martes, 22 de febrero de 2022
Cómo Jesucristo quiso Salvar a Stalin de la Condenación Eterna...
Los medios de los que se valió Jesucristo para salvar a Stalin y cual habría sido el resultado.
Dios no quiere que ninguno de sus hijos se pierda, aunque hayan hecho las cosas más abyectas, con conocimiento de causa, durante mucho tiempo y sin arrepentimiento.
Y les da su última oportunidad, antes de que comparezcan ante Él en el juicio particular luego de la muerte.
No tenemos información precisa sobre cómo sucede esto.
Pero tenemos el testimonio de una mística italiana y su guía espiritual, un Monseñor, de cómo fue la última oportunidad de conversión que Dios le dio a Iosef Stalin.
Aquí hablaremos sobre cómo intervino la mística italiana María Teresa Carloni para que Dios le diera la última oportunidad a Stalin, y cuál habría sido el resultado de este ofrecimiento al dictador soviético.
Junto con el Führer y Mao, Stalin forma parte de los mayores genocidas en nuestra ventana de tiempo.
Iosef Stalin fue Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética de 1922 a 1952.
Y la cantidad de personas sobre las que gobernó y los sufrimientos que luego produjo durante la guerra fría al resto del mundo, lo convierten en el candidato al podio de los genocidas.
El genocidio directo, producido por él, se ha calculado en más 36 millones de personas.
Aunque Alexánder Solzhenitsyn en su libro «Archipiélago Gulag», maneja la cifra de 66.7 millones de víctimas del régimen soviético entre 1917 y 1959.
Solamente la hambruna provocada en el pueblo ucraniano, conocido como el genocidio de Holodomor, entre 1932 y 1933, se estima entre 7 a 10 millones de personas.
Este sucesor de Lenin realizó purgas de sus propios compatriotas que nos hacen estremecer.
E instauró un régimen de terror espantoso que alcanzó a su propia familia.
Y si bien las grandes masas comunistas lo adoraban como a un dios, ninguno de los que lo rodeaban era ajeno al terror que inspiraba, por sus constantes purgas.
Su propia hija Svetlana, que luego se haría católica, decía de él:
«Mi padre estaba poseído por un terrible demonio. Él consideraba a la bondad y la misericordia peores que un gran delito».
Y recordemos que Stalin había sido seminarista en su juventud y conocía bien la biblia y el cristianismo.
Pero los exorcistas Gabriele Amorth y Antonio Fortea pensaban que tanto el Führer como Stalin estaban poseídos por el demonio.
Aunque también afirmaban que no era una posesión de las que un exorcismo podía librarlos fácilmente.
En la mayoría de las posesiones el maligno se apodera del cuerpo de la víctima, pero no puede tocar su alma ni su conciencia.
Y en muchos casos la persona hasta puede confesarse y comulgar, puesto que su alma está libre de culpa en lo que respecta a su libre voluntad.
Sin embargo estos dos malignos líderes políticos no actuaban como víctimas de una posesión, sino que de muy buen grado hacían suyas las maldades del demonio.
Su libre albedrío no era vulnerado por satanás, porque ellos realizaban los actos homicidas usando su libre voluntad, y se complacían al hacerlo.
A esta colaboración con el demonio de buena gana se le llama «posesión perfecta».
Pero Dios quiere salvar a todos y siempre les da una última oportunidad aunque hayan realizado los pecados más atroces.
Y lo hizo con Iosef Stalin a través de la venerable María Teresa Carloni, una mística italiana que tiene abierta su causa de beatificación.
Ella es poco conocida en occidente porque su gran actividad la realizó detrás de la cortina de hierro, bilocándose para ayudar a los obispos y sacerdotes perseguidos, llevando información a los sucesivos papas, desde Pio XII a Juan Pablo II, sobre lo que veía en esas bilocaciones y asumiendo el sufrimiento de obispos y sacerdotes en su cuerpo para que pudieran seguir la misión.
Había nacido en el seno de una familia rica, aristocrática y católica, pero conoció a algunos sacerdotes y religiosas que no llevaban una vida edificante y se alejó de la Iglesia.
Estudió enfermería y cuando la segunda guerra mundial trabajó como enfermera para la Soberana Orden de Malta en Roma y el ejército le otorgó la Medalla de Plata al Valor.
