miércoles, 16 de abril de 2014

LOS TRES CLAVOS


Me persigno
con los tres clavos
y me abrazo de la cruz,
Cruz Santa,
Cruz Digna,
Cruz Divina.
Yo te alabo y te bendigo
por el Señor que murió en ti.
no dejes llegar cosas malas
junto de mi.

Que la Cruz y la Corona
vayan siempre delante de mi,
y muevan los corazones
que estén en contra de mi.
Cristo vive,
Cristo reina,
Cristo de todos
mis enemigos
me defienda.
El Padre me libre,
el Hijo me guarde
y el Espíritu Santo
por nosotros hable.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
Amén.



CONTEMPLAR A CRISTO CRUCIFICADO

Hablar de la meditación se escucha mucho la expresión: ¡baja las ideas al corazón! ¿Qué significa esto?
Significa que la meditación debe ser sobre todo un acto de amor. Debemos tratar de penetrar el misterio de Dios y Su Palabra con la inteligencia, iluminada por la fe; luego buscar a Dios con la voluntad y expresarle afectos de adoración, gratitud, compunción del corazón, etc. Finalmente, o desde el inicio a ser posible, llegar a lo más profundo del encuentro: gustar su presencia en la intimidad del corazón.
P. Evaristo Sada, L.C.


Quien practica el método de la Lectio divina sabe que sus primeros momentos son la lectura meditativa y la reflexión sobre el contenido y el sentido de la Palabra de Dios, pero tras la lectura y la "meditación" (lectio y meditatio) vienen los pasos llamados oratio y contemplatio: oración y contemplación que llevan al encuentro profundo y transformante con Dios. Las ideas, las reflexiones, no son despreciables, pero sí hay que bajarlas al corazón. No es mala oración ni es perder el tiempo profundizar el significado de las palabras de Cristo y preguntarle qué quiere decirme hoy a mí. Pero si vamos más allá, es mejor: si ponemos el misterio en el altar del propio corazón, conocemos a Jesús de primera mano, con la ayuda del Espíritu Santo.

Primero encontramos a Cristo Maestro, luego a Cristo Amigo, finalmente a Cristo Esposo. Primero el conocimiento, luego el afecto, luego el amor.

Por ejemplo: para meditar en la pasión del Señor podemos leer una parte de la narración de la pasión en alguno de los evangelios (Mt 26-27; Mc 14-15; Lc 22-23; Jn 13-19) y plantear preguntas como: ¿qué sucede? ¿quién se entrega?, ¿cómo muere?, ¿cuándo?, ¿porqué?, ¿por quién?... Al escuchar las palabras del Maestro en la última cena y sobre la cruz, tratamos de entender lo que dice, observar su comportamiento y sacar lecciones...

Hecho esto tratamos de penetrar los sentimientos de Cristo mientras sube a Jerusalén, durante la última cena, en Getsemaní, cuando Pedro niega conocerle..., queremos dejarnos tocar por el sufrimiento de Cristo Amigo, sentir compasión, expresarle gratitud, darle amor y compañía.

Luego, mientras contemplamos la imagen de Cristo en la Cruz, llevamos el misterio de su pasión a nuestro corazón: busco recordar lo que hizo por mí, gustar la grandeza de su amor redentor. Tomar la mano de María al pie de la cruz, abrazarla, consolarla, mirar juntos a Jesús con un corazón agradecido.

Podemos pronunciar interiormente las palabras: Perdón, Señor, perdón. Hacerlo con calma, con un corazón profundamente dolido. Repetirlo 5-10 veces, y luego guardar silencio. No hacen falta reflexiones, ni palabras, basta estar allí, recibiendo amor y dando amor.

La sensibilidad, la inteligencia, la voluntad, se unifican todas en el corazón, acogiendo el misterio de manera simple y silenciosa en la sintonía de las virtudes teologales: «Aprenda el espiritual a estarse con advertencia amorosa en Dios, con sosiego de entendimiento, cuando no puede meditar, aunque le parezca que no hace nada; porque así, poco a poco y muy presto, se infundirá en su alma el divino sosiego y paz con admirables y subidas noticias de Dios, envueltas en divino amor». San Juan de la Cruz.

