domingo, 29 de mayo de 2016

DEVOCIÓN A LA EUCARISTÍA

LA CONVICCIÓN DEL AMOR DE CRISTO REY
Confío, Dios mío, que al ponerme en tu presencia me concederás tu bendición de Padre; de mi Padre que me ama. Quiero escucharte, detenerme a contemplarte, apartarme de cuanto me aleje de Ti. En tus manos deseo entregar mis preocupaciones y colocar en Ti a cuantas personas se hallan en mi corazón. Este momento es nuestro, es cuando me encuentro con la fuente de la misericordia. Mi alma está sedienta y quiere recoger el agua de tu amor, para en ella refrescarse y compartirla. Así sea.
Lc. 9,11b-17









Gracias, Señor, por este don admirable,
sacramento de tu presencia viva entre nosotros
y de comunión con Dios y los hermanos.

DIOS CONTIGO






sábado, 28 de mayo de 2016

ORACIÓN PARA HOY 280516

A DIOS DADOR DE VIDA
Para salir de la ruina y conseguir apertura económica.


Señor por el poder de tu palabra
y la sangre que has derramado
en la cruz donde fuistes
injustamente juzado,
Te pedimos perdón.
Saca a la luz todo pecado oculto
Que está impidiendo la bendición,
Revela a cada uno de tus hijos
La raza que está dando el fruto malo de ruina,
Miseria, escasez, puertas cerradas.

Como se secó la higuera desde la raza,
Así mismo se seca toda maldición de escasez,
Ruina, miseria en el nombre de Jesucristo.
Señor, perdona todo amor al dinero
Toda codicia y avaricia.

Porque el Señor Dios de Israel ha dicho:

La Harina de una tinaja no escaseara,
Ni el aceite de la vasija disminuirá,

(La fuente de tus ingresos, tus ahorros,
Lo que te queda, tu medio de sustento,
Los ingresos de tu negocio o laborales,
No disminuirán, el pan en tu alacena
Y en tu mesa no escasearan)

Hasta el día que el Señor
Haga llover sobre la tierra
(Mientras dura la crisis económica mundial actual)

En el nombre de Jesucristo lo declaramos.
1Re. 17,14

Señor así como no abandonaste
A la viuda de Sarepta,
Justificados por la sangre de Cristo,
Que te aman, porque tu palabra dice:

¨No he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue Pan¨
Sal. 37,25

Dios Santo de protección,
Auxiliar en los temas financieros,
Te pido que me concedas la sabiduría
Para poseer aquello que requiero,
Para enriquecer en los diversos planos
Materiales y espirituales.

Haz que sea dotado de garras 
Que puedan enfrentar cada obstáculo
Que se presente ante mi persona.

Que a partir de este instante
Sean tus pasos los que me guíen en el sendero
Hacia la apertura de la abundancia.

Me guiaras, darás la sabiduría,
El poder, la creatividad, las ideas, los recursos,
Abrigar puertas para hacer negocios
Y obtener fuentes de ingreso.

Aunque ande en valle de sombras
De problemas económicos y Deudas,
No temeré mal alguno porque tú estarás conmigo.

No perdonaras y me libraras de toda esclavitud
De Deudas adquiridas por la segura de la Codicia,
Y por falta de sabiduría.

Tu vara y tu cayado me infundirás aliento.
Aderezas mesa delante de mí
En presencia de mis Cobradores Bancarios y otros.
Y me restituye el pago de los intereses pagados
A usureros siete veces.

Unge mi cabeza con la unción de prosperidad
Mi copa está rebosando.
Permitirme ahora la dicha.
Amén

DIOS CONTIGO





viernes, 27 de mayo de 2016

CUANDO ERES PERDONADO

¡PERDONADO!
De este dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él crean recibirán perdón de pecados por su nombre. 
Hech. 10,43 


Pedro dice: “Puede que no aprecies esto plenamente, pero todo lo que hizo Jesús estaba predicho por los profetas.

Muchísimo antes de que viniera, cómo sería y lo que iba a hacer estaba escrito. Cada profeta fue testigo de este único hecho: La única forma en la que jamás podrías encontrar perdón de pecados es al creer en Él. Ese es el gran, final y glorioso ímpetu del evangelio. Las buenas noticias son que los hombres han sido dados una manera de ser perdonados de sus pecados”.

Esta es la necesidad básica de cada corazón humano. Cada uno de nosotros sufre de una terrible conciencia de culpa.

Somos gente culpable, y lo sabemos. Eso es lo que nos hace tan inquietos. Es por eso que a veces no podemos soportar estar solos con nosotros mismos, porque tenemos miedo del sentido de culpabilidad que nos oprime. Así que la necesidad primaria de nuestras vidas es ser perdonados, para no tener nada en nuestro pasado de lo que tenemos que preocuparnos, para no tener nada que nos haga inseguros del futuro, especialmente nada que nos haga reticentes de aparecer frente a Dios. Por medio de Jesucristo los pecados son perdonados.

