María, la mujer acogedora de Dios | | | |
En la era de las comunicaciones globales y de Internet, el ser humano necesita aprender el arte del silencio para oír, para encontrarse consigo mismo, para escuchar los acontecimientos con hondura, para percibir mejor las cosas, la vida, las personas. La vida de los creyentes tiene lugar en el ruido y el ajetreo de una escuela, taller u oficina. Necesitamos aprender a vivir el silencio en el ruido, el retiro interior en medio de la calle. Necesitamos aprender a construir nuestro espacio interior silencioso ahí dentro de nosotros mismos, entre los muros de nuestro cuerpo. Adviento es tiempo propicio para aprender el arte del silencio, que es siempre encuentro, nacimiento, palabra. En el silencio oiremos con más nitidez las promesas divinas, la palabra de Dios, que viene a hacerlo todo nuevo.
MARÍA, llena de gracia
Para tu camino personal
• Fíjate en María. Todo ocurre en su seno, dentro. María representa a la Iglesia, a cada uno de los creyentes, que, a través de los siglos, han sentido en sus entrañas la vida del Hijo de Dios.
• Haz un alto en tu camino y date tiempo para estar con Dios. Haz silencio en tu interior y dile a Jesús que se cumpla en ti su Palabra.
• Busca ser habitado por la Palabra, como María. Grábala como sello en tu corazón hasta que se transforme en fuego ardiente, en agua viva, en pan partido y repartido para todos.
Fuente: cipecar.org
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