Al pronunciar Jesús ese tremendo "Tengo sed", vendrá en busca tuya, afinará tu oído para que aprendas a escuchar, tocará las fibras más sensibles de tu corazón profundo y unirá los dos corazones en el Calvario. Entonces, tu presencia cercana y fiel junto Cristo Redentor, será el mejor alivio para la sed que le atormenta.
Eso es bajar las ideas al corazón.



SE PRESENTÓ COMO MADRE DE GRACIA

MADRE DE GRACIA DE NEUWEIER, ALEMANIA
Se presentó como Madre de Gracia, sanadora de los enfermos, refugio de los pecadores y consuelo de los afligidos, pidiendo que vuelvan a rezarle porque la han olvidado luego que la honraron con una estatua cuando los salvó de un peligro. Si hacen esto, ella prometió protección siempre.


Posteriormente se formó un grupo de rezo del rosario en la Capilla de Fátima todos los domingos.

Neuweier es una municipalidad de Baden Baden, al sur de Alemania, que cuenta apenas con 3000 habitantes. Es famosa por sus vides y su producción vitivinícola. Está sobre las laderas de la Selva Negra.

El 16 de abril de 1960, la Virgen se apareció por primera vez a Erwin Wiehl y su esposa, y a sor María.

Los tres estaban de y de repente vieron un cartel: 
“Para la Capilla de Fátima», siguieron esta indicación y llegaron a una gran estatua de Fátima, que mostraba una cara triste.

Y como era sábado los tres se sentaron en un banco fuera de la entrada de la capilla solitaria a orar el rosario.

Sor María de repente vio la estatua de Nuestra Señora lágrimear, y luego las lágrimas se convirtieron en Sangre. La Sra. Wiehl no vio sangre.

Los tres observaron el movimiento de los labios de la estatua, pero sólo la hermana María escuchó las palabras que decían:
“Estoy muy contenta de que hayan seguido mi llamado. Me siento muy triste porque estoy siempre en la soledad de este bosque. Los hombres me han colocado en este lugar para honrarme en un momento de gran necesidad, pasado el peligro, se han olvidado de mi. Siempre deben volver a orar conmigo porque yo soy la Madre de la Gracia. Si vienen a menudo van a ser protegidos siempre, Ustedes y toda la comunidad de las zonas circundantes. Vuelvan”

Dicho esto, sor María veía la figura luminosa de la Virgen levitar sobre la estatua como un ser vivo, mientras que la capilla estaba iluminada por la luz brillante.

La hermana trató de acercarse para ver la sangre de la Virgen que goteaba, cuando dijo de nuevo: “Los ángeles han reunido Mi gotas de sangre.” Inmediatamente después de la visión desapareció, y aparecieron dos ángeles con un cáliz, mientras que la estatua sonrió. El cambio en la cara de la estatua también fue notado por Erwin.

 

¿SIGNO APOCALÍPTICO?

LA LUNA DE SANGRE DEL 15/04/2014 
Los fenómenos naturales como mensajes divinos.
En la madrugada del 15 de abril de 2014 estaba previsto un eclipse lunar, visible de forma total desde Oceanía, el océano Pacífico y América, donde un curioso fenómeno astronómico: la denominada “luna roja o de sangre”, que varios evangélicos asocian con el apocalipsis. Pero no sucedió ningún desastre o fenómeno de grandes proporciones en la Tierra como habían profetizado algunos evangélicos. ¿Pero puede ser una señal?
Fuente: Spirit Daily


¿A qué es debido este color? A que la atmósfera terrestre hace que, en lugar de dejar de ver totalmente la luna, la percibamos sin el color azul de los rayos solares que refleja. Algo parecido a lo que sucede en el crepúsculo.

La luna se vuelve de color rojizo debido a la refracción de los rayos solares en la atmósfera terrestre. La atmósfera terrestre está llena de partículas de polvo que absorben la luz (por eso vemos los atardeceres y amaneceres rojizos). Estas partículas causan que unos pocos rayos solares reboten en nuestra atmósfera y se refracten hacia la luna. Esta re dirección de unos pocos rayos solares hacia la Luna, que no se encuentra iluminada directamente por el Sol, causa una Luna Roja.

La pecularidad de este eclipse es que fue el primero de los cuatro lunares totales que los habitantes de la Tierra podrán observar en los próximos dos años, la llamada tétrada.  La tétrada ocurrirá en intervalos de aproximadamente seis meses, los tres finales se avistarán el próximo 8 de octubre, y en 2015 el 8 de abril y el 28 de septiembre. Las tétradas de eclipses de Luna no son nada único, ya que se han producido anteriormente. Sin embargo, en el curso de 300 años desde 1600 no hubo ninguna.

