domingo, 1 de mayo de 2016

SANTA MISA PARA HOY 10516

MARÍA PUEDE GUIARNOS HACIA ESTE SANTÍSIMO SACRAMENTO
Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María, Madre y modelo de la Iglesia. En la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, presentando a la Santísima Virgen como Maestra en la contemplación del rostro de Cristo, he incluido entre los misterios de la luz también la institución de la Eucaristía.(102)
SANTA MISA - Domingo VI de Pascua
1 de mayo de 2016
Desde la parroquia de Santa Teresa del Niño Jesús en Barcelona Preside: Rvdo. Xavier Pagès, pbro. 





DIOS CONTIGO







ORACIÓN PARA HOY 10516

PARA LA AMISTAD Y CONSUELO
A San Rafael Arcángel

Tú eres el caminante que hace experimentar la siempre presente cercanía de Dios, y aportas la sanación y el consuelo al piadoso creyente. Dios te ha puesto a nuestro lado como medicina para sanar nuestros corazones desgarrados, para curar nuestras enfermedades, y aliviar nuestros dolores y sufrimientos que brotan precisamente de las distancias, de las traiciones, y del daño
que nos hacemos unos a otros.

Tú eres aquel que Dios ha puesto en nuestro camino para acercarnos y revelarnos las personas con las cuales uno puede darle gracias por la vida, por el camino de la vida y por la misericordia del Señor, hecha rostro y humanidad en esas personas. La trama y el tejido del que está hecha la historia y la convivencia humana, es un tejido de encuentros y de desencuentros. De los encuentros brota la amistad, el reconocimiento y el respeto mutuo, en definitiva, 
el afecto de unos por otros; igualmente brota un deseo de que
ese bien que se experimenta en el encuentro y en la amistad,
cuando son verdaderos, se multiplique, crezca y se extienda.

En los desencuentros se siembran las semillas de todo aquello que divide a los hombres: la envidia, la lucha de unos contra otros, el egoísmo y la ambición; el odio, y muchas veces en la historia, por desgracia, la muerte.

Condúcenos arcángel san Rafael, tu que sirves en la gloria del Señor, hacia las personas que Él quiere que encontremos en nuestra vida. Que amemos la verdad de la persona humana y el deseo de su bien. Que amemos la verdad de lo que somos y la verdad de lo que la otros son.

Que la mentira, en nombre de lo que sea, no anide en nuestros
corazones; ella es siempre la corrupción más terrible, l
a más sutil, la que siembra en primer lugar la distancia,
la extrañeza y la diferencia y el no reconocimiento de unos
por otros en todas sus formas.

Cada persona es siempre una imagen viva de Dios, y una persona
humana, ocupe el puesto que ocupe, y tenga las cualidades
que tenga, es siempre alguien digno de un respeto absoluto
y de un afecto que es lo único que puede curar en las personas
las deficiencias que hay en la vida de todos nosotros.

Nuestra historia humana, está hoy llena de desencuentros
que han costado la vida a millones de personas.

Concédenos dar gracias a Dios por todos los encuentros que a lo largo de nuestra vida han existido, por las personas que nos has puesto cerca, que son siempre un regalo de Dios, y que en las cuales podemos confiar; con las cuales sencillamente podemos dar gracias por el bien que esa amistad produce y que ese afecto genera en nuestra vida.

Te pedimos arcángel san Rafael que hagas de nuestra sociedad
una sociedad de encuentros en la que todos los hombres nos tratemos realmente como hermanos por el hecho de ser hombres.
Que el Señor por tu intercesión, nos ayude a deshacer esos desencuentros que se han sembrado en nuestra historia que uno percibe en nuestra sociedad y que generan divisiones, envidias y odios. En los caminos de los hombres hoy hay extravío, soledad y heridas. Y no faltan tampoco entre los mismos creyentes.

