.
 
        El modelo de educación al que nos obligaron las circunstancias ha llegado a forjarme un singular carácter, desafectado respecto a la ropa, especialmente ante las marcas. Nada me importa ponerme la ropa que antes perteneció a otra persona. Sin rubor, hasta he logrado encontrar en las herencias una oportunidad ante la para mí siempre engorrosa tarea de salir de compras (nada hay más triste que un hombre ante el ropero de un almacén, con los brazos cargados de pantalones y camisas mientras su esposa, bien cerca, le alecciona sobre lo que le sienta o no le sienta).

También los libros
Como en el tango, me he acostumbrado a esperar los bienes que desechan los demás mientras el mundo ¡yira!…, ¡yira!... Mucho tuvo que ver el papel de aquella madre empeñada en que fuesen mis pies los que se acomodaran a los mocasines de segunda mano y no al revés. Su manera de aprovechar las cosas me empuja hoy a buscar un destino para los restos de mi armario que aún conservan cierta prestancia, convencido de que siempre hay alguien que podrá sacarles provecho. Y como con la ropa, hago lo mismo con los juguetes de mis hijos y hasta con los libros, que para un escritor deberían ser material sagrado pero que se convierten en un engorro cuando ya no hay lugar para acomodarlos y están requeteleídos.
 
        De las novelas de prestado, aquellas que también se heredaban o que se adquieren a precio de saldo en los mercadillos, aprendí que no solo los textos están llamados a sorprendernos, pues muchas veces me sobrecogen más los guiños de vida que sus viejos lectores dejaron prendidos entre sus páginas. Una foto, una línea subrayada, una anotación a lápiz, la marca de una interrupción en la lectura, la arruga inconfundible de una lágrima, un marcapáginas amarillento, un billete de autobús… evocan que nuestra existencia viene marcada por distintos jalones entre los que no son menos importantes las novelas que nos acompañan en cada momento.

        También la ropa puede ser un hito, especialmente aquella heredada que hoy miramos con asombro en alguna vieja fotografía, más por la mansedumbre con la que nos dejábamos vestir con lo que otros ya no querían, que por los cortes que ya no se llevan y que a nuestros hijos –ahogados como están por el consumismo– les producen una socarrona carcajada.

Fuente: Miguel Aranguren|Fluvium.-

EL HOMBRE QUE PLANTABA ARBOLES....

MARIAMCONTIGO.-


Un pastor de 55 años llamado Elzéard Bouffier. Vivía en un lugar donde toda la tierra aparecía estéril y reseca. A su alrededor se extendía un paraje desolado donde vivían algunas familias bajo un clima muy riguroso, en medio de la pobreza y de los conflictos provocados por el continuo deseo de escapar de allí. 
 
        Aquel hombre se había propuesto regenerar aquella tierra yerma. Y quería hacerlo por un sistema sencillo y a la vez sorprendente: plantar árboles, todos los que pudiera. Había sembrado ya 100.000, de los que habían germinado unos 20.000. De esos, esperaba perder la mitad a causa de los roedores y del mal clima, pero aun así quedarían 10.000 robles donde antes no había nada.

        Diez años después de aquel primer encuentro, aquellos robles eran más altos que un hombre y formaban un bosque de once kilómetros de largo por tres de ancho. Aquel perseverante y concienzudo pastor había proseguido su plan con otras especies vegetales, y así lo confirmaban las hayas, que se encontraban esparcidas tan lejos como la vista podía abarcar. También había plantado abedules en todos los valles donde encontró suficiente humedad. La transformación había sido tan gradual, que había llegado a ser parte del conjunto sin provocar mayor asombro. Algunos cazadores que subían hasta aquel lugar lo habían notado, pero lo atribuían a algún capricho de la naturaleza. 

Un cambio profundo
En 1935, las lomas estaban cubiertas con árboles de más de siete metros de altura. Cuando aquel hombre falleció, en 1947, había vivido 89 años y realmente esos parajes habían cambiado mucho. Todo era distinto, incluso el aire. En vez de los vientos secos y ásperos, soplaba una suave brisa cargada de aromas del bosque. Se habían restaurado las casas. Había matrimonios jóvenes. Aquel lugar se había convertido en un sitio donde era agradable vivir. En las faldas de las montañas había campos de cebada y centeno. Al fondo del angosto valle, las praderas comenzaban a reverdecer. En lugar de las ruinas, ahora se extendían campos esmeradamente cuidados. La gente de las tierras bajas, donde el suelo es caro, se había instalado allí, trayendo juventud, movimiento y espíritu de aventura. 

El hombre puede

"Cuando pienso –concluía el escritor francés– que un hombre solo, armado únicamente con sus recursos físicos y espirituales, fue capaz de hacer brotar esta tierra de Canaán en el desierto, me convenzo de que, a pesar de todo, la humanidad es admirable; y cuando valoro la inagotable grandeza de espíritu y la benevolente tenacidad que implicó obtener este resultado, me lleno de inmenso respeto hacia ese campesino viejo e iletrado, que fue capaz de realizar un trabajo digno de Dios".
 
