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domingo, 3 de junio de 2018

SANTO 30618

SAN CARLOS LUANGA
Africa (‡1886)



"Quién fue el que primero introdujo en África la fe cristiana se disputa aún; pero consta que ya antes de la misma edad apostólica floreció allí la religión, y Tertuliano nos describe de tal manera la vida pura que los cristianos africanos llevaban, que conmueve el ánimo de sus lectores. Y en verdad que aquella región a ninguna parecía ceder en varones ilustres y en abundancia de mártires. Entre éstos agrada conmemorar los mártires scilitanos, que en Cartago, siendo procónsul Publio Vigellio Saturnino, derramaron su sangre por Cristo, de las preguntas escritas para el juicio, que hoy felizmente se conservan, se deduce con qué constancia, con qué generosa sencillez de ánimo respondieron al procónsul y profesaron su fe. Justo es también recordar los Potamios, Perpetuas, Felicidades, Ciprianos y "muchos hermanos mártires" que las Actas enumeran de manera general, aparte de los mártires aticenses, conocidos también con el nombre de "masas cándidas", o porque fueron quemados con cal viva, como narra Aurelio Prudencio en su himno XIII, o por el fulgor de su causa, como parece opinar Agustín. Pero poco después, primero los herejes, después los vándalos, por último los mahometanos, de tal manera devastaron y asolaron el África cristiana que la que tantos ínclitos héroes ofreciera a Cristo, la que se gloriaba de más de trescientas sedes episcopales y había congregado tantos concilios para defender la fe y la disciplina, ella, perdido el sentido cristiano, se viera privada gradualmente de casi toda su humanidad y volviera a la barbarie." Benedicto XV

 DIOS CONTIGO


sábado, 2 de junio de 2018

SANTO 20618

SAN MARCELINO Y PEDRO MÁRTIRES
(‡304)



San Marcelino, presbítero, y san Pedro, exorcista, mártires, acerca de los cuales el papa san Dámaso cuenta que, durante la persecución bajo Diocleciano, condenados a muerte y conducidos al lugar del suplicio, fueron obligados a cavar su propia tumba y después degollados y enterrados ocultamente, para que no quedase rastro suyo, pero más tarde, una piadosa mujer llamada Lucila trasladó sus santos restos a Roma, en la vía Labicana, dándoles digna sepultura en el cementerio «ad Duas Lauros».

DIOS CONTIGO


viernes, 1 de junio de 2018

SANTO DE HOY 10618

SAN FAUSTINO, MÁTIR
(103 ‡167)


DIOS CONTIGO 

 

miércoles, 30 de mayo de 2018

SANTO 300518

JUANA DE ARCO
(1412 ‡1431)



DIOS CONTIGO





domingo, 27 de mayo de 2018

SANTO DE HOY 270518

SAN BRUNO DE WÜRZBURG
En Wurzburgo, de Franconia, en Alemania, san Bruno, obispo, que reconstruyó la iglesia catedral, reformó el clero y explicó al pueblo las Sagradas Escrituras (1045).
 Bruno = Aquel que es de piel oscura, es de origen germánico.

Hijo del duque Conrado I y de Matilde de Suevia, pariente del papa Gregorio V y de los emperadores Conrado II y Enrique III, estuvo al frente de la cancillería imperial romana de 1027 a 1034. Obispo de Würzburg de 1034 a 1045.

Reconstruyó la catedral, preocupado por la instrucción del clero, escribió «Expositio in psalmos» comentando cada salmo, con textos de san Agustín y Casiodoro; «Comentario al Cantar de los cantares»; «Comentario al Padrenuestro».

Nadie entendía de dónde sacaba el tiempo el obispo, porque además acompañó en 1040 al emperador Enrique III por Alemania.

En 1042 dedicó muchas horas a conseguir que Inés de Poitou, hija del rey Guillermo de Aquitania, se casara con Enrique III.

En 1045 le acompañaba en una expedición contra Hungría, que resultó fatal. Llegados a Persenberg a orillas del Danubio, se alojaron en el castillo de la condesa Reichilde.

Un día mientras comían, el pavimento se vino abajo: hubo muertos y heridos, entre ellos Bruno. Que murió una semana después, tras una semana de auténtico purgatorio.

