Que la Paz de Cristo reine en nuestros corazones, en nuestras familias y en nuestros países. Sonetos de Navidad (*) con el deseo profundo que el Divino Niño y su Santísima Madre derramen abundantes bendiciones sobre Usted y todos sus seres queridos en esta Navidad.
DIOS CONTIGO
NOTA: (*) Autora: Paquita Sánchez Remiro.- Villanueva de los Infantes. (C.Real)
En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo Amén
NOVENO DÍA
(Consideración)
Oración para todos los días
Oración a la Santísima Virgen
Oración a San José
Gozos
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto! Ven! ven, ven… ven a nuestras almas, Jesús ven, ven… ven, ven… Ven a nuestras almas, Jesús ven, ven a nuestras almas, No tardes tanto, no tardes tanto, Jesús ven, ven!...etc
En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo Amén
SÉPTIMO DÍA (Consideración)
Oración para todos los días
Oración a la Santísima Virgen
Oración a San José
Gozos
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto! Ven! ven, ven… ven a nuestras almas, Jesús ven, ven… ven, ven… Ven a nuestras almas, Jesús ven, ven a nuestras almas, No tardes tanto, no tardes tanto, Jesús ven, ven!...etc
En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo Amén
SEXTO DÍA (Consideración)
Oración para todos los días
Oración a la Santísima Virgen
Oración a San José
Gozos
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto! Ven! ven, ven… ven a nuestras almas, Jesús ven, ven… ven, ven… Ven a nuestras almas, Jesús ven, ven a nuestras almas, No tardes tanto, no tardes tanto, Jesús ven, ven!...etc
En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo Amén
QUINTO DÍA (Consideración)
Oración para todos los días
Oración a la Santísima Virgen
Oración a San José
Gozos
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto! Ven! ven, ven… ven a nuestras almas, Jesús ven, ven… ven, ven… Ven a nuestras almas, Jesús ven, ven a nuestras almas, No tardes tanto, no tardes tanto, Jesús ven, ven!...etc
En el nombre del padre, del hijo, del espíritu santo Amen.
Oración para todos los días
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les dísteis en vuestro hijo la prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén. (Se reza tres veces Gloria al Padre)
Oración a la Santísima Vírgen
Soberana María que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado hijo. ¡Oh dulcísima madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén. (Se reza tres veces el Avemaría)
Oración a San José ¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan soberanos misterios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abracéis en fervoroso deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén. (Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria)
Oración Niño Jesús
Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Llenos de confianza en vos, ¡oh Jesús!, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a vos, ¡oh Niño omnipotente!, seguros de que no que dará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.
Aspiraciones para todos los días:
Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ¡ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!
Ven, ven, ven… ven a nuestras almas, Jesús ven, ven… ven, ven… Ven a nuestras almas, Jesús ven, ven a nuestras almas, No tardes tanto, no tardes tanto, Jesús ven, ven...etc
Benignísimo Dios de infinita caridad que tanto amasteis a los
hombres, que les disteis en vuestro Hijo la mejor prenda de vuestro amor
para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un
pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los
mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.
En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes
de vuestro Hijo humanado, suplicándolos por sus divinos méritos, por
las incomodidades con que nació y por las tiernas lágrimas que derramó
en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda,
con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, para que
Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén
Se reza tres veces Gloria al Padre
Oración a la Santísima Virgen
Soberana María, que por vuestras grandes virtudes, y
especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os
escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y
dispongáis mi alma, y la de todos los que en este tiempo hicieren esta
novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado Hijo.
¡Oh dulcísima Madre! Comunicadme algo del profundo recogimiento y
divina ternura con que le aguardasteis vos, para que nos hagáis menos
indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
Se reza tres veces el Avemaría
Oración a San José
¡Oh Santísimo San José! esposo de María y padre adoptivo de
Jesús. Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos
ministerios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan
excelente grandeza.
Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abraséis en
fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su
divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.
Se reza el Padrenuestro, el Avemaría y Gloria
Oración al Divino Niño Jesús
Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús! que dijisteis a la
venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos
vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre
humanidad, agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por
los méritos de mi infancia y nada te será negado”.
Llenos de confianza en Vos, oh Jesús, que sois la misma verdad,
venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayudadnos a llevar una vida
santa, para conseguir una eternidad bienaventurada.
Concedednos, por los méritos infinitos de vuestra encarnación y de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto…
Nos entregamos a Vos, oh Niño omnipotente, seguros de que no
quedará frustrada nuestra esperanza. Y de que, en virtud de vuestra
divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra
súplica. Amén.
Aspiraciones para todos los días:
Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
Ven, ven, ven… ven a nuestras almas,
Jesús ven, ven… ven, ven…
Ven a nuestras almas,
Jesús ven, ven a nuestras almas,
No tardes tanto, no tardes tanto,
Jesús ven, ven... etc...