        Un hombre planta árboles y toda una región cambia. Todos conocemos personas como este hombre, que pasan inadvertidas pero que, allá donde están, las cosas tienden a mejorar. Su presencia infunde optimismo y ganas de trabajar. Se sobreponen a contratiempos y dificultades que a otros los desalientan. Poseen una rebeldía constructiva y sus pequeños o grandes esfuerzos hacen rectificar el rumbo de las vidas de los hombres. 

        Como ha escrito Alejandro Llano, hay cosas que no tienen arreglo, y nos cuesta aceptarlas. Y hay otras que sí que tienen arreglo, pero nos hemos convencido de que no lo tienen. Por eso, una de las razones por las que nos cuesta tanto cambiar las cosas que no van bien, es porque creemos que no podemos cambiarlas. Es preciso tener fe en que el hombre puede transformarse y cambiar, tanto él mismo como el entorno que le rodea. 

Cada uno debe sembrar con constancia lo que él pueda aportar: su buen humor, su paciencia, su laboriosidad, su capacidad de escuchar y de querer. Podrá parecer poca cosa, pero son elementos que acaban por hacer fértiles los terrenos más áridos. 

Fuente: Alonso Aguiló|Fluvium.-










































































































































lunes, 6 de diciembre de 2010

PRECIOSA SANGRE... (CUARTA PARTE)...

MARIAMCONTIGO.-

ORACIONES DE REPARACIÓN A JESUCRISTO AGONIZANTE
LLAMADOS ANGUSTIOSOS
ORACIÓN INICIAL

Señor Jesucristo, a través de la historia. Tú nos conduces de regreso al Padre Todopoderoso. Te damos gracias y apreciamos Tu amor. Recordamos, con dolor en el corazón, nuestra debilidad, nuestros pecados, y todo Tu sufrimiento en esta noble tarea. 

¿Cómo aminorar Tu sufrimiento? Ayúdanos a hacerlo, te lo pedimos. Haremos lo que sea necesario, si Tú así lo quieres. Muéstranos Tu amor si esa es Tu voluntad. 

Hacemos esta oración, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina con el Padre, en unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén 

Padre Eterno, te ofrezco todas las Heridas de Tu amadísimo Hijo Jesucristo, los dolores y agonías de Su Sacratísimo Corazón, y Su Preciosísima Sangre que brotó de todas Sus Heridas, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén (3 veces)
Credo... 

PRIMER LLAMADO ANGUSTIOSO

"¿Dónde estás hijo Mío? Tu Señor te busca... ¡Ven a Mí!... ¡Ven, acércate más, y escucha Mi angustioso llamado! 

Hijo Mío... había una vez un Hombre que tenía muchas ovejas, las cuidaba y pastoreaba bien. Cuando tenían sed, las conducía a un manantial de agua fresca, para que pudieran satisfacer su sed. No permitía que pasaran hambre. Las llevaba a verdes praderas. Ellas comían y engordaban y se fortalecían. El Hombre fortificó la tierra donde pastaban, para que ningún lobo entrara y dañara el rebaño. 

Un día, las ovejas planearon una rebelión, y a la fuerza escaparon del campo y se adentraron en el bosque. Allí, fueron capturadas por animales salvajes. Eran como esclavas sin esperanza. Sus cuerpos y sangre eran utilizados para festivales y sacrificios de animales a sus dioses. 

A pesar de todo esto, el Hombre no se olvidó de su rebaño. Envió a sus sirvientes, y a todos los mataron. Por último, envió a Su Hijo, quien al fin ganó la batalla. 

El Hijo del Hombre, condujo al rebaño, día y noche a través del desierto. En este caminar, surgieron muchas dificultades, que no podían soportar. Se quejaron al Hijo del Hombre, profirieron toda clase de palabras crueles contra Él, y finalmente lo mataron. 

Hijo... ¿qué piensas que hará el Padre del Hijo del Hombre cuando se entere de la muerte de Su Hijo? 

Hijo... ustedes son el rebaño. Mi Padre es el dueño del rebaño, quien envió muchos profetas a Su pueblo, que vivió en un desierto terrible. 

Yo soy el Hijo, a quien ustedes persiguieron y mataron. ¿Qué les he hecho? A pesar de todos vuestros pecados. Mi Padre aún los está llamando para que regresen a Él. Pero ustedes no prestan atención a Su llamado. 

¡REGRESEN! ¡OH ISRAEL, PUEBLO MÍO! 

Hagan reparación por sus pecados y los pecados que el mundo entero comete contra Mí Padre y contra Mi Preciosa Sangre. ¡YO SOY EL AGONIZANTE JESUCRISTO! 

(Silencio) 

ORACIÓN (1) 

Dios mío. Dios mío... yo creo firmemente con todo mi corazón... espero y confío sinceramente en Tí. Solamente a Ti adoraré por siempre. Con verdadero arrepentimiento y amor, me postro a Tus Pies; te pido perdón por aquellos que no creen y no quieren creer, por aquellos que no Te adoran y no quieren adorarte y por aquellos que Te crucificaron y Te están crucificando diariamente. 

Querido Jesús, yo te consolaré durante toda mi vida. Amén. 