Enterrado en su catedral, hizo muchos milagros. Cuando quisieron canonizarle Inocencio IV avisó: «ni los méritos sin milagros, ni los milagros sin méritos, bastan para declarar santo a un cristiano». Pasó el examen con nota excelente.
 
 
 


viernes, 27 de junio de 2014

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

CORAZÓN DE JESÚS, ATRAVESADO POR UNA LANZA
Ten Misericordia de Nosotros 




 

FIESTA DEL CORAZÓN DE JESÚS 270614

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miércoles, 21 de mayo de 2014

839 DESDE 1588

SANTOS EN LA IGLESIA CATÓLICA
El 22 de enero de 1588 el Papa Sixto V creó, mediante la constitución apostólica Inmensa aeterni, la Sagrada Congregación para los Ritos con doble objetivo de regular el culto divino y tratar las causas de los santos
-Ecclesia-


A partir de entonces, empieza a homologarse los procesos de canonización y de beatificación, que se sistematizan y regularizan, de una manera ya más común, estable y definitiva con el Papa Urbano VIII, mediante sendos decretos al respecto de los años 1634 y 1642.

Desde 1588 existe ya un cómputo exacto de los santos canonizados oficialmente, que, a día de hoy, ascienden a 839. El primer Papa que realizó canonizaciones según las normas de Sixto V fue Clemente VIII (1592-1605). Fue el Papa Juan Pablo II quien mayor número de canonizaciones ofició: 482. Le siguen Pablo VI, Pío IX y Benedicto XVI con 84, 52 y 45 canonizaciones, respectivamente.

A continuación, se sitúan Pío XI con 34 y Pío XII con 33. Hasta la fecha, Francisco ha realizado 10 canonizaciones. Aunque el 12 de mayo de 2013, Francisco presidió la canonización de Antonio Primaldo y compañeros mártires (unos 700), del siglo XIV, esta canonización solo computa por una: los mártires de Otranto. León XIII efectuó 18 canonizaciones y Juan XXIII, 10, al igual que Benedicto XIII (1724-1730).

Lo anterior no significa que no se consideren válidas las canonizaciones previas a 1588. Son válidas, si bien no están contabilizadas por los distintos procesos y modos en que se produjeron. Son otros varios cientos de canonizaciones. 


miércoles, 16 de abril de 2014

SE PRESENTÓ COMO MADRE DE GRACIA

MADRE DE GRACIA DE NEUWEIER, ALEMANIA
Se presentó como Madre de Gracia, sanadora de los enfermos, refugio de los pecadores y consuelo de los afligidos, pidiendo que vuelvan a rezarle porque la han olvidado luego que la honraron con una estatua cuando los salvó de un peligro. Si hacen esto, ella prometió protección siempre.


Posteriormente se formó un grupo de rezo del rosario en la Capilla de Fátima todos los domingos.

Neuweier es una municipalidad de Baden Baden, al sur de Alemania, que cuenta apenas con 3000 habitantes. Es famosa por sus vides y su producción vitivinícola. Está sobre las laderas de la Selva Negra.

El 16 de abril de 1960, la Virgen se apareció por primera vez a Erwin Wiehl y su esposa, y a sor María.

Los tres estaban de y de repente vieron un cartel: 
“Para la Capilla de Fátima», siguieron esta indicación y llegaron a una gran estatua de Fátima, que mostraba una cara triste.

Y como era sábado los tres se sentaron en un banco fuera de la entrada de la capilla solitaria a orar el rosario.

Sor María de repente vio la estatua de Nuestra Señora lágrimear, y luego las lágrimas se convirtieron en Sangre. La Sra. Wiehl no vio sangre.

Los tres observaron el movimiento de los labios de la estatua, pero sólo la hermana María escuchó las palabras que decían:
“Estoy muy contenta de que hayan seguido mi llamado. Me siento muy triste porque estoy siempre en la soledad de este bosque. Los hombres me han colocado en este lugar para honrarme en un momento de gran necesidad, pasado el peligro, se han olvidado de mi. Siempre deben volver a orar conmigo porque yo soy la Madre de la Gracia. Si vienen a menudo van a ser protegidos siempre, Ustedes y toda la comunidad de las zonas circundantes. Vuelvan”

Dicho esto, sor María veía la figura luminosa de la Virgen levitar sobre la estatua como un ser vivo, mientras que la capilla estaba iluminada por la luz brillante.