Según el experto de la NASA Fred Espenak, en este siglo se producirán nueve.

La luna roja es un fenómeno que en antiguas civilizaciones animistas dio lugar a miedos a los dioses por el recuerdo de la sangre.

Actualmente, aquellos que observan a Israel, como el predicador evangélico y autor, John Hagee de Texas, sienten que algo grande viene y llegan a esa idea por medio de signos en el cielo – en hebreo, owths  “señales” – especialmente en la luna.

Ellos creen en una secuencia inusual este año y el próximo de “lunas de sangre” (la forma en que la luz se refleja en la luna durante un eclipse lunar).

Lo que se conoce técnicamente como “tétradas”, o sea cuatro lunas de sangre, coincidirá con cuatro días de fiesta judíos, indicando a los creyentes como Hagee que un tiempo especial está al alcance de la mano. Como Hagee dice, “algo está a punto de cambiar”.

“Cuatro eclipses lunares totales ‘rojo sangre’ caerán en Pesaj y Sucot en 2014 y 2015, los mismos sucesos en el momento de tétradas de 1492, 1949, y 1967?, sostiene Hagee.
“Esas tres fechas son las más importantes en toda la historia de Israel”

“El mundo ha tomado un giro equivocado y necesitamos una señal de Dios para volver por el buen camino”, entona el evangelista, que viaja por el mundo y tiene una “mega-iglesia” llamada Cornerstone en San Antonio, Texas (con 20.000 miembros).
“Las cuatro lunas de sangre sólo pueden ser esa señal”
Uno puede mirar a las Escrituras y encontrar algunas correlaciones interesantes. Un ejemplo se encuentra en Hech. 2,19-20:
“Haré prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra. Sangre y fuego y vapor de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes de la venida del grande y terrible día del Señor”.
Hay un mensaje casi idéntico en Joel 2,30-31.

En Fátima, una gran señal profetizada resultó ser un extraordinario despliegue de la aurora boreal. 

Jesús dijo que,
“habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas… Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” Lc. 21,25;28
En el caso de Hagee, es interesante – cómo se transmite la postura evangélica – que no sólo se producirán grandes eventos, sino que incluirán algún tipo de oscuridad.

“La oscuridad envolverá a la Tierra en la última parte de la tribulación, el sol, la luna y las estrellas no darán su luz normal (Ap. 8,12)”, él escribe.
“Esta oscuridad sobrenatural se hará añicos por el brillo impresionante de la gloria divina, como la humanidad nunca ha visto.”
Como en el pasado, ¿podrán las lunas de sangre señalar un “camino de lágrimas” a Israel terminando con el triunfo? ¿Está escrito en el cielo?

En el primer capítulo de Génesis, el Señor dijo:
“Que haya luces en el firmamento de los cielos para separar el día de la noche y sirvan de señales para las estaciones”

En el ámbito católico, la “tribulación” es considerada como un “castigo”. Desde Fátima, se han observado señales en el cielo como los milagros del sol, formaciones de nubes, estrellas, etc., incluyendo fenómenos relacionados con la luna.

Si Dios mismo dijo que habría señales en los cielos, ¿quiénes somos nosotros para no considerarlas – incluyendo, tal vez, “lunas de sangre” – con todo lo demás que vendrá?

Quienes creen en que las apariciones marianas son más que el delirio de unos cuantos, consideran que hay un cordón umbilical entre las apariciones de Fátima que se repiten y especifican conceptualmente en las de Akita, y que desembocan en las apariciones de Garabandal y de Medjugorje.

En las apariciones de Fátima y las de Akita, vemos el anuncio de una fuerte intervención divina: o el hombre se convierte o habrá un gran castigo. Luego triunfará el Inmaculado Corazón de María. Y a partir de las apariciones de Garabandal y Medjugorje, María le entrega a los videntes la misión de anunciar los eventos futuros a la humanidad unos días antes que sucedan, o sea en el trascurso de sus vidas. De modo que en no más de 20 anos veremos esos sucesos, a condición que las apariciones sean correctas y que no haya algún cambio en la humanidad que aminore el castigo. 