ACTO DE CONTRICIÓN 

Oh mi Dios, yo me arrepiento de todo corazón por haber pecado contra Tí, por ser Tú tan bueno. Con la ayuda de Tu gracia, no pecaré nuevamente. Amén 

Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (tres veces) 

Señor nuestro Jesucristo agonizante. Tú sufriste y pagaste por nosotros... Que se haga Tu voluntad en la tierra. 

Aplaca el fuego de Tu cólera, oh Señor... perdón porque hemos pecado... No pecaremos nunca más. 

Jesús Sacramentado perdónanos, te rogamos, oh Señor. 

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD 

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Te ofrezco la Palabra hecha carne, Jesucristo, su carne cubierta de Heridas y Sangre, su agonía en el huerto, su flagelación, su coronación de espinas, el repudio que sufrió, su condena, su crucifixión y muerte, en unión con todos los sufrimientos de Tu Santa Iglesia y la sangre de los mártires, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero. Amén 

ORACIÓN AGONIZANTE 

Jesús Agonizante, yo te ofrezco mi corazón para unirlo a Tu Corazón Agonizante y compartir Tu agonía. Jesús, yo deseo permanecer en agonía Contigo, a fin de apresurar Tu glorioso Reino de Paz. Amén 

SEGUNDO LLAMADO ANGUSTIOSO 

"Hijo Mío, acércate a Mí, escucha Mi angustioso llamado. Por amor a ti, ofrezco Mi Cuerpo como sacrificio vivo, pan de vida para todos los hombres. Mi Sangre, preciosa bebida, bebida de los Ángeles del cielo, entregada con amor a los hombres. 

Hijo Mío... permanezco por ti en el Sacramento del Amor... esperando pacientemente por tí en el Tabernáculo, donde estoy prisionero por tí. 

Tú, raras veces te acercas a Mí, porque no te acuerdas de Mí, que estoy prisionero por ti. 

Hijo mío... Mi agonía es grande cuando veo la frialdad, la indiferencia y la negligencia con que te acercas a la Santa Trinidad, cuya Presencia llena el Santuario Santo. Yo estoy aquí, hijo mío... Yo estoy aquí en plenitud. Teme la Presencia de tu Dios. Acércate con respeto y reverencia. 

Hijo mío... ¿sabes tú lo que sufro cuando entro en el santuario de tu corazón a través de la Sagrada Comunión? Tus pecados me amarran y me flagelan sin misericordia. En tu corazón no hay nadie que Me consuele. Luego de haberme flagelado insensiblemente, Me arrastras fuera, y cierras con llave la puerta de tu corazón con iniquidad. Esto es lo que Me haces con tu vida de pecado. 

Yo soy el Pan de Vida para todos los hombres que me reciben en estado de santidad. Vengo a darles vida, no muerte. Limpia las iniquidades de tu corazón. Ábreme la puerta de tu corazón. Haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí. 

Hijo... que Yo viva en tu santuario de una Comunión a la otra. ¡Acógeme, hazme sentir bienvenido! 

Hijo mío... todos los que Me acogen, acogen a Mi Padre y al Espíritu Santo que viven en Mi. 

Todos los que Me rechazan, rechazan a la Santísima Trinidad. Hijo... aún cuando otros Me rechacen, haz de tu corazón un tabernáculo de consuelo para Mí. 

Yo soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES." 

(Silencio) 

ORACIÓN (1)  ACTO DE CONTRICIÓN. Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (3). ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD, ORACIÓN AGONIZANTE.

TERCER LLAMADO ANGUSTIOSO

"Hijo Mío... Yo estoy en tu corazón, un Getsemaní solitario, donde estoy velando, y nadie viene a velar Conmigo ni siquiera por una hora. Tu prefieres ir tras la posesión de bienes terrenos, aún a riesgo de tu perdición, dejándome sufrir solo. 

El enemigo se aproxima rápidamente... está ganando terreno a fin de ganar muchas almas, mientras tú duermes. Hijo, ¿no puedes levantarle y velar Conmigo siquiera una hora? Yo estoy en el santuario de tu alma, un Getsemaní solitario, esperando que vengas. 

Muchas almas, muchas almas van al infierno a causa de los pecados de la carne. Hijo, mira como tú conduces muchas almas a la perdición a través de tu forma de vestir. Yo soy aquel a quien tú expones desnudo públicamente. Hijo... consuélame. Hijo, ten misericordia de Mí.
¡Nunca debe un hombre imitar a una mujer! ¡Nunca debe una mujer imitar a un hombre! Sé tal como Yo te hice, hijo; sé tal como Yo te hice. Te digo, aléjate de esta moda mundana. Ese es el plan del enemigo: destruir el templo del Espíritu Santo que es tu cuerpo. Vive una vida modesta. 

Mi hijo amado, porque te amo y deseo que me muestres amor, te suplico me ofrezcas todo tu ser, que lo guardes para Mí y solamente para Mí. Que él me glorifique siempre, que me consuele siempre. No hago este llamado al mundo, sino a tí a quien amo. Ofrécemelo... ofrécelo para salvación. Yo soy Jesucristo Agonizante, llamándote para que REGRESES!" 

