viernes, 31 de octubre de 2014

«YO TB TQ»

El cortometraje que presentó Dani Montes en el Primer Festival de Cortos Express «SOHO Málaga FASTival» plantea la gran cuestión sobre los nuevos hábitos de comunicación social y su potencial impacto en la disminución del contacto real.

DE LAS DUDAS

La duda, fenómeno que importuna e impide el deseo, causa e inspiración de dramas y épicas incontables. La duda, conflicto que se alimenta en las insuficiencias del pusilánime y las indecisiones del débil - las dudas.
Los que dudan, los indecisos y sus vinculados, Dante los sitúa en el Abismo del VIII Círculo de su Infierno. Donde, de acuerdo con él, pertenecen, sin dudas.
Pero, ¿por qué dudamos?
Félix Larocca

¿Qué es la duda?

La duda no es vacilación ni falta de confianza. En su centro, la duda es miedo.
  • Miedo…

Miedo de lo arcaico, de lo primitivo, de lo incontrolable -miedo de la vida y miedo del destino, miedo del abismo que quien duda se crea, por no poseer las herramientas para vencer los obstáculos que les impiden seguir adelante, o calificarlos para ser dueños de una historia congruente, que defina y organice sus vidas adaptándolas de una manera racional y feliz.
  • La duda es falta de autoestima

Quien duda vive atormentado por la creencia de no ser querido- de no ser aceptado.

Para ser aceptado, quien duda recurre a todo subterfugio que conoce para despertar el amor tan apetecido; y el favor, tan necesario, de quien busca ser aprobado -aunque lo haga a un precio de sacrificios extraordinarios y de vejaciones increíbles.
  • La duda es pérdida de control
Quien duda ha perdido un sentido de dirección y de disposición en su vida. Avanza en medio de un sendero tortuoso donde las señales son imprecisas y donde abunda el recelo.

La duda hace de quien guíe una persona de poca esperanza, porque quien está confundido no sabe el camino, ni puede indicarlo. Los padres que se abandonan a la duda, abandonan a sus hijos de esta manera injusta.
  • La duda es enfermedad del alma
Desde la antigüedad más remota, los frenólogos se ocupaban con el estudio de lo que entonces se conociera como la folie de doute (la manía de dudar)- lo que hoy se estudia como parte integral del trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Los que así dudan se sumergen en los abismos crueles de sufrimientos penosos y paralizantes de la mayor magnitud.

Muchas personas indecisas se congelan frente a las indecisiones con que manejan sus asuntos, coartando y limitando sus opciones.
  • La duda deprime y nos crea ansiedades existenciales
La duda fatiga y agota las fuentes de nuestra energía emocional drenando nuestros recursos de adaptación. La duda nos hace presa fácil para todos los males derivados del estrés.

La duda nos condiciona a vivir en medio de una existencia de aislamiento prolongado y de retiro perenne.
  • La duda quebranta la fe
La fe es una fuente incomparable de fortaleza y valor para confrontar las incertidumbres de la vida. La fe es un proceso ético/moral que nos habilita para comunicarnos con el Dios mismo (si es que somos creyentes) que nos gobierna y nos rige.

La fe es mina de conocimientos ciertos, de verdades trascendentales y de direcciones seguras, cuando el panorama de la vida se oscurece con las nubes del dolor o con las sombras de la incertidumbre.

Quien duda, se pregunta: ¿Por qué a mí? En lugar de ¿Por qué no…? -En la semántica entre esas dos interrogaciones existen diferencias básicas que gobiernan nuestra capacidad de sobreponernos al destino con todos sus caprichos arbitrarios.
El que duda se pierde y no encuentra salida de su marisma de arenas movedizas- donde se atasca y sucumbe.
  • La duda es indecisión
Cuando dudamos, nuestra vida se atasca en un proceso de ambivalencias y de tendencias hacia la irresolución que nos agobia y nos hace víctima de los arroyos tributarios que nutren el estrés. El estrés desborda pronto, inundando nuestras economías psíquicas con el derrotismo inactivo, o peor aun, con la decisión impensada y, muy a menudo, desacertada.