¿Has pensado sobre eso? ¿Te has parado últimamente y le has dado gracias a Dios que tus pecados son perdonados? ¿Alguna vez lo has hecho? No sólo los que cometiste antes de hacerte cristiano, todos tus pecados. Todos los futuros así como los del pasado son perdonados ya en Jesucristo. Por lo tanto, Dios no tiene ninguna disputa contigo; te quiere; te acepta. Hagas lo que hagas, Él continuará queriéndote y aceptándote.

Nadie puede tomar esa verdad y utilizarla como licencia para pecar, para salir y hacer lo que te dé la gana. El hacerlo indicaría que nunca has sido regenerado, que nunca entendiste por qué Dios llevó tus pecados. Pero, si has sido nacido de nuevo, sabes que esta es la más grande e infinita bendición de tu vida: el despertarte cada mañana y recordar que eres un hijo querido en la presencia de Dios. Él te quiere y te acepta. Eres Suyo, y por esa razón estará contigo todo el día, en cada circunstancia de tu experiencia.
Gracias, Padre, por el perdón de mis pecados. Gracias por mandar a Tu Hijo a morir por mí para que esto fuera posible. Y gracias que te levantaste victorioso sobre la muerte para darme esperanza y vida eterna.

APLICACIÓN A LA VIDA              

El apóstol Pablo exulta: “vuestra vida está escondida con Cristo en Dios” (Col. 3,3b). Tal es nuestra seguridad, nuestra identidad en Cristo, que nada puede separarnos de Él. ¿Estás vivendo en el entendimiento del completo perdón de Cristo para ti? ¿Despertarás cada día experimentando el gozo de Su presencia libre de culpa?


DIOS CONTIGO








ORACIÓN PARA HOY 270516

ACUÉRDATE

 
Nuestra Señora del Sagrado Corazón
de las maravillas que Dios hizo en Tí.

Te escogió como Madre de Su Hijo
a quien seguiste hasta la Cruz.
Te glorificó con Él,
escuchando con agrado
tus plegarias por todos los hombres.

Llenos de confianza en el Amor del Señor
y en Tu intercesión,
venimos Contigo a las fuentes de Su Corazón,
de donde brotan para la vida del mundo
la esperanza y el perdón, la fidelidad y la salvación.

Nuestra Señora del Sagrado Corazón,
Tú conoces nuestras necesidades:
habla al Señor por nosotros
y por todos los hombres.

Ayúdanos a vivir en Su Amor.
Para eso alcánzanos las gracias
que te pedimos y las que necesitamos.
Tu petición de Madre es poderosa:
que Dios responda a nuestra esperanza.
Amén


DIOS CONTIGO





ESPÍRITU CONSOLADOR

PARA ALMAS AFLIGIDAS
Si patienter sustinetis, hœc est gratia apud Deum. I Petr. 2, v. 20. Induite vos ergo sicut electi Dei, sancti et dilecti, benignitatem, patientiam. Coloss.3, v. 12.



¡Cuántos méritos podría yo haber adquirido con los trabajos, si hubiese tenido la paciencia que debía en sufrirlos! El merecimiento de la paciencia es tan grande, que, en concepto de San Juan Crisóstomo, era igual al del martirio; y así decía: Que una lengua que alaba a Dios en la adversidad, no cede, ni es menos que la lengua de los mártires.

San Gregorio dice también, que para ser mártir no es necesario pasar por la violencia del fuego, ni del hierro; pues el que conserva en la tribulación verdadera paciencia, es un mártir.

San Juan vio una multitud innumerable de gentes de todas las naciones, que venían con palmas en las manos; y observó, que no sólo eran mártires los que las traían, sino también todos aquellos que habían padecido grandes tribulaciones; y así aunque haya diferencia entre un acto de amor que obliga a dar la vida por Jesucristo, y otro acto de amor que nos obliga a practicar virtudes heroicas, con designio de agradarle, ambos pueden tener un igual grado de gloria; y pueden los héroes cristianos, que hicieron triunfar la fe atormentados en los cadalsos, ser iguales a los que hicieron triunfar las virtudes que practicaron en ocasiones de mucha aflicción, en que tal vez desearían más bien morir en los cadalsos.

¡Qué espectáculo tan admirable no nos causa un mártir cuando publica la grandeza y misericordia de Dios entre los crueles martirios con que los tiranos le atormentan! Pues no es menos digno de admiración el que nos pone a la vista un cristiano, sufriendo, lleno de resignación, los dolores agudos de una enfermedad violenta postrado en la cama.

El suplicio del fuego es uno de los más crueles, aunque dura pocos instantes; el suplicio que padece un cristiano ultrajado, humillado, perseguido por sus enemigos, y obligado a sofocar dentro de su alma las llamas del furor y de la venganza con que le están torturando los agravios continuos, no es menor tormento que el del fuego.

La victoria que alcanza un mártir es muy gloriosa; pero, como dice San Cipriano, sólo le cuesta algunos momentos de combate; más la de un cristiano a quien le precisa de continuo soportar la desgracia, y ganar a cada momento una victoria, este consigue otras tantas coronas.