(Silencio) 

ORACIÓN (1), ACTO DE CONTRICIÓN, Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (3), ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD, ORACIÓN AGONIZANTE

CUARTO LLAMADO ANGUSTIOSO

"Hijo Mío... ¿es así como traicionas a tu Señor y Salvador? Solamente por el dinero mundano y perecedero, escogiste traicionar a tu Señor, y entregarme a esos hombres crueles para que Me crucificaran. Hijo, te estás convirtiendo en el Judas de este último tiempo. ¡Cuán terrible será todo para aquellos que traicionan al Hijo del Hombre, y lo entregan a hombres pecadores para ser crucificado! Mira cuan lamentablemente van a la eternidad a sufrir por siempre.
Aún entre los sacerdotes de Mi Corazón, hay muchos Judas que prefieren los bienes terrenales a cambio de su Señor, quien está en agonía. 

Esto me causa mucho dolor, hijo Mío, porque están haciendo de la casa de Mi Padre un mercado. Mi Padre está grandemente molesto. Miren bien, cómo ustedes me están sacando de Mi Santo templo. Hijo, ¿deseas la presencia de tu Dios? Ofréceme tu vida. 

Yo soy Aquel a quien ustedes están traicionando solamente por cosas terrenales. Hijo... ya que todas esas cosas por las que estás trabajando serán destruidas por el fuego... ¿por qué estás trabajando en vano? 

Regresa a Mí, hijo Mío... ten misericordia de Quien vino a salvarte. Que Mis sacerdotes regresen a Mí. Yo soy Jesucristo Agonizante quien los ama, llamándoles para que REGRESEN!" 

(Silencio) 

ORACIÓN (1), ACTO DE CONTRICIÓN, Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (3), ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD, ORACIÓN AGONIZANTE

QUINTO LLAMADO ANGUSTIOSO

"Hijo Mío... ¿cuándo terminaran los tormentos de Mi flagelación, causados por tus pecados y los del mundo? ¿Por qué Me están flagelando, y al mismo tiempo coronándome de espinas? Y diciendo: "DÉJENME PECAR... YA IRÉ DESPUÉS A CONFESARME". Yo soy el Agonizante Jesús, a Quien tú constantemente torturas. 

Hijo... ¿ACASO TE DI EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA, PARA QUE TE CONVIRTIERAS EN UN POZO DE INIQUIDAD? 

Ese es el Sacramento de Mi Amor. El abre el océano de la misericordia divina. Mi Sangre y Agua Preciosas, que brotaron para salvar y lavar tu iniquidad, para que vayas y no peques más.

Hijo... retira la corona de espinas... ten misericordia de Mí, no Me flageles más. Ama a tu Dios, tu Creador. No te hagas falsos dioses de ninguna creatura. Sólo a tu Dios temerás y adorarás. No pronuncies el nombre de tu Dios en vano. 

Hijo... recuerda guardar el día obligatorio, santo. Haz respetar Mi Nombre en este mundo corrupto. Haz todas estas cosas, para aminorar los dolores de Mi agonía. Ofrece todos tus desengaños, pruebas y persecuciones en reparación por tus pecados, y los del mundo entero. 

Yo soy el Agonizante Jesucristo, llamándote para que REGRESES". 

(Silencio) 

ORACIÓN (1), ACTO DE CONTRICIÓN, Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (3), ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD, ORACIÓN AGONIZANTE

SEXTO LLAMADO ANGUSTIOSO

"Hijo Mío... acércate a Mí, y escucha Mi angustioso llamado. Diariamente ando buscando quien Me consuele, y no encuentro a nadie. Mira Mi rostro agonizante. ¿Dónde está la Verónica de estos tiempos? ¿Dónde esta para que Me limpie el rostro y Me consuele? ¿Acaso se ha unido a la 27 multitud gritando: crucifícalo, crucifícalo? 

Se han olvidado que Yo soy su Mesías, que los sacó de Egipto, que los alimentó con el maná celestial, y los acogió bajo Sus alas en seco y ardiente desierto. 

Me has rechazado y ya no hay nadie que me ayude. Hijo... así es como tú abandonas tu cruz, y te alejas del camino del Calvario, dejándome sufrir solo. 

En verdad te digo, hijo Mío... NO HAY OTRO CAMINO QUE TE CONDUZCA A LA TIERRA PROMETIDA, QUE EL CAMINO DE LA SANTA CRUZ. CARGA CON TU CRUZ Y SÍGUEME TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA. 

Ayúdame a cargar todas estas cruces que han sido rechazadas, que Mi pueblo ha abandonado para que Yo las lleve. HIJO... VIVE TU VIDA DE CONSAGRACIÓN. Carga tu cruz, y sígueme. Yo soy Jesucristo Agonizante, que te llamo para que REGRESES." 

(Silencio) 

ORACIÓN (I), ACTO DE CONTRICIÓN, Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (3), ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD, ORACIÓN AGONIZANTE

SÉPTIMO LLAMADO ANGUSTIOSO

"Hijo Mío, mira cómo tus pecados me han clavado en la Cruz. Estoy sangrando por amor a tí. Estoy sudando por amor a tí. Estoy sediento de amor por este mundo necesitado. Ninguno de ustedes desea consolarme... más bien me ofrecen vinagre para calmar Mi sed. 