Cuando dudamos no somos confiables, porque no confiamos en nosotros mismos, ni en los mecanismos de equilibrio que lográramos incorporar en experiencias terapéuticas pasadas -nuestras direcciones son irrelevantes ya que no se hacen ni por medio de la reflexión ni con el uso de la perspectiva.

La duda quizás sea una de esas enfermedades psicológicas que desafían solución.

Dudamos, porque tememos poner a prueba nuestras capacidades de confrontar cara a cara nuestras propias adversidades sin temor al rechazo, porque no podemos tolerar lo que nos significaría la pérdida de prestigio adquirido tras las mentiras de las apariencias -lo que otros, de nosotros, pensarían.

Dudamos porque no nos consideramos dignos de lo que tenemos ni tampoco dignos de tener más.

Dudamos porque poseemos una inclinación innata hacia la autodecepción y la mentira, donde decimos lo que no sentimos y hacemos lo que no queremos hacer.

Dudamos porque somos esencialmente débiles -por eso dudamos.

¿El remedio?

Una historia verdadera del rito de pasaje del adolescente de nuestro país lo explicará.

"Nibaje…" es el nombre de una barriada que quedaba en la ribera del Yaque al pie del pináculo donde se construyera el siglo antepasado la infausta Fortaleza San Luis, lugar de tortura para los enemigos de Trujillo.

Cuando el Yaque del Norte se desbordaba, lo que, en ese entonces, a menudo ocurriera durante las lluvias de mayo y junio, el nombre de Ni Bajes (contraído a Nibaje) se entendería como apto para el lugar.

Fue en el año 1949 cuando el río se desbordó de manera nunca vista, amenazando con sus aguas la seguridad de los residentes de Nibaje -para todos quienes aprendieran a nadar en el río, zambullirse en él cuando los peligros eran mayores era un aspecto del ser hombres- de ser "guapos" -sí, como ser el más famoso de todos los guapos…

Por supuesto, para ir al río, como jóvenes de familia, contábamos todos con nuestros propios permisos, ya que el de nuestros padres nunca podría obtenerse bajo las circunstancias. Ramón, que se ocupaba de los negocios de mi papá y de mí, me aconsejó que no bajara ni siquiera a ver cómo estaba el río- pero yo no le hice caso alguno.

Mis amigos y yo bajamos una tarde, cuando brillaba el sol y cuando la "costa" familiar estaba clara, ya que se suponía que estábamos en un pasadía del colegio.

Conmigo llegaron seis de mis amigos de escuela; y juntos nos aprestamos a encontrar un sitio desde donde saltar para zambullirnos en las aguas turbias y alborotadas del torrente fluvial.

Encontramos un barranco escarpado, desde el cual nos aconsejaran los vecinos del lugar no tratar de saltar- precisamente, porque nos lo aconsejaban es porque decidiéramos hacerlo- lo crucial era decidir entre todos quién sería el primero en hacerlo -quién sería el más guapo, en otras palabras.

Nadie tenía una excusa para desear ser el conejillo de Indias en esta experiencia, y, cuando uno de mis amigos bravucones me señaló a mí, indicando que sería un acto de cobardía si yo rehusaba- sin pensarlo, porque esas cosas no se piensan, acepté el reto.

Subir la barranca fue muy difícil porque no solo era empinada, sino que las lluvias la habían vuelto resbaladiza. Nunca miré para atrás, hasta que llegué a un rellano pequeño de la altura de un edificio de siete pisos- la llamaban "El Hotel Mercedes" en referencia al hotel de esa misma altura que, en esos tiempos, dominaba el centro de la ciudad de Santiago de los Caballeros.