Hay quien como Zaqueo se pone al borde del camino
al paso de los cristianos,llevado quizás más
por la curiosidad que por el deseo de cambiar;
hay quien como la Samaritana no siente que sea un problema
la suma de los maridos; hay quien como el etíope eunuco
no consigue en sus lecturas encontrar el hilo
que les de sentido y le aporte significado a su propia vida;
y hay tantos ‘quienes’ necesitados de que alguien,
como en el viaje de Tobías, o como en el camino de Emaús,
acompase sus pasos a los suyos y acompañe y explique
y haga encontrar la puerta abierta,
y el sentido del camino y la fuente de la esperanza.

Que seamos arcángel san Rafael con nuestros prójimos
el buen samaritano, al recoger y curar a la persona
herida que yace a la vereda del camino, y nos convirtamos
sin palabras en unos testigos del amor de Dios.
Este hombre prójimo nuestro herido, necesitado
de curación, somos todos nosotros.
Anunciar el Evangelio significa ya de por sí curar,
porque el hombre necesita sobre todo la verdad y el amor.

Que llevemos a nuestros prójimos,
el consuelo del acompañamiento cercano y sanador
como tú, arcángel san Rafael.
Amén


DIOS CONTIGO






JESÚS PRESENTE JUNTO A NOSOTROS Y POR NOSOTROS

EL CAMINO DE LA VERDADERA PAZ
Bendito Señor, Dios mío, heme aquí presente ante Ti. Deseo encontrarme contigo en este instante. Aumenta mi fe, incrementa mi esperanza y engrandece mi amor con tu gracia, pues quiero que mi corazón se convierta totalmente a Ti. El mundo necesita tu amor, tu luz, y yo quiero ser verdadero instrumento en tus manos, mensajero de tu voz. Renueva mi alma para escuchar tu voluntad con sencillez.
Jn. 14,23-29







Que cuantos me traten durante este día encuentre en mí un reflejo de la presencia de Cristo.
DIOS CONTIGO






sábado, 30 de abril de 2016

ORACIÓN PARA HOY 300416

ANTE LAS ADVERSIDADES
Sal. 2

El rey davídico, figura del Mesías

La rebelión de los reyes vasallos
¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos hacen vanos proyectos?

Los reyes de la tierra se sublevan,
y los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Ungido
"Rompamos sus ataduras,
librémonos de su yugo".

El Señor, defensor de su Ungido

El que reina en el cielo se sonríe;
el Señor se burla de ellos.

Luego los increpa airadamente
y los aterra con su furor:
"Yo mismo establecí a mi Rey
en Sión, mi santa Montaña".

Los privilegios del Rey
Voy a proclamar el decreto del Señor:
Él me ha dicho: "Tú eres mi hijo,
yo te he engendrado hoy.

Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra.

Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla".


DIOS CONTIGO





DE AUSTRIA A ITALIA

DIVERTIDO VÍDEO FRANCISCANO 
S Leopoldi Prov




DIOS CONTIGO



BREVEDAD DE LA VIDA

 DE: “Preparación para la muerte” – San Alfonso María de Ligorio
¿Qué es vuestra vida? Vapor es que aparece por un poco de tiempo. 
Sant.  4,15

¿Qué es nuestra vida?... Es como un tenue vapor que el aire dispersa y al punto acaba. Todos sabemos que hemos de morir. Pero muchos se engañan, figurándose la muerte tan lejana como si jamás hubiese de llegar. Mas, como nos advierte Job, la vida humana es brevísima: El hombre, viviendo breve tiempo, brota como flor, y se marchita.

Manda el Señor a Isaías que anuncie esa misma verdad: Clama –le dice– que toda carne es heno...; verdaderamente, heno es el pueblo: secóse el heno y cayó la flor (Is. 40, 6-7). Es, pues, la vida del hombre como la de esa planta. Viene la muerte, sécase el heno, acábase la vida, y cae marchita la flor de las grandezas y bienes terrenos.

Corre hacia nosotros velocísima la muerte, y nosotros en cada instante hacia ella corremos (Jb. 9,25). Todo este tiempo en que escribo –dice San Jerónimo– se quita de mi vida. Todos morimos, y nos deslizamos como sobre la tierra el agua, que no se vuelve atrás (2Reg. 14,14). Ved cómo corre a la mar aquel arroyuelo; sus corrientes aguas no retrocederán.