Todos ustedes se mantienen alejados, se burlan y Me critican. Hijo Mío, mira como hablas falsedades de tu prójimo. En vez de orar por Mi Santa Iglesia, continúan criticándola. Yo soy Jesucristo Agonizante, a quien ustedes critican. La Iglesia es Mi Cuerpo, al que están crucificando. 

HIJO MÍO. PÁRATE AL PIE DE MI SANTA CRUZ, Y OFRÉCEME JUNTO CON MI MADRE, EL MUNDO ENTERO. Yo lo aceptaré, y lo ofreceré a Mi Padre. Ellos serán Sus hijos, y obedecerán Sus mandatos. La ira del Padre Eterno se aplacará. Mis Santas Llagas serán sanadas. Entonces Mi reino vendrá sobre la tierra. 

Hijo... has de crucificarte por Mí y Conmigo, en la Santa Cruz de la Salvación. Esto es lo que más necesito de ti, en reparación por tus pecados, y los pecados del mundo entero. Hijo, Yo no he pedido esto al mundo, sino a ti, porque Te amo, y deseo que me demuestres tu amor. Yo te prometo que atraeré a tí y a todos los hombres hacia Mí, a través de tí. Acepta Mi llamado angustioso, oh amado hijo! Yo ofreceré todos tus sacrificios a Dios para que sean aceptables, en reparación por tus pecados y los del mundo entero. 

Al final, el mundo entero vivirá en Mí, Conmigo, y para Mí. Mi Sagrado Costado se abrirá para ser el refugio de todos los hombres. Sacarán Agua Viva, de la Fuente de la Vida que brota de Mi Sagrado Costado. Hijo, que se haga Mi voluntad en la tierra. Que se haga Mi voluntad en ti. Sufre por Mí, y Conmigo. Muere por Mí, y vive en Mí. Yo soy Jesucristo Agonizante, te amo. Yo los bendigo a todos". 

(Silencio)

ORACIÓN (1), ACTO DE CONTRICIÓN, Padrenuestro (1) -Avemaría (1) - Gloria (3), ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD, ORACIÓN AGONIZANTE 

(Inclinando la cabeza) 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo... (Siete veces) 


PROMESAS DE NUESTRO SEÑOR A LOS QUE RECEN O ESCUCHEN LAS ORACIONES DE REPARACIÓN (LLAMADOS ANGUSTIOSOS)
 
1. Hijos, cada vez que las Oraciones de Reparación se recen con amor. Yo prometo convertir a 12 de los más empedernidos pecadores en el mundo. 

2. Yo permitiré que Mi Sangre Preciosa se derrame sobre cada alma que escuche decir estas Oraciones. Su amor por Mí crecerá. 

3. Yo perdonaré los pecados de la nación que se vuelva a Mí a través de estas Oraciones. 

4. Ellos no sufrirán el peso de la condena debida por sus pecados.
(Por favor, envíe testimonios de favores recibidos a través de esta Devoción)

PRECIOSA SANGRE...

MARIAMCONTIGO.-

INTERSECCION: ORACIONES DICTADAS POR EL MISMO JESUCRISTO


Devoción a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 

Oraciones Místicas 
Estas oraciones, reveladas por Nuestro Señor, como
sus peticiones a su Padre Celestial durante su pasión,
fueron dictadas por Él a Bernabé,
para que las recemos diariamente.

ORACIÓN PARA VENCER A SATANÁS
Y SUS AGENTES
(5 Julio, 1998)
("No teman a ese numerosa población del enemigo. Hijos, simplemente ofrezcan las heridas, dolores y la sangre de mi mano izquierda por su caída; los verán desaparecer como cenizas… Yo te aseguro, muchos reinos del enemigo desaparecerán al pestañeo del ojo. Rézala y enséñala a todos los hombres. Mi Sangre Preciosa salvará.")

¡Todos ustedes, gran número de enemigos de la Santa Muerte de mi Señor Jesucristo en la Cruz del Calvario, príncipe de las tinieblas y de la iniquidad, padre de los mentirosos! Yo me apoyo en la muerte de mi Señor Jesucristo, y ofrezco Sus dolores, Llagas, y la Preciosa Sangre de Su mano izquierda al Padre Eterno, por vuestra caída, destrucción y castigo. 

¡Sangre Preciosa de mi Señor Jesucristo, reina en mí y en las vidas de todos los hombres! Amén 

ORACIÓN PARA LA PROTECCIÓN
Y UNIDAD DEL REBAÑO
(6 Julio, 1998)
("Hijos míos siempre que ustedes digan esta oración ustedes están haciendo que la hora de Mi Reino en la tierra venga más pronto. Por medio de esta oración mi Padre me hará bajar más pronto; será la hora del Segundo Pentecostés, cuando mi oración de que todos sean uno se cumplirá… Todos los que continúen esta devoción, se gozarán grandemente cuando mi Reino venga. Yo los protegeré siempre".)

