UN MÁRTIR AL QUE QUISIERON HACER PASAR POR ESPÍA
Santiago Mata
Tres mártires de la guerra civil española nacieron un 22 de abril:
un sacerdote religioso de la Sagrada Familia barcelonés, un lasaliano
burgalés -al ejecutarlo, los milicianos cenetistas se tomaron la
molestia de falsificar una carta para presentarlo como conspirador- y un
oblato de María Inmaculada leonés.
Detenidos a punto de pasar la frontera
Sadurní vistió el hábito de los hijos de la Sagrada Familia en 1886, hizo la profesión perpetua en 1903 y fue ordenado sacerdote en 1914. Enseñó en el colegio San Ramón de Vilafranca del Penedés. Cuscó, por su parte, había sido alumno de ese colegio, profesó en el Insituto en 1894 y se ordenó en 1899. Al estallar la guerra, tuvieron que dejar el colegio, que fue convertido en hospital militar, y vivir escondidos en el Hotel Siglo XX, hasta que, a primeros de agosto, se dirigieron hacia Esterri d’Aneu, con el propósito de pasar la frontera hacia Francia e Italia (con destino Roma) junto con otras personas. Tras cinco o seis horas de camino, llegaron hasta Alòs d’Isil, último pueblo de España, los dos religiosos se vieron obligados a detener la caminata por el excesivo cansancio. Durante esta pausa fueron detenidos por un grupo de milicianos y entregados al comité revolucionario de Esterri d’Aneu, desde donde fueron conducidos a la cárcel de Lleida, donde había 800 presos.
Falsificaron una carta para justificar su asesinato
Serviliano Riaño Herrero, de 20
años y natural de Prioro (León), era oblato de María Inmaculada con la primera
profesión (en Pozuelo), fue beatificado en 2011 y es uno de los dos beatos de
la matanza de Soto de Aldovea, que se relata en el aniversario de su
martirio (8 de noviembre
de 1936).
Bueno. Comenzaremos a conocer este bosque de palmeras, de palmas de martirio digo.
ResponderEliminarJUAN EDUARDO, POR ESO QUIEN QUIERA SEGUIR A JESÚS QUE LEVANTE SU CRUZ.... GRACIAS POR LEERNOS... DIOS CONTIGO...
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