Era muy alto de veras, y mis amigos me parecían hormigas a la distancia por debajo -quizás era el miedo o quizás fueran las dudas- pero me lucían diminutos.

Mi amigo, el que me seleccionó para la hazaña, dándose cuenta de que había peligros serios en el salto, y que podrían ser achacados a él, me gritó desde abajo conminándome a que abandonara la idea y descendiera para retornar a nuestras casas juntos -y, quizás, intactos.

Yo traté de bajar, pero estaba muy resbaloso y la caída sería peor, porque aterrizaría en la roca por debajo -tenía que saltar.

El salto

Para evitar caer en la base rocosa del barranco había que propulsar el cuerpo hacia delante, uno dos metros por lo menos, algo que la estrechez del andén prohibía, ya que no había espacio para adquirir impulso.

El salto y la caída fueron una experiencia inolvidable, ya que entré al torrente rozando con mi nariz la roca que, por debajo, quedara -un poquito más adentro y adieu (adiós).

Tener que ser padre, tener que ser terapeuta, tener el deber de ser terapéutico es una actividad extraña y dedicada. Cuando tenemos que ser agentes de la Realidad para otros, es mejor si empezamos habiéndolo sido para nosotros mismos -de esto sí que no hay duda.


Por eso es que clarificar y esclarecer las dudas de nuestros pacientes, tanto como las de nuestros hijos, es una misión especial y delicada.



ORACIÓN PARA HOY 311014

Señor Jesús tú eres el Dios que nos sana: Hoy nos despojamos de nuestras enfermedades y te las entregamos a ti en tu Santo Nombre, para que dispongas de acuerdo a tu Misericordia; que no sea nuestra voluntad Señor sino la tuya. Has tu trabajo Señor para la Gloria de tu Santo Nombre. 

Sáname Señor Jesús por el poder de tu Santo Nombre ¡sánanos Señor Jesús por el poder de tu Nombre Glorioso!, por los méritos de tus Santas heridas, por los méritos de tu Preciosa Sangre. Amonesta sus enfermedades y derrama sobre nosotros la Gracia de la sanidad.

Señor yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Pongo toda mi confianza en ti porque tú tienes todo el poder de sanarme, porque eres nuestro Dios Misericordioso con caridad inigualable, porque me amas y hoy has traído la salvación a mi casa y a la casa de todos estos que están escuchando. Gracias Señor Jesús por tu Santo Nombre ¡gracias Señor Jesús! 
¡Gracias Virgen María por tu Intercesión! 
 
 
 

«PERO ELLOS SE CALLARON»

¿ES ILÍCITO CURAR EN SÁBADOS?
Lc. 14,1-6
Son muchos los episodios evangélicos en los que el Señor echa en cara a los fariseos su hipocresía. Es notable el empeño de Dios en dejarnos claro hasta qué punto le desagrada ese pecado —la falsa apariencia, el engaño vanidoso—, que se sitúa en las antípodas de aquel elogio de Cristo a Natanael: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño» (Jn 1,47). Dios ama la sencillez de corazón, la ingenuidad de espíritu y, por el contrario, rechaza enérgicamente el enmarañamiento, la mirada turbia, el ánimo doble, la hipocresía.
Lo significativo de la pregunta del Señor y de la respuesta silenciosa de los fariseos es la mala conciencia que éstos, en el fondo, tenían. Delante yacía un enfermo que buscaba ser curado por Jesús. El cumplimiento de la Ley judaica —mera atención a la letra con menosprecio del espíritu— y la fatua presunción de su conducta intachable, les lleva a escandalizarse ante la actitud de Cristo que, llevado por su corazón misericordioso, no se deja atar por el formalismo de una ley, y quiere devolver la salud al que carecía de ella.
Los fariseos se dan cuenta de que su conducta hipócrita no es justificable y, por eso, callan. En este pasaje resplandece una clara lección: la necesidad de entender que la santidad es seguimiento de Cristo —hasta el enamoramiento pleno— y no frío cumplimiento legal de unos preceptos. Los mandamientos son santos porque proceden directamente de la Sabiduría infinita de Dios, pero es posible vivirlos de una manera legalista y vacía, y entonces se da la incongruencia —auténtico sarcasmo— de pretender seguir a Dios para terminar yendo detrás de nosotros mismos.
Rvdo. D. Manuel COCIÑA Abella (Madrid, España)