Padre Eterno, yo te ofrezco todas las Llagas, dolores, y la Preciosa Sangre de los Sagrados Pies de Tu Hijo, Nuestro Señor y Maestro, por todos Tus hijos que están vagando como ovejas sin pastor por este bosque tenebroso. Protégelos de los depredadores salvajes y dales la paz para que sean uno, y unidos lo mismo que el clavo unió los Pies de mi Señor y Salvador Jesucristo. 

Sangre preciosa de Jesucristo - reina por siempre. Amén

ORACIÓN PARA EL REFUGIO DENTRO DEL
SAGRADO COSTADO DE JESUCRISTO
(7 de Julio, 1998)
("Hijos míos, estos días de maldad de maldad engullirán muchas almas. Por eso es que te enstoy enseñando esta milagrosa oración, para que todos ustedes puedan ser salvados. Mi Sagrado Costado está abierto para todos los hombres. Rézala y hazla conocer a todos los hombres. Todosd los que enseñen esta oración serán protegidos. Yo los amo a todos. Corran por sus vidas…")

¡Oh Padre Amado, Dios de Abraham, Isaac y Jacob, que protegiste a los antiguos israelitas bajo Tus santas alas, de la inclemencia del frío y en el calor del desierto; te ofrezco la bendita muerte de mi Maestro y Salvador Jesucristo por la protección de Tu pueblo, que está disperso por todo el mundo. Que la Sangre y el Agua nos laven y fortalezcan, nos guarden y limpien para que podamos encontrar un hogar en el Sagrado Costado de Tu Hijo, que lo abrió para todos los hombres. Amén.
Sagrado Costado de Jesucristo, sé nuestro hogar para protegernos. Amén 

ORACIÓN PARA LIBERACIÓN DE MALDICIONES ANCESTRALES
(8 Julio, 1998)
("Hijos míos récenla y háganla a conocer a todo el mundo. Todos los que están bajo maldiciones y que constantemente digan esta oración, se liberarán de ellas. Y las familias que están sufriendo por la maldición de los pecados cometidos por sus antepasados, y que recen durante 144 días esta oración serán liberadas. Todos los que estén expuestos a mosis, serán salvados y también liberados de sus maldades si ellos constantemente dicen esta oración y se arrepienten".)

¡Padre Eterno, Tu eres el único Dios inmortal, Dios que es Amor, Misericordia y Bondad! Mira a Tu Unigénito Hijo, Jesucristo, y ten misericordia. Yo te ofrezco el dolor de Su Flagelación en la columna, Sus Llagas y Sangre, por todo Tu pueblo que está bajo el peso de la maldición, debido a los pecados de sus ancestros, y su desobediencia rompiendo la alianza que habían hecho Contigo. 

Libéranos por la Flagelación de Tu Hijo, sánanos por de Sus Heridas, y sálvanos a por Su Sangre Preciosa. Amén

¡Sangre Preciosa de Jesucristo, libéranos de la maldición!
¡Santas Llagas de Jesucristo, sanen nuestras heridas!
¡Por Tu flagelación, séllanos! Amén. 

ORACIÓNPARA EL
SOSTENIMIENTO DE LA FE
(9 Julio, 1998)
("Cuando estaba a punto de dejar a mi pueblo en la tierra, mi agonía aumentó más cuando recordé su falta de fe, También recordé que el tiempo que se avecina es terrible y aterrador; que muchos me traicionarán como Judas, mientras otros negarán que me conocen. Hijos, recen siempre esta oración por la fe y háganla conocer en el mundo entero antes de que el tiempo de la perdición llegue con toda su fuerza. Si tienen un poquito de fe, aún si es como una semilla de mostaza, ustedes resistirán ese tiempo. Esa milagrosa oración es poderosa. Enséñenla a todo el mundo. Yo los amo a todos.")

¡Omnipotente y Omnisciente Dios, Dios de Elías y los profetas, mira la Sagrada Cabeza de Tu Unigénito Hijo y ten misericordia! Levántate y salva a Tu pueblo. Te ofrezco toda la vergüenza, el dolor, las Llagas y la Preciosa Sangre de la Sagrada Cabeza de Tu Hijo, por todos Tus hijos que están viviendo estos tiempos de maldad. Fortalece nuestra fe mediante la redención de Tu Hijo Jesucristo, y sálvanos por la Sangre Preciosa de Su Sagrada Cabeza. Que nosotros por medio del sufrimiento de Tu Hijo Jesucristo, aprendamos a sufrir en Ti, y a morir en Ti. Amén. 

Martirio sagrado de Jesucristo- aumenta nuestra fe. Amén


ORACIÓN PARA LA MANIFESTACIÓN
DE LA DIVINA VOLUNTAD
(10 Julio, 1998)
("Mi agonía… aumentó más y más cuando entré en Getsemaní. Miré a mi gente que estaban dormidos mientras el enemigo estaba acercándose rápidamente y ganando terreno… mi agonizante corazón se rompió con estas palabras "¿por qué duermen, no podrán velar conmigo ni una hora? Oren para que no caigan en tentación." Cuando me arrodillé de nuevo el peso de mi muerte me abrumó. "Padre, aparte de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad sino la tuya"… Finalmente, miré al cielo y oré a mi Padre, por eso, dala a conocer a todo el mundo, por el reino de mi Padre en la tierra.") 