Y en un bombardeo a Roma ayudando a los heridos trabajó codo a codo con un sacerdote vestido de blanco, no lo reconoció, era Pio XII.
Pero el Papa la reconocería luego en una visita a un hospital de heridos, y la conversación mantenida ahí despertó de nuevo la religiosidad en ella.
Cuando ella tenía 32 años su abuela estaba muriendo, hizo una cita con el párroco de la Iglesia de San Francisco en Urbino, el Padre Cristóforo Campana, que sería luego Monseñor, quien la confesó, aceptó ser su director espiritual y volvió a la Iglesia.
Y en una cuarentena por una epidemia sintió una voz que le hablaba, que luego se identificó como Jesús.
Se lo contó al Padre Campana quien le aconsejó que no le prestara atención, pero como la voz siguió, el padre Campana comenzó a estudiar a los místicos y pedía estar cerca cuando oyera esa voz.
Cuando el Padre Campana estaba presente en los mensajes, María Teresa le relataba lo que la voz le estaba diciendo, pero después no recordaría lo que le decía.
Y un viernes Jesús le habló a Campana por intermedio de María Teresa y le dijo,
«Quiero repetir mi Pasión en esta criatura. Tú, siendo su padre espiritual, puedes aceptar o rechazar que esto suceda, porque eres la autoridad que Me representa, pero debes saber que esta es Mi voluntad».
Campana le preguntó a María Teresa si estaba de acuerdo, dijo que sí y entonces dio el permiso para que recibiera los estigmas de Cristo.
Le anunció que sería el próximo viernes y recibió los dolores de la pasión de Jesucristo en la presencia del Padre Campana, quien lloraba de rodillas por los dolores de la estigmatizada.
Y más adelante Jesús le pediría permiso a Campana para unirse a los sufrimientos de Cristo, para la conversión de los pecadores, María Teresa aceptó y el padre Campana dio el permiso.
Y en 1953 Stalin estaba enfermo.
Un viernes, cuando María Teresa estaba sufriendo la Pasión de Jesús en su cuerpo, Jesús le informó al padre Campana de la muerte de Ivana Pushkin.
Que era la bisnieta de Alexander Pushkin, considerado el padre de la literatura contemporánea rusa.
Era católica y participaba activamente en el movimiento clandestino de la Iglesia.
Y se había ofrecido como víctima por la salvación de Rusia, pero había excluido deliberadamente la salvación de Stalin, debido a los horrendos crímenes que había cometido.
Y entonces Jesús le pidió al padre Campana que le preguntara a María Teresa, si quería tomar el lugar de esta víctima para la salvación de Rusia y los demás países regidos por la doctrina del materialismo ateo.
Y María Teresa respondió:
«Si el Señor lo quiere y me da la fuerza necesaria, acepto».
Y con esta aceptación aumentaron sus sufrimientos espirituales y físicos, y también los ataques demoníacos.
Y a principios de marzo de 1953, Stalin se estaba muriendo.
El viernes siguiente Jesús le dijo al padre Campana,
«Ahora, te voy a pedir algo, si me lo permites y esta criatura está de acuerdo.
Antes de que muera Stalin, quiero darle la posibilidad de salvarse, como hago con todas las almas redimidas, a pesar de sus crímenes.
Si ustedes dos aceptan, les pido que ofrezcan estas tres horas por el alma de Stalin.
Pero no os alarméis por los sufrimientos que sufrirá esta criatura».
María Teresa aceptó esto y sufrió terriblemente durante tres horas.
El padre Campana que estaba con ella, no paraba de llorar y decir «Basta».
Y después de las tres horas, todo volvió a la normalidad.
María Teresa nunca supo cuál fue el resultado del sufrimiento que padeció por la conversión de Stalin.
Pero parece, sin embargo, que Stalin no se benefició de la gracia que Jesús le ofreció en el momento de su muerte.
Porque a la beata Elena Aiello, otra mística italiana, se le concedió una visión del infierno en la que vio el alma de Stalin y un lugar para sus seguidores.
Lo que confirma la opinión de los exorcistas Amorth y Fortea de que Stalin había aceptado de buen grado la compañía del demonio.
Después de la muerte de Stalin, continuó la persecución de la Iglesia en los países comunistas, los sufrimientos de María Teresa aumentaron y comenzaron nuevos fenómenos místicos.