 
Dejemos que la encantadora sencillez de la Virgen María se imponga en nuestras vidas.


jueves, 30 de octubre de 2014

AYUDA A LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

Aliviando a las pobres almas purgantes e invirtiendo para nuestro futuro.
Susan Tassone es uno de los expertos sobre las almas del purgatorio. Y en una entrevista habla sobre lo que debemos hacer por los difuntos para librarlos rápidamente del Purgatorio.
Estas acciones son también en nuestro beneficio, porque esas almas agradecidas oran para que nosotros lleguemos los mejor posible a esa instancia o podamos esquivarla.
Fuente: NCRegister

¿Cuál es la mejor devoción para ayudar a las almas del purgatorio?

El santo sacrificio de la Misa es la principal fuente de devoción por las benditas almas.

Por lo tanto, el medio más poderoso para aliviar o liberar un alma del purgatorio es a través del Santo Sacrificio de la Misa. Usted encontrará que en el Catecismo se dice en 1032:

“Desde el principio, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, sobre todo, el sacrificio eucarístico, para que así purificadas, puedan alcanzar la visión beatífica de Dios.”

En “Rezando con los Santos por las Santas Almas del Purgatorio”, tengo escritos del Papa Benedicto XVI que apuntan a tener misas por las almas del purgatorio. [Una cita extensa de Sacramentum Caritatis]

Después de la misa, la siguiente más poderosa forma para ayudar a las almas es el Rosario, la oración mariana más poderosa del mundo, -en sus apariciones aprobadas, María pide rezar el Rosario por la paz en el mundo, en vuestros corazones, en su familia-  y las Estaciones de la Cruz, porque dan indulgenciadas. Usted tiene que estar en estado de gracia para ayudar a las almas del purgatorio.

Cuando oramos por las almas, tenemos que recordar que les estamos dando el paraíso, el rostro de Dios, cuando nosotros les consigamos que salgan pronto del purgatorio.

Nuestras oraciones están acortando este horrible sufrimiento de estar sin Dios. Luego ellas nos muestran su gratitud en la misma proporción a su alegría.

Ud. recomienda las misas gregorianas ofrecidas por las almas. ¿Qué son, cómo llegaron, y por qué son importantes?

Las Misas gregorianas son absolutamente la mejor manera de ayudar a las almas del purgatorio. El fondo detrás de ellas es una historia fascinante.

El Papa San Gregorio era un hombre enfermo y había un médico que cuidó de él durante toda su vida. El médico, llamado “Justus”, también era un monje benedictino en Roma, donde la Iglesia de San Gregorio permanece hoy en día.

Cuando Justus se estaba muriendo, San Gregorio, dijo al hermano de sangre de Justus que se hiciera cargo de él, porque él también era médico. Mientras se hacía los preparativos, el hermano encontró tres monedas de oro en la celda de Justus. Los Benedictinos tomaban votos de pobreza, castidad y obediencia.

El hermano se lo dijo a los monjes, y le dijeron a San Gregorio. Él estaba muy molesto porque esperaba que los monjes tomaran en serio el voto. Porque Justus violó el voto de pobreza, Gregorio no permitiría que ninguno de los monjes lo visitara durante su última enfermedad, lo consolara o rezara con él. Justus fue aplastado. Él lloró y se arrepintió de mantener las monedas.

Gregorio sabía que estaba en el purgatorio. Ordenó 30 misas por el alma del Justus. ¿Por qué 30? ¿Por qué no 40 o 50 misas?
La razón es que Gregorio estaba trayendo de vuelta la tradición del Antiguo Testamento de Israel que hacía duelo por los muertos de 30 días, como a Moisés y a Aarón.