Un mártir no tiene duda que da a Dios una grande gloria; pero ¿qué gloria no da a Dios un hombre lleno de paciencia, que inspira a los que se enternecen con sus males todos los sentimientos de resignación de que él mismo se halla penetrado? ¿Que cuando lo obligan a hablar de aquellas personas que causaron su desgracia, solamente dice lo que no puede callar, o lo dice de una manera en que da bien a entender que los perdona, y que en vez de dejar abatir su espíritu, practica todos los ejercicios de piedad que puede? Un hombre que piensa y obra de este modo hace la apología de la providencia de Dios y del poder de su gracia; y entonces es cuando tocamos la suavidad del yugo del Señor alabando su Ser supremo.

Los idólatras aprendieron a conocer el verdadero Dios así por la paciencia con que los Apóstoles sufrían las persecuciones, como por los prodigios que ellos mismos obraban.

San Pablo, cuando habla de las señales con que se daba a conocer como enviado de Dios, da el segundo lugar a los prodigios.

Id, decía cierto obispo al célebre anacoreta Abrahan, que lo mandaba a predicar el Evangelio a los infieles; id, convertid a ese pueblo más por medio de la resignación con que sufrís los trabajos, que de otro modo alguno.

Vos mismo, divino Salvador, convertisteis más bien al universo a vuestro amor por medio de vuestra Cruz y de vuestra paciencia, que con todas vuestras persecuciones. ¡Oh, cuánto me gusta y consuela el pensar que puedo ser tan agradable a vuestros ojos sufriendo dolores sobre mi propio lecho, como si estuviese por la fe sobre un cadalso en medio de los más crueles tormentos!

Desearía tener la salud necesaria para practicar ejercicios de piedad en honra vuestra, y Vos queréis que os glorifique con ejercicios de paciencia. ¿Qué me importa el modo? Lo que deseo es contribuir a vuestra gloria; lo que quiero es glorificaros, y satisfacerme por los medios que os sean más agradables; pero concededme la paciencia necesaria, para que haciendo vuestra divina voluntad, llegue a conseguir vuestras promesas.

Señor, Vos quisisteis saciaros, como dice Tertuliano, de los placeres de la paciencia; Vos sabéis lo poco que puedo sufrir sin el socorro de vuestra gracia; concededme con ella poder ejecutar lo que no puedo naturalmente. Yo os debo un tributo de gratitud por lo mucho que en este mundo habéis sufrido por mí, y quiero satisfaceros conforme a la expresión del mismo Padre, practicando y ejerciendo en mis trabajos la misma paciencia de que me disteis ejemplo.


DIOS CONTIGO







jueves, 26 de mayo de 2016

ORACIÓN PARA HOY 260516

EN HONRA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Al fin de cada una puede decirse Padre nuestro y Gloria Patri para más devoción.

 
Altísimo Señor,
que supisteis juntar
a un tiempo en el altar
ser Cordero y Pastor;
confieso con dolor
que hice mal en huir
de quien por mí quiso morir.

Cordero celestial,
Pan nacido en Belén,
si no te como bien
me sucederá mal:
Sois todo piedra imán
que arrastra el corazón
de quien os rinde adoración.

Venid, hijos de Adán,
a un convite de amor
que hoy nos da el Señor,
de solo vino y pan;
de tan dulce sabor,
de tal gracia y virtud,
que sabe, harta, y da salud.

El pan que hoy se nos da
del cielo descendió:
es pan que vivo está,
es manjar celestial
que Dios nos regaló
y Él mismo preparó
dentro de un vientre virginal.

Los Ángeles al ver
tal gloria y majestad,
con profunda humildad
adoran su poder;
sin poder merecer
la dicha de gozar
de tan rico y divino manjar.

El manjar que se da
en el sacro Viril
me sabe a gustos mil,
mas bien que no el maná;
si el alma limpia está
al comer de este pan
la gloria eterna le darán.

Recibe el Redentor
en un majar sutil
el pobre, el siervo, el vil,
el esclavo y señor;
perciben su sabor
si con fe viva van;
sino no veneno es este pan.

Sois muerte al pecador
que os llega a recibir,
dais al justo el vivir
con fino y tierno amor:
¡Oh inefable Señor,
que en un mismo manjar
sabéis la vida y muerte dar!
sois fuego abrasador,
Pastor, Cordero y Pan,
Esposo, Rey, Galán,
Dios, Hombre y Redentor:
prodigio tal mayor
en Dios no pudo hallar
que más al hombre pueda dar.

Precioso candeal
que al alma justa y fiel
sois más dulce que miel,
más bello que el panal;
la gloria celestial
espero en Vos, mi Dios,
para reinar sin fin con Vos.
Amén


DIOS CONTIGO





CORPUS CHRISTI - 2016

SOLEMNIDAD, SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
Jueves*, después de la Solemnidad Santísima Trinidad
*(Donde esta solemnidad no es precepto, se celebra
el domingo después de la Solemnidad de la Santísima Trinidad).
«Mi carne es verdadera comida,
y mi Sangre verdadera bebida;
el que come mi Carne, y bebe mi Sangre,
en Mí mora, y Yo en él.»
Jn. 6,56-57





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