María Teresa se bilocaba para asistir y consolar a sacerdotes y obispos que estaban en la resistencia contra la Unión Soviética y traslada esa información a los Papas.
Quienes a su vez le pedían misiones especiales para llevarle mensajes a tal o cual obispo.
Y también ella asumiría los sufrimientos que ellos tenían para que pudieran seguir con su misión.
En resumen, Dios da siempre una última oportunidad de salvarse a todos, aunque hayan cometido terribles pecados.
Le pidió a la mística María Teresa Carloni si estaba dispuesta a sufrir por la conversión de Iosef Stalin y aceptó.
Pero Stalin no aceptó el ofrecimiento de Jesucristo, haciendo uso de su libre albedrío.
Porque se le mostraría a la mística Elena Aiello que él estaba en el infierno, confirmando lo que dijeron famosos exorcistas de que Stalin estaba poseído de buena gana por el demonio.
F. de la V.M.
domingo, 20 de septiembre de 2020
EL DULCE NOMBRE...
Dijo Jesús a María Valtorta:
"Cuando nuestro Enemigo trata de fastidiarte demasiado, di: "Dios te salve María, Madre de Jesús, me confío a ti". El demonio tiene todavía más aversión del nombre de María que de mi Nombre y de mi Cruz. No lo logra, pero trata de dañarme en mis fieles de mil maneras. Pero solamente el eco del nombre de María le hace huir. Si el mundo supiera llamar a María, estaría salvado.
Por tanto invocar nuestros dos nombres juntos es algo poderoso para hacer caer rotas todas las armas que Satanás lanza contra un corazón que es mío."
viernes, 22 de junio de 2018
ORACIÓN 220618
“ENSÉÑAME EL ARTE DE LOS PEQUEÑOS PASOS”
Oración de “El Principito”
Le pide a Dios un
regalo raramente invocado: la sencillez y la fidelidad tranquila.
Antoine de
Saint-Exupéry, autor del famosísimo “El Principito” y gran aviador que se
alistó en la marina francesa durante la Segunda Guerra Mundial, en un período
particular de su vida, escribió esta bella oración al Señor para pedirle un
regalo raramente invocado: aquel de la sencillez y de la fidelidad tranquila y
serena en las pequeñas decisiones de cada día.
No pido milagros y
visiones, Señor, pido la fuerza para la vida diaria. Enséñame el arte de los
pequeños pasos.
Hazme hábil y
creativo para notar a tiempo, en la multiplicidad y variedad de lo cotidiano,
los conocimientos y experiencias que me atañen personalmente.
Ayúdame a distribuir
correctamente mí tiempo: dame la capacidad de distinguir lo esencial de lo
secundario.
Te pido fuerza,
auto-control y equilibrio para no dejarme llevar por la vida y organizar
sabiamente el curso del día.
Ayúdame a hacer cada
cosa de mi presente lo mejor posible, y a reconocer que esta hora es la más
importante.
Guárdame de la
ingenua creencia de que en la vida todo debe salir bien. Otórgame la lucidez de
reconocer que las dificultades, las derrotas y los fracasos son oportunidades
en la vida para crecer y madurar.
Envíame en el momento
justo a alguien que tenga el valor de decirme la verdad con amor.
Haz de mí un ser
humano que se sienta unido a los que sufren. Permíteme entregarles en el
momento preciso un instante de bondad, con o sin palabras.
No me des lo que yo
pido, sino lo que necesito. En tus manos me entrego.
¡Enséñame el arte de
los pequeños pasos!
Amén
DIOS CONTIGO
LA CARTA ROBADA
LA CARTA DE COLÓN ROBADA AL VATICANO
La embajadora de
Estados Unidos ante la Santa Sede, Calista Gingrich, hizo entrega al Vaticano
de un documento de gran valor histórico tras un rocambolesco recorrido.
Fuente:
Rome Reports
DIOS CONTIGO
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VIDEOS ESPIRITUALES...
MARCANDO EL NORTE
EL PADRE NUESTRO: SIGNIFICADO DE CADA PARTE
Beatriz Ozores Rey,
licenciada en Ciencias Religiosas, explica en Marcando el Norte (HM Televisión)
el significado de todas las peticiones incluidas en la oración que el mismo
Jesucristo nos enseñó. Pincha aquí para ver los capítulos anteriores de esta
serie.