Después de las 30 misas Justus apareció a su hermano de sangre y dijo que fue liberado del purgatorio. El hermano no tenía idea que se habían hecho misas por Justus.

Corrió hacia el monasterio y le dijo a los monjes, que le dijeran a San Gregorio, que ya sabía, que él había tenido una revelación privada que Justus fue liberado del purgatorio.

Se corrió la voz por toda Roma. La gente vino al monasterio a realizar misas por sus seres queridos – a continuación, los sacerdotes de Francia y España, y los sacerdotes de todas partes vinieron a Roma para ofrecer misas en el altar a sus seres queridos. Ese altar todavía existe hoy en día en la Iglesia de los Santos Andrés y Gregorio, en Roma. Estas primeras misas gregorianas fueron ofrecidas en este altar.

El altar tiene tres paneles, en los relieves grabados en América, diciendo San Gregorio liberó el alma de este monje por 30 misas. 

El panel del medio muestra a nuestro sufriente Señor apareciéndose a Gregorio en el altar. El tercer panel, dice, en latín, que San Gregorio está ofreciendo misas en este lugar para liberar las almas del purgatorio. Es sorprendente y hermosa. Voy a mostrar imágenes del altar en el programa Padre de Pacwa.

¿Hay garantía que un alma consiga la liberación luego de las 30 misas?

Aunque la práctica es aprobada por la Iglesia, no hay garantía oficial. Sin embargo, es una costumbre que acentúa el poder de la Santa Misa

Una parroquia normalmente no será capaz de ofrecer 30 misas consecutivas a la misma alma. ¿Dónde podemos obtener las misas gregorianas, dijo?

Se puede ver en mi sitio web, SusanTassone.com. [La respuesta de Susan Tassone en su sitio web es que las misas se pueden pedir a las “Misiones”, que cobran por este servicio alrededor de U$S 150 por la serie de 30 misas consecutivas]

¿Por qué necesitamos recordatorios constantes para tener Misas por los difuntos y ofrecer plegarias por ellos? ¿Por qué orar por las almas santas?

Porque la justicia de Dios demanda expiación de sus pecados. Cristo le dijo a Santa Faustina que su misericordia no desea enviar un alma al purgatorio, pero su justicia exige ello (Diario, 1226, 20).

Él pone en nuestras manos los medios para ayudarlos. Somos su único recurso. Tenemos la obligación de orar por nuestros seres queridos.

¿Podemos decir que uno va directamente al cielo? ¿Podemos decir que el alma era totalmente pura y santa, y en consonancia con la voluntad de Dios como para ir al cielo de una vez?

No sabemos cuál es el estado del alma en la hora de la muerte, y nosotros tendemos a canonizar a todo el mundo. Sólo Dios conoce el estado del alma, si es que está totalmente de acuerdo con su voluntad. Él es todo-santo, majestuoso y puro.

Pero se nos ha dado este gran poder y el privilegio de liberar a las almas del purgatorio. Sólo somos los liberadores. Cristo se dirige a la Iglesia militante. El Cielo nos alienta. Por alguna razón, se nos ha dado este gran honor y privilegio. Somos responsables de orar por nuestros muertos.

¿Pero qué sucede si el alma llega al cielo y Ud. sigue ofreciendo misas y oraciones?

La respuesta común es que Dios aplicará las misas a otras almas en el purgatorio o para los más necesitados o para las almas de su familia.

Pero hay más: si el alma está ya en el cielo, y Ud. sigue ofreciendo misas por él y sigue orando por él, lo que consigue es lo que Santo Tomás de Aquino dice – “la gloria accidental.”

El alma recibe un aumento de su intimidad con Dios y un aumento de su poder de intercesión.