Si bien no sucedió nada significativo en esta luna de sangre del 15 de abril en términos de otros fenómenos naturales, sociales, políticos o religiosos, hay que descartar nada y mantener los ojos bien abiertos.

 

PENDIENTE EN QUE SE ENCUENTRA LA IGLESIA ANGLICANA

 SACERDOTE BRITÁNICO SE CASA CON UN HOMBRE Y PONE A LA IGLESIA ANGLICANA EN CRISIS 
El sacerdote Jeremy Pemberton se casó con Laurence Cunnington bajo las nuevas leyes, aprobadas el mes pasado, que permiten el matrimonio gay en Inglaterra. El primer clérigo gay en casarse sumerge a la iglesia británica en crisis, mientras el arzobispo está bajo presión para suspender al sacerdote que se burló de la prohibición del matrimonio del mismo sexo y por los más liberales para aceptar el matromonio gay de los sacerdotes. 
Fuente: Daily Mail



Un clérigo de la principal iglesia de Inglaterra se convirtió esta semana en el primero en entrar en un matrimonio gay – en desafío directo al arzobispo de Canterbury Justin Welby, sumiendo a la Iglesia a una nueva crisis.

El sacerdote Jeremy Pemberton se casó con Laurence Cunnington bajo las nuevas leyes que permiten matrimonios del mismo sexo que promovió el primer ministro David Cameron, ante la amarga oposición de los diputados opositores y la Iglesia.

Pemberton, de 58 años, se enfrenta ahora a una acción disciplinaria de la Iglesia y podría ser expulsado de su trabajo como sacerdote porque la Cámara de Obispos ha prohibido al clero que entre esas matrimonios, diciendo que socavan su enseñanza tradicional de que el matrimonio sólo debe ser entre un hombre y una mujer.

El arzobispo Welby defendió la política en una entrevista radial la semana pasada, diciendo que si la Iglesia acepta el matrimonio gay podría ser “catastrófico” para los cristianos en África, cientos de los cuales habían sido asesinados por personas que asocian el cristianismo con la homosexualidad.

Pero el educado en Oxford Pemberton, un capellán del hospital de Southwell, Nottinghamshire, dijo:
“Me encanta este hombre y yo quiero estar casado con él”.
“Eso es lo que quiero. Es lo mismo que cualquier persona que quiere casarse”.

En declaraciones exclusivas a The Mail on Sunday, describió la ceremonia privada en frente de amigos en un hotel de la localidad y de la familia como “muy feliz, muy feliz”.

Él dijo que él había dicho al obispo de Lincoln, Christopher Lowson – en cuya área se desempeña como capellán principal adjunto de United Lincolnshire Hospitals NHS Trust – de su intención de casarse con el Sr. Cunnington, de 51 años. Pero se negó a comentar sobre la conversación, diciendo que era plenamente consciente de la posición de la Iglesia.

El Obispo Lowson confirmó que le había dicho a Pemberton sobre la declaración de los Obispos, pero no dijo si estaba planeando una acción disciplinaria.

El arzobispo de Canterbury, Rev Justin Welby, ahora está bajo una enorme presión de los miembros de la iglesia Pemberton, un ex sacerdote de parroquia y padre divorciado de cinco hijos, celebró su boda bajo las nuevas leyes que entraron en vigor el mes pasado dando a las parejas homosexuales los mismos derechos que a los matrimonios heterosexuales.

El clero gay ya puede entrar en uniones civiles si tiene la posibilidad de permanecer célibe, pero estos son principalmente arreglos legales, mientras que los matrimonios incluyen una ceremonia pública.

Conforme a la directriz de los obispos publicada en febrero, el clero no sólo está excluido de los matrimonios homosexuales, sino que no puede realizarlos o bendecir estas uniones en la iglesia.
La orientación pastoral de la Cámara de Obispos sobre el matrimonio homosexual admitió que había desacuerdos, incluso entre los obispos, pero dijo:
“Todos estamos de acuerdo en que la comprensión cristiana y la doctrina del matrimonio como una unión de por vida entre un hombre y una mujer se mantenga sin cambios”.

La orientación, firmada por el arzobispo Welby, y su homólogo en York, John Sentamu, dijo que la Cámara de Obispos,
“considera que no sería una conducta apropiada para alguien en las órdenes sagradas contraer matrimonio con una persona del mismo sexo, dada la necesidad del clero de ser modelo de la enseñanza de la Iglesia con sus vidas”.