Padre Eterno, Tu eres el Creador y Autor de la vida. Tú amas el mundo que creaste. Es por esto que enviaste a Tu Hijo único, a redimir el mundo, a fin de que viniera a nosotros Tu Reino. Mira a Tu Hijo y levántate de Tu Trono. Levanta Tu Mano derecha y salva a Tu pueblo. 

Yo te ofrezco todos los sufrimientos, los dolores y la muerte de Tu Hijo Unigénito a quién Tú amas, por Tu triunfo y reinado sobre la tierra. Que a través de la Preciosa Sangre de Tu Hijo, hagas un nuevo pacto, y traigas a todos Tus hijos a Tu Santa Voluntad. Amén. 

¡Preciosa Sangre de Jesucristo, reina por siempre! ¡Agonizante Jesucristo, a nosotros Tu Reino Venga! Amén 

ORACIÓN PARA EL FORTALECIMIENTO
EN EL CASTIGO VENIDERO
(13 Julio, 1998)
("Hijos míos, oren parA que este período que están viviendo ahora sea más corto. Oren también para que su fe no desfallezca. Estén en guardia y vigilen siempre… ¿Cuántos de ustedes pelearán y harán retroceder a mi adversario, rescatarán y traerán a casa a los cautivos?... Hijos míos aprendan esta oración y récenla siempre especialmente en los tiempos de tribulación… Cuando mi gente me condenó, me rechazó y dijo "¡Crucifícalo, crucifícalo! Yo miré al cielo y roré a mi Padre diciendo…")

Padre Misericordioso y amoroso, Tu deseo es que todos los hombres se salven. Mira bondadosamente a Tu Hijo rechazado y condenado por los hombres, que sufrió tantas torturas, y sufrirá muchas más por los pecados de Tu pueblo. Mira lo que el pecado ha hecho a Tu Hijo Unigénito. Te ofrezco todas las torturas, dolores, repudio y vergüenza que sufrió Tu Hijo Jesucristo, para que todos los que estamos viviendo en estos días de maldad, tengamos la fe necesaria para sobrellevar las pruebas, y paciencia para soportar las torturas. Que a través de los sufrimientos de Tu Hijo único, podamos luchar hasta el fin. Amén 

¡Martirio de Nuestro Señor aumenta nuestra fe! ¡Preciosa Sangre de Jesucristo, sálvanos! Amén.

ORACIÓN PARA LAS OVEJAS CAÍDAS Y
EL DESFALLECIMIENTO DE LA FE
(22 Julio, 1998)
("Yo ví el constante abandono de la fe por parte de mi pueblo y cómo persistentemente niegan a su Dios y me crucifican a mi diariamente. Los dolores crecen en intensidad cuando veo lo difícil que será para ellos regresar… Muchos se detuvieron en su camino por que pensaron que el camino era muy difícil y muy largo…Qué gran numero de los de mi pueblo perderán la esperanza y caerán…YO LES DIGO, "Hijos Míos, ¡Despierten y estén firmes! Durante mi Pasión yo recordé todas esas cosas y las ofrecí a mi Padre en oración" Por medio de ella, mi Padre derramara sobre ustedes todas las gracias necesarias para fortalecerlos hasta el final. Todos los que oren devotamente obtendrán la plenitud del Espíritu Santo y aprenderán a ser obedientes y humildes".)

Eterno y Amado Padre, mira bondadosamente a Tu Hijo Unigénito. Mira la pesada cruz que prepararon para Tu Hijo, y ten misericordia de Tu pueblo. Yo te ofrezco todos los dolores, sufrimientos y la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, Emmanuel, por toda la gente que ha abandonado su fe, y por los que la abandonarán en las colinas y valles de este mundo. Que por las caídas que sufrió Tu Hijo bajo la Cruz, tengan la fortaleza de levantarse nuevamente, y permanecer firmes en la verdadera fe. A través del océano de Su Sangre Preciosa derramada bajo la Cruz por las calles de Jerusalén, fortalece a todos los que desean hacer Tu Voluntad. Amén. 

¡Sangre Preciosa de Jesucristo, fortalece nuestras almas débiles! 

ORACIÓN PARA PEDIR EL REINO
DE GLORIA SOBRE LA TIERRA
(27 Julio, 1998)

("La manifestación del Dragón Rojo y del Anticristo en la ultima hora de esta era, perforó mi corazón grandemente durante mi ministerio en la tierra y aún más cuando iba a dar mi ultimo suspiro en la Cruz. Mientras estaba colgado en la Cruz veía al orgulloso Dragón que alardeaba de reinar por siempre en la tierra…Yo ofrecí esta oración silenciosamente a mi Padre por la caída del enemigo de la Cruz…Hijos Míos, mediante esta oración el Anticristo y el Dragón Rojo y sus agentes tendrán un corto tiempo de reinado en la tierra. Mientras más oren se abreviara su tiempo de reinado en la tierra.")