Así que la lección es la siguiente: Nunca deje de orar por sus muertos, no importa el tiempo que hayan partido. Ud. continúe empujándolo más arriba.

Las oraciones no se pierden. Dios nunca se deja ganar en generosidad.

¿Por qué a menudo señala la importancia de ofrecer misas mientras la persona está viva, incluso misas por uno mismo?

Le pregunté al Padre Edward McNamara, conocido profesor de liturgia en el Regina Apostolorum en Roma acerca de eso.

Hay tres razones principales por las que las misas se deben ofrecer a sus seres queridos en vida.

En primer lugar, es un don infinito. Ello nunca para de dar. Una persona que vive todavía es capaz de crecer en la gracia santificante, por lo que el efecto de esta increíble gracia es que puede recibirlas para ser más semejante a Cristo. Hay que responder. Cuando tiene misas celebradas por sus seres queridos y Ud. ora, ellos responden a la gracia.

En segundo lugar, si esto es ofrecido como intercesión por una persona en estado de pecado mortal actual, es posible la gracia necesaria para la conversión.

En tercer lugar, también consigue la santidad de la gente.

¿A quién echa de menos? ¿Por quién le gustaría haber hecho más? ¿Quién le ayudó espiritualmente y temporalmente? ¿Quien tuvo un gran impacto en su vida? Sus enemigos o aquellos que le hirieron.

Haga misas por ellos. Haga misas por Ud. mismo. La misa sana a los vivos y difuntos. Rece por los vivos ahora, para la eternidad.

El Catecismo dice, en 958, “Nuestra oración por ellos puede no solamente ayudarles, sino también hacer su eficaz intercesión por nosotros.”

Ellos no pueden ayudarse a sí mismos, pero pueden orar por nosotros. Por lo tanto, cuanto más oramos por ellos, más eficaz es su intercesión por nosotros.

¿Por qué se les llama pobres almas y almas santas?

Se llaman pobres porque la pobreza es la pérdida de la vista de Dios. Se llaman pobres porque ya no pueden hacer meritos, no pueden ayudarse a sí mismos. Ellos dependen totalmente de nosotros. Somos su único recurso.

No se hace nada solo. La Iglesia militante llega a la Iglesia purgante y se une a la Iglesia Triunfante.

Y se les llama almas santas porque ya no pueden pecar. Ellos saben que serán salvos. Ellos saben que el cielo está esperando por ellos.

¿Cómo podemos evitar el purgatorio?

San Juan de la Cruz dijo: “Dios provee”.

Por lo tanto evitar el pecado. Rezar el Rosario. Ir a la confesión mensual. Aceptar las pruebas. Perdonar.

Cuanto más se ora en la tierra – oración constante y ferviente a lo largo de la vida – más cerca estará de salir del purgatorio si Ud. va allí.

¿Las almas del purgatorio nos ayudan en este sentido?

Debido a su gran amor por nosotros, no sólo están ansiosos por salir del purgatorio, sino que también están más preocupados por nuestra salvación, sobre todo la salvación de sus seres queridos.

Ellos pueden interceder por nosotros, mientras están el purgatorio. Sus oraciones nos ayudan a reconocer nuestros pecados y nos ayudan a comprender la malicia de los pecados. Y por eso nos reprochan a través de las inspiraciones del Espíritu Santo.

Ellos quieren que lleguemos a ser santos y santos aquí. Ellos no quieren que vayamos al verdadero purgatorio.

¿Tienes algún otro consejo? Tal vez para educar a los niños que parece especialmente apropiado con Halloween y Todos los Santos ahora que el día de Todos los Santos se aproxima?

Orar por los moribundos. Rezar la Coronilla de la Divina Misericordia por ellos. Su oración puede dar a un alma la gracia del arrepentimiento final. Únete a la Pía Unión de San José por los moribundos.

el 1 al 8 de noviembre usted puede recibir una indulgencia plenaria al visitar un cementerio en esos días y aplicarlo a un alma del purgatorio.