Los obispos ahora estarán bajo una enorme presión para acabar con el sacerdote Pemberton, sobre todo porque hay otros clérigos haciendo cola para entrar en los matrimonios homosexuales.

Un clérigo tradicionalista de alto nivel en el Sínodo General de la Iglesia, dijo:
“Esto se convertirá en una crisis si no se toman medidas”. 

“La gente está mirando a la Iglesia para que haga cumplir sus enseñanzas y la disciplina. Los clérigos han hecho votos de obediencia en público y deben vivir con eso. El sacerdote Pemberton debe ser despojado de su derecho a actuar como un clérigo”. 

“Esta es una prueba de la autoridad de los obispos y una prueba crítica para el arzobispo Welby”.

Sin embargo, un clérigo liberal líder dijo:
“Esto es maravilloso. Felicito a la pareja y espero que la Iglesia acepte el matrimonio gay muy pronto”.



Y FUE VENDIDO


Jesús eligió en su momento a Judas como uno de sus discípulos, y este participo dentro del grupo de los más leales. Traición es la acción y el comportamiento que quebranta y rompe la lealtad que se debía tener. Como cristiano, tenemos un compromiso con Cristo, ser como él, y cada vez que no lo somos, estamos faltando a su confianza en nosotros.   
Es bueno recordar que el ideal de Dios, es que seamos hombres buenos, como su Hijo Jesucristo. 
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


 Judas Iscariote, uno de los apóstoles de Jesucristo, en la película de "La Pasión de Cristo" de 2004. En los ocho minutos que dura el vídeo, se ven todas las apariciones de Judas en la cinta, desde la traición del beso a Jesús hasta su suicidio ahorcándose en un olivo.
 
 
 Meditación sobre la Traición de Judas

 
 

EVANGELIO 16/04/2014

Mt 26,14-25
En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes, y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?». Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle.
El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua?». Él les dijo: «Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: ‘El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos’». Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.
Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían, dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará». Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?». Él respondió: «El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de Él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!». Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: «¿Soy yo acaso, Rabbí?». Dícele: «Sí, tú lo has dicho».





Hoy, el Evangelio nos propone —por lo menos— tres consideraciones. La primera es que, cuando el amor hacia el Señor se entibia, entonces la voluntad cede a otros reclamos, donde la voluptuosidad parece ofrecernos platos más sabrosos pero, en realidad, condimentados por degradantes e inquietantes venenos. Dada nuestra nativa fragilidad, no hay que permitir que disminuya el fuego del fervor que, si no sensible, por lo menos mental, nos une con Aquel que nos ha amado hasta ofrecer su vida por nosotros.
La segunda consideración se refiere a la misteriosa elección del sitio donde Jesús quiere consumir su cena pascual. «Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: ‘El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos’» (Mt 26,18). El dueño de la casa, quizá, no fuera uno de los amigos declarados del Señor; pero debía tener el oído despierto para escuchar las llamadas “interiores”. El Señor le habría hablado en lo íntimo —como a menudo nos habla—, a través de mil incentivos para que le abriera la puerta. Su fantasía y su omnipotencia, soportes del amor infinito con el cual nos ama, no conocen fronteras y se expresan de maneras siempre aptas a cada situación personal. Cuando oigamos la llamada hemos de “rendirnos”, dejando aparte los sofismas y aceptando con alegría ese “mensajero libertador”. Es como si alguien se hubiese presentado a la puerta de la cárcel y nos invita a seguirlo, como hizo el Ángel con Pedro diciéndole: «Rápido, levántate y sígueme» (Hch 12,7).

El tercer motivo de meditación nos lo ofrece el traidor que intenta esconder su crimen ante la mirada escudriñadora del Omnisciente. Lo había intentado ya el mismo Adán y, después, su hijo fratricida Caín, pero inútilmente. Antes de ser nuestro exactísimo Juez, Dios se nos presenta como padre y madre, que no se rinde ante la idea de perder a un hijo. A Jesús le duele el corazón no tanto por haber sido traicionado cuanto por ver a un hijo alejarse irremediablemente de Él.

P. Raimondo M. SORGIA Mannai OP (San Domenico di Fiesole, Florencia, Italia)