La hermana trató de acercarse para ver la sangre de la Virgen que goteaba, cuando dijo de nuevo: “Los ángeles han reunido Mi gotas de sangre.” Inmediatamente después de la visión desapareció, y aparecieron dos ángeles con un cáliz, mientras que la estatua sonrió. El cambio en la cara de la estatua también fue notado por Erwin.

 

jueves, 10 de abril de 2014

MÁRTIRES COLOMBIANOS DE SAN JUAN DE DIOS

En aquellos primero días de agosto de 1936, Colombia y la Comunidad de San Juan de Dios perdieron para esta tierra a siete hermanos, pero todos los ganamos como intercesores en el cielo. En cada uno de ellos cumplió Jesús y seguirá cumpliendo, aquella promesa tan famosa: "Si alguno se declara a mi favor ante la gente de esta tierra, yo me declararé a su favor ante los ángeles del cielo".



PAZ Y BIEN


viernes, 19 de julio de 2013

SANTO DE HOY 19/07




 







jueves, 11 de julio de 2013

ROSA CARMELI



ROSA CARMELI
Rosa del Carmelo, María florida, colócanos en tu regazo
y después de la muerte llévanos al cielo, ¡Oh María! 




 
  1. Raíz de Jesé que has germinado una flor [Jesús], permítenos estar siempre cerca de ti. Lirio que creces entre las espinas, consérvanos puros, a nosotros que somos tan débiles.
  2. En las dudas danos consejos prudentes, en las adversidades danos tu consuelo. Tú que eres la armadura fuerte del que lucha, cuando la guerra enfurece, danos la defensa de tu escapulario.
  3. Dulce Madre, Virgen purísima, muéstrate propicia a los cristianos, Estrella del Mar. Puerta y llave del paraíso, Madre haz que alcancemos el lugar donde estás coronada de gloria.








domingo, 7 de julio de 2013

SOR MARÍA ROMERO MENESES


BEATA SOR MARÍA ROMERO 
MENESES F.M.A
Sor María Romero Meneses, quien fue declarada Beata por el Papa Juan Pablo II, el 14 de abril del 2002, nació en Granada, Nicaragua, el 13 de enero de 1902 y murió en Las Peñitas, (Departamento de León), el 7 de julio de 1977. Fue sepultada en San José, Costa Rica.








PENSAMIENTOS

"¡Oh, Jesús! Enséñame a hablar, a trabajar y a vivir sólo en tu amor y por tu amor."

"La religión es la ciencia de la verdad, la ciencia divina, que nos lleva al conocimiento y al amor de Dios. Como cristianos, tenemos la obligación de estudiarla para mantener encendida la lámpara de la Fe."

Oración que hizo en el día de sus bodas de oro (50 años) de su profesión religiosa:
"Intercambio feliz: A cambio de mi padre, te me has dado a tí mismo; a cambio de mi madre, a la Santísima Virgen; a cambio de mis hermanos y hermanas, a los santos; a cambio de mis amigos, a los ángeles; a cambio de mi patria, todo el mundo y después, el cielo; a cambio de mi voluntad, la tuya; a cambio de mis comodidades, el reposo y el abandono en tu corazón; a cambio de mis riquezas materiales, las riquezas espirituales; a cambio de mis satisfacciones terrenas, las delicias espirituales y, abrazando la cruz, encontrarte y así vivir y morir contigo, para gozarte eternamente."

"La oración es para el alma lo que el aire para los pulmones."

"La acción divina no quiere encontrar obstáculo ninguno en la criatura. Todo le sirve, todo le es útil y oportuno, todo es nada sin ella, y la nada es todo con ella."

"¡Qué hermoso sería morir frente al mar! Veo a Dios en cada gota."





sábado, 6 de julio de 2013

SANTA MARÍA GORETTI







Hoy (6/07/2013) celebramos a Santa María Goretti, una joven que vivió la virtud de la pureza hasta el heroísmo. Una santa que prefirió morir antes que ofender a Dios.









jueves, 27 de junio de 2013

ORACIONES A NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO



ORACIONES A NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO


¡Santísima Virgen María, que para inspirarme confianza habéis querido llamaros Madre del Perpetuo Socorro! Yo os suplico me socorráis en todo tiempo y en todo lugar; en mis tentaciones, después de mis caídas, en mis dificultades, en todas las miserias de la vida y, sobre todo, en el trance de la muerte. Concédeme, ¡oh amorosa Madre!, el pensamiento y la costumbre de recurrir siempre a Vos; porque estoy cierto de que, si soy fiel en invocaros, Vos seréis fiel en socorrerme. Alcanzadme, pues, la gracia de acudir a Vos sin cesar con la confianza de un hijo, a fin de que obtenga vuestro perpetuo socorro y la perseverancia final. Bendecidme y rogad por mí ahora y en la hora de mi muerte. Así sea.

¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Rogad a Jesús por mí, y salvadme.



¡Oh Madre del Perpetuo Socorro!, en cuyos brazos el mismo Niño Jesús parece buscar seguro refugio; ya que ese mismo Dios hecho Hijo tuyo como tierna Madre lo estrechas contra tu pecho y sujetas sus manos con tu diestra, no permitas, Señora, que ese mismo Jesús ofendido por nuestras culpas, descargue sobre el mundo el brazo de su irritada justicia; sé tú nuestra poderosa Medianera y Abogada, y detenga tu maternal socorro los castigos que hemos merecido. En especial, Madre mía, concédeme la gracia que te pido.




Santísima y siempre pura Virgen María, Madre de Jesucristo, Reina del mundo y Señora de todo lo creado; que a ninguno abandonas, a ninguno desprecias ni dejas desconsolado a quien recurre a Ti con corazón humilde y puro. No me deseches por mis gravísimos e innumerables pecados, no me abandones por mis muchas iniquidades, ni por la dureza e inmundicia de mi corazón me prives de tu gracia y de tu amor, pues soy tu hijo. Escucha a este pecador que confía en tu misericordia y piedad: socórreme, piadosísima Madre del Perpetuo Socorro, de tu querido Hijo, omnipotente Dios y Señor nuestro Jesucristo, la indulgencia y la remisión de todos mis pecados y la gracia de tu amor y temor, la salud y la castidad y el verme libre de todos los peligros de alma y cuerpo. En los últimos momentos de mi vida, sé mi piadosa auxiliadora y libra mi alma de las eternas penas y de todo mal, así como las almas de mis padres, familiares, amigos y bienhechores, y las de todos los fieles vivos y difuntos, con el auxilio de Aquel que por espacio de nueve meses llevaste en tu purísimo seno y con tus manos reclinaste en el pesebre, tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo, que es bendito por los siglos de los siglos. Amén.




Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédeme la gracia de que pueda siempre invocar tu bellísimo nombre ya que él es el Socorro del que vive y Esperanza del que muere. Ah María dulcísima, María de los pequeños y olvidados, haz que tu nombre sea de hoy en adelante el aliento de mi vida. Cada vez que te llame, Madre mía, apresúrate a socorrerme, pues, en todas mi tentaciones, y en todas mis necesidades propongo no dejar de invocarte diciendo y repitiendo: María, María, Madre Mía.

Oh qué consuelo, qué dulzura, qué confianza, qué ternura siente todo mi ser con sólo repetir tu nombre y pensar en ti, Madre Mía. Bendigo y doy gracias a Dios que te ha dado para bien nuestro ese nombre tan dulce, tan amable y bello. Mas no me contento con pronunciar tu bendito nombre, quiero pronunciarlo con amor, quiero que el amor me recuerde que siempre debo acudir a ti, Madre del Perpetuo Socorro.
 

¡Oh Salvador mío, Jesucristo! Al contemplaros en brazos de vuestra Madre, veo que en medio de vuestro santo temor os estrecháis con Ella y me decís a mi que os imite, recurriendo yo también a la que es mi perpetuo socorro. Quiero, pues, entregar-me a Ella sin restricción alguna. ¡Oh María! Dios ha querido honraros, comunicando al culto de vuestras imágenes virtud milagrosa. Inspiradme ¡oh Madre del Perpetuo Socorro! confianza ilimitada en vuestra poderosa bondad.




¡Oh dulce Madre mía! Si en Vos no viese yo mi perpetuo socorro, mis pecados me inducirían a temer que no había misericordia para mi. Pero Vos sois la misericordia perpetua: después de Dios en Vos quiero poner toda mi confianza, y desde ahora, me propongo acudir siempre a Vos en todas mis necesidades. ¡Oh Madre del Perpetuo Socorro. Dignaos socorrerme en todo tiempo y en todo lugar, en mis tentaciones y dificultades, en todas las miserias de esta vida, y sobre todo en la hora de la muerte.