Recuerde a los niños. Enséñales el significado del Día de Todos los Santos. Llévelos a los cementerios. Enséñeles a rociar agua bendita en las tumbas. Plante la semilla de la reverencia por los muertos, y, a su debido tiempo, esto nos asegura su ayuda.

Tenemos que aprender del purgatorio, evitar el purgatorio y vaciar el purgatorio.


 BRILLE PARA ELLAS LA LUZ PERPETUA


ORACIÓN PARA HOY 301014

PIDAMOS PROTECCIÓN

Altísimo Dios de todo lo creado. Verdad infalible en quien creo. Clemencia infinita en quien espero. Bondad inmensa a quien amo sobre todas las cosas y a quien me pesa haber ofendido. Te doy gracias por haberme creado, redimido, bautizado, y conservado; y por todos los beneficios que me has hecho hasta ahora. Te ofrezco todos los pensamientos, palabras, obras y sufrimientos de este día con intención de ganar sus indulgencias y aplicarlas por las almas del purgatorio.
No permitas, Padre mío, que te ofenda. Líbrame de las tentaciones del demonio. Dame fuerza para huir de las ocasiones de pecar y vencer mis pasiones. Haz que cumpla con el fin para el cual estoy en el mundo, que conozca tu voluntad, que me preocupe por la salvación de mi alma y por hacer el bien a mi prójimo. Que viva el día de hoy como si fuera el último de mi vida. Para que merezca gozarte en el reino eterno de la gloria.
Te lo pido por los méritos de mi Señor Jesucristo y la intercesión de mi Madre, la siempre Virgen María, de mi ángel de la guarda, de San José, de San(ta)..., y demás patronos y abogados míos. Amén.


PAZ Y BIEN

 

¡JERUSALÉN, JERUSALÉN! (...)

¡CUÁNTAS VECES HE QUERIDO REUNIR A TUS HIJOS (...) Y NO HABÉIS QUERIDO!
Lc. 13,31-35
Hoy podemos admirar la firmeza de Jesús en el cumplimiento de la misión que le ha encomendado el Padre del cielo. Él no se va a detener por nada: «Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana» (Lc 13,32). Con esta actitud, el Señor marcó la pauta de conducta que a lo largo de los siglos seguirían los mensajeros del Evangelio ante las persecuciones: no doblegarse ante el poder temporal. San Agustín dice que, en tiempo de persecuciones, los pastores no deben abandonar a los fieles: ni a los que sufrirán el martirio ni a los que sobrevivirán, como el Buen Pastor, que al ver venir al lobo, no abandona el rebaño, sino que lo defiende. Pero visto el fervor con que todos los pastores de la Iglesia se disponían a derramar su sangre, indica que lo mejor será echar a suertes quiénes de los clérigos se entregarán al martirio y quiénes se pondrán a salvo para luego cuidarse de los supervivientes.
En nuestra época, con desgraciada frecuencia, nos llegan noticias de persecuciones religiosas, violencias tribales o revueltas étnicas en países del Tercer Mundo. Las embajadas occidentales aconsejan a sus conciudadanos que abandonen la región y repatríen su personal. Los únicos que permanecen son los misioneros y las organizaciones de voluntarios, porque les parecería una traición abandonar a los “suyos” en momentos difíciles.
«¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, se os va a dejar vuestra casa» (Lc 13,34-35). Este lamento del Señor produce en nosotros, los cristianos del siglo XXI, una tristeza especial, debida al sangrante conflicto entre judíos y palestinos. Para nosotros, esa región del Próximo Oriente es la Tierra Santa, la tierra de Jesús y de María. Y el clamor por la paz en todos los países debe ser más intenso y sentido por la paz en Israel y Palestina.
Rev. D. Àngel Eugeni PÉREZ i Sánchez (Barcelona, España)


Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón.
Como María, todo por Jesús y para Jesús.