Así, hermano mío, pasan tus días y te acercas a la muerte. Placeres, recreos, faustos, elogios, alabanzas, todo va pasando... ¿Y qué nos queda?... Sólo me resta el sepulcro (Jb. 17,1). Seremos sepultados en la fosa, y allí habremos de estar pudriéndonos, despojados de todo.

En el trance de la muerte, el recuerdo de los deleites que en la vida disfrutamos y de las honras adquiridas sólo servirá para acrecentar nuestra pena y nuestra desconfianza de obtener la eterna salvación... ¡Dentro de poco, dirá entonces el infeliz mundano, mi casa, mis jardines, esos muebles preciosos, esos cuadros, aquellos trajes, no serán ya para mí! Sólo me resta el sepulcro.

¡Ah! ¡Con dolor profundo mira entonces los bienes de la tierra quien los amó apasionadamente! Pero ese dolor no vale más que para aumentar el peligro en que está la salvación. Porque la experiencia nos prueba que tales personas apegadas al mundo no quieren ni aun en el lecho de la muerte que se les hable sino de su enfermedad, de los médicos a que pueden consultar, de los remedios que pudieran aliviarlos.

Y apenas se les dice algo de su alma, se entristecen de improviso y ruega que se les deje descansar, porque les duele la cabeza y no pueden resistir la conversación. Si por acaso quieren contestar, se confunden y no saben qué decir. Y a menudo, si el confesor les da la absolución, no es porque los vea bien dispuestos, sino porque no hay tiempo que perder. Así suelen morir los que poco piensan en la muerte.

 AFECTOS Y SÚPLICAS

¡Ah Señor mío y Dios de infinita majestad! Me avergüenzo de comparecer ante vuestra presencia. ¡Cuántas veces he injuriado vuestra honra, posponiendo vuestra gracia a un mísero placer, a un ímpetu de rabia, a un poco de barro, a un capricho, a un humo leve!

Adoro y beso vuestras llagas, que con mis pecados he abierto; mas por ellas mismas espero mi perdón y salud.

Dadme a conocer, ¡oh Jesús!, la gravedad de la ofensa que os hice, siendo como sois la fuente de todo bien, dejándoos para saciarme de aguas pútridas y envenenadas. ¿Qué me resta de tanta ofensa sino angustia, remordimiento de conciencia y méritos para el infierno? Padre, no soy digno de llamarme hijo tuyo (Lc. 15,21).

No me abandones, Padre mío; verdad es que no merezco la gracia de que me llames tu hijo. Pero has muerto para salvarme... Habéis dicho, Señor: Volveos a Mí y Yo me volveré a vosotros (Zac. 1,3). Renuncio, pues, a todas las satisfacciones. Dejo cuantos placeres pudiera darme el mundo, y me convierto a Vos.

Por la sangre que por mí derramasteis, perdonadme, Señor, que yo me arrepiento de todo corazón de haberos ultrajado. Me arrepiento y os amo más que todas las cosas. Indigno soy de amaros; mas Vos, que merecéis tanto amor, no desdeñéis el de un corazón que antes os desdeñaba. Con el fin de que os amase, no me hicisteis morir cuando yo estaba en pecado.

Deseo, pues, amaros en la vida que me reste, y no amar a nadie más que a Vos. Ayudadme, Dios mío; concededme el don de la perseverancia y vuestro santo amor...

María, refugio mío, encomendadme a Jesucristo.



 DIOS CONTIGO




viernes, 29 de abril de 2016

SANTA MISA PARA HOY 290416

EL PUESTO QUE ÉL ME DIÓ SU EUCARISTÍA
La de Jesús fue fruto de un amor infinito y de un sacrificio inefable “el del Cenáculo y el de la Cruz”; para nosotros, el amor y el sacrificio producirán nuestra eucaristía.
SANTA MISA - Día litúrgico: Viernes V de Pascua
Santoral 29 de abril: Santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia.
Preside: Rvdo. P. Jorge Mª Gil, o.carm. 






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