¡Oh Amado y Misericordioso Padre, que todo lo sabes y eres Todopoderoso, el Alfa y Omega, el Padre Eterno que creó todas las cosas! Tu naturaleza te impide desamparar a Tus hijos. Mira bondadosamente a Tu Hijo Unigénito Jesucristo que vino a salvar a los hombres y a traer Tu Reino a la tierra. Te ofrecemos todas las agonías, torturas, dolores y la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, con el fin de vencer a todos los enemigos de la Santa Cruz de Salvación, el Anticristo y el Dragón Rojo que están luchando contra la verdad ahora y al final de este tiempo. 

Que a través de la Preciosa Sangre de Nuestro Redentor, y por Su último aliento sobre la tierra, desaparezcan como espuma expuesta al sol, para que Tu Reino venga pronto sobre la tierra. Amén. 

¡Preciosa Sangre de Jesucristo, venga a nosotros Tu Reino! Amén.

ORACIÓN CONTRA LOS PECADOS
DE LA CARNE
(28 Julio, 1998)
("¿Sabes que estuve desnudo a la vista de todos los hombres, para que tú pudieras vencer y matar los deseos de la carne, los cuáles llevan al pecado de la fornicación y el adulterio?? Hijos, mi adversario usó este pecado para reclamar a todos los hombres como suyos." "Cualquier pecador que constantemente rece esta oración ganará arrepentimiento verdadero. Entre más la recen, más serán los que volverán a mí y dejarán la fornicación y el adulterio. Muchos se perderán por los pecados de la carne. Trabajen duros para salvar almas…")

Padre Santo y Misericordioso, Tu Hijo Unigénito está desnudo a la vista de todos los hombres, para que Tu pueblo conozca y tema Tu Santa Ley. Acepta mi humilde oración por todo Tu pueblo que vive en iniquidad, fornicación y adulterio, para que a través de la vergüenza y la desgracia que soportó Tu Hijo único, toques sus vidas, para que se conviertan y se salven. Que ellos, a través de la Sangre Preciosa de Tu Hijo Jesucristo, la cual te suplico caiga sobre sus cabezas, se conviertan y salven, y a través de la vergüenza de tu Hijo los lleve a la contrición. Amén.

ORACIÓN PARA BAUTIZAR A
LOS BEBES ABORTADOS
(29 Julio, 1998)
("Hoy la sangre de los niños inocentes ha llenado el cielo. El número de éstos es grande, muy grande: la ira del Padre Eterno está a punto de caer sobre la humanidad… esa sangre perturba Mi agonizante Corazón y aumenta mi agonía… Por medio de esta oración un gran número de bebés no nacidos, serán salvados; rézala diariamente y hazla conocer en este mundo. Quienquiera que la enseñe no se perderá. Las almas de los inocentes no dejarán que se pierda. Yo, con mi amor y misericordia, los protegerá de caer en pecado mortal.")
 
Padre Celestial, Tu amor es eterno. en tu océano de amor tú salvaste al mundo por mediación de Tu Único Hijo, Jesucristo. Ahora mira a Tu único Hijo sobre la Cruz, que está constantemente sangrando por el amor a Su pueblo, y perdonar al mundo. Purifica y bautiza a los niños abortados con la Preciosa Sangre y Agua del Sagrado Costado de Tu Hijo, que murió colgado en la Cruz por su salvación. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, que ellos por la bendita muerte de Jesucristo, ganen la vida eterna, por Sus Llagas sean sanados, por Su Sangre Preciosa sean liberados. Para gozar con los Santos del Cielo. Amén 

ORACIÓN DE REPARACIÓN AL ETERNO PADRE
(22 de Julio, 1999)
"(Todos lo que adoran mi Sangre Preciosa, consuelan a mi Padre que ama mucho a su Hijo. Mientras adoran mi Sangre Preciosa, los dolores de mi Sagrado Corazón son aliviados. El sufriente Corazón de mi Madre también será consolado. Hijos, adoren mi Sangre Preciosa y ofrézcanla a mi padre para obtener misericordia. Escuchen esta oración. Récenla siempre en reparación por los pecados del mundo. Récenla tres veces al día cada vez que la recen, yo les aseguro que la Divina Misericordia se multiplicará. Récenla para que sean liberados del fuego de la purificación. Hijos, denla a conocer a todo el mundo".)

Padre Eterno, te ofrezco todas las Heridas de Tu amadísimo Hijo Jesucristo, los dolores y agonías de Su Sacratísimo Corazón, y Su Preciosísima Sangre que brotó de todas Sus Heridas, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero Amén (3 veces) 

INVOCACIÓN PODEROSA PARA PEDIR PROTECCIÓN
*Para ser recitada sosteniendo el Crucifijo en lo alto
(7 de Julio, 1997)

¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Ti, oh arma poderosa!
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración! ¡A Tu Sangre Preciosa!
Misericordioso Jesucristo Agonizante, derrama Tu Sangre Preciosa sobre las almas. Satisface nuestra sed, y vence al enemigo. Amén. 

Sangre Preciosa de Salvación, combate al enemigo. (tres veces)



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