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ORACION,
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jueves, 21 de junio de 2018
ORACIÓN 210618
POR LA SALUD
“Yo, (se dice el nombre de la persona),
ruego a Dios Padre Todopoderoso, al
Espíritu Santo y a la Divina Providencia que
cualquier energía negativa desaparezca de mi vida,
y me empiece a encontrar bien de salud,
de energía y de vitalidad.
Que el amor, el trabajo y el bienestar me acompañen
durante el resto de mis días.
Así lo afirmo y lo espero, por el poder de Dios Padre.
Amén
Señor, en tus manos dejo cada una de mis
obras del día de hoy, por favor guía mis acciones y ayúdame a alcanzar
mis propósitos, aleja al enemigo mal intencionado de mi vida y permíteme
avanzar por caminos de alegría y bendición.
Mi vida y mis más grandes anhelos están
bajo tu cuidado, porque confío en ti, confío en tus promesas y porque sé
que Tú has de cumplir tu palabra en mi vida, Amén
DIOS CONTIGO
EL CUENTO DE HOY 210618
'EL ELEFANTE QUE PERDIÓ EL OJO'
“El de genio pronto, hace necedades, el hombre
artero es odiado.” Prov. 14,17
Dios es tardo para la ira y produce en nosotros paciencia.
Tuvo deseos de beber.
¡Se inclinó sobre el agua, empapó su trompa y…puf!
“¡Qué! ¿Qué?...pero
es lo que…AAAaaaaarrrrrggggghhh ¡perdí mi ojo!”, gritó el elefante lleno de
pánico. Efectivamente, su ojo derecho se había caído al fondo del arroyo.
El mastodonte
pretendió encontrar su precioso globo. Pero no veía casi nada con el ojo que le
quedaba. Entonces, impaciente, agitó su trompa, en todos los sentidos
pretendiendo alcanzar su ojo con la trompa en el fondo del arroyo pero
removiendo tanto el sedimento que el agua se enturbió.
Cuanto más agitaba la
trompa más se movía la arena del fondo, haciendo mucho más difícil encontrar el
ojo. Repentinamente, el elefante se puso a gritar a todo pulmón.
Furioso levantó la cabeza y vio, sobre una
roca al borde del agua una pequeña rana verde que viendo al elefante se reía, y
reía…
“¿Qué encuentras
divertido - le dijo el elefante con rabia a la rana? ¡Perdí mi ojo y ¿eso te
hace reír?!”
La rana respondió:
“Lo que es divertido, es ver lo que haces; ¡Calma, todo irá mejor! La rabia y
la desesperación no te ayudaran.”
El elefante, un poco
avergonzado, siguió el consejo de la rana.
Se calmó y dejó de agitar la trompa.
El agua se volvió a
calmar y poco a poco la arena volvió a caer sobre el fondo. Entonces, elefante
vio su ojo, intacto, lo agarró con la trompa, y se lo volvió a poner en su
sitio sin olvidar agradecerle a la rana verde su sabio consejo.
A menudo hacemos más
difíciles los problemas y dificultades de la vida con la rabia y la
desesperación. Podemos reaccionar o actuar, pero no ambas a la vez. Cuando
reaccionamos nuestra adrenalina aumenta, bombeamos más sangre al cerebro y en
cuestión de segundo nos pensamos cuerdamente. Pero, si respiramos por un
momento, tomamos un poco de distancia para calmarnos, no seremos presa de la
desesperación o la rabia, podremos actuar con cordura.
Tu actitud y la mía
pueden hacer más fácil y grata la solución de las dificultades que cumplen un
propósito: ayudarte a madurar. Aun si la situación es de vida o muerte, piensa
en esto quienes se preparan para servir en emergencias o seguridad ciudadana,
se entrenan diariamente, para actuar prontamente y sin dejar que sus emociones
nublen su juicio. Las dificultades son un campo permanente de entrenamiento
para crecer, para aprender a actuar.
Además si todo lo que
te pasa lo recibes como una oportunidad, con alegría, tendrás más ayuda y con
la serenidad tendrás una visión más clara de tus posibilidades y tus recursos.
La ira resulta de la impaciencia y si no se aprende a dominarla crea tempestades
y solo mayores dificultades.
DIOS CONTIGO
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