¡Oh Señora Nuestra, Madre del Perpetuo Socorro! ¡Cuantos tesoros de gracias y bendiciones proporcionáis a los individuos y a las familias que a Vos se consagran ¡Oh Madre mía! Dignaos recibirnos a todos como a hijos vuestros y derramar sobre todas las familias de los que estamos aquí vuestros insignes favores.





¡Oh misericordiosa Abogada y refugio de los pecadores ¡Mucho he ofendido a Dios. En vuestras manos pongo mi salvación eterna. ¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Haced que no vuelva ya a tener la inmensa desgracia de corresponder con vil ingratitud a vuestros continuos favores. Alcanzadme de vuestro Hijo la gracia de una conversión sincera, para que en adelante le ame con todo mi corazón.




¡Oh María! Si he tenido la des-gracia de pecar, yo mismo he sido el autor de esta desgracia. ¡Ah! Si yo os hubiera invocado, Vos hubierais acudido en mi socorro y yo no hubiera caído. Haced, Madre mía, que en la hora del peligro me acuerde de Vos y os invoque diciendo: ¡Madre mía, socorredme! Así saldré con la victoria.



¡Oh María, Madre y Señora nuestra del Perpetuo Socorro! ¿Cómo quejarme de mis trabajos, cuando considero vuestros acerbos dolores? Vos sois verdadera Madre de Dios, y vuestra vida fue vida de dolor y sufrimiento: quiero, pues, aceptar con resignación, a lo menos, todas las penas que Dios me envíe. Alcanzadme, Madre mía, la gracia de no quejarme nunca en mis trabajos.






¡Oh María! cuando pienso en las angustias de mi última hora tiemblo y me siento lleno de confusión. No me abandonéis, Madre mía, en tan críticos momentos: con-cededme la gracia de que os invoque entonces con mas fervor que nunca, a fin de expirar con vuestro dulcísimo nombre y el de vuestro Santísimo Hijo en los labios.





Oh María! ¡Cuantos pecados he cometido en todo el curso de mi vida, y cuan escasa ha sido mi penitencia! ¡Oh cuan largo y cuan terrible habrá de ser para mi el Purgatorio, si Vos no me otorgáis vuestro auxilio! En Vos pongo toda mi confianza. ¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro! postrado a vuestros pies os suplico me obtengáis la gracia de no caer ni aun en las mas leves faltas, y la de expiar todos mis pecados en esta vida. Espero que no me negareis esta merced.


¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Yo os consagro mi cuerpo con todos sus sentidos, y mi alma con sus potencias. De aquí en adelante quiero serviros con fervor, invocaros sin cesar y trabajar por ganar corazones que os amen. ¡Oh Madre mía! Haced que no pase día alguno de mi vida sin que os invoque con amor filial.



Oh, Virgen del Perpetuo Socorro! El dulce nombre que llevas y tus misericordias me traen hoy a tus plantas. Aunque son muchas mis necesidades y miserias, imitando a Ti, quiero olvidarme de mi para pensar en mis hijos. Son parte de mi corazón, son bendiciones de infinito valor que Dios me ha dado, pupila de mis ojos, y no quiero que se pierdan.

A Ti vengo, poderosa Reina de Cielos y Tierra, socorre a mis hijos, es la súplica que quiero hacerte. Los llevo en mi corazón, en ellos pienso al despertar por la mañana, los tengo presentes en mis trabajos, y ellos son el último pensamiento al entregarme al sueño por la noche. Mis hijos!, los quiero buenos, los quiero santos, quiero que Tú los ames, que Tú los bendigas.

Recíbelos bajo Tu manto; que Tú maternal bendición los acompañe y que tu Perpetuo Socorro los guarde y los conserve en el buen camino, los defienda contra los enemigos del alma, los anime en sus luchas contra el mal, y los sostenga en la práctica del bien. En Ti depósito toda mi responsabilidad de madre.

Cuando en sus actos de piedad, los veas que imploran las misericordias del Señor,Socórrelos, Madre mía.

Cuando el infierno trate de perderlos con los atractivos del placer,
Socórrelos Madre mía.

Cuando el Cáliz del dolor venga a probar su fé y su virtud,Socórrelos Madre mía.


Para que en ansias de superación se acerquen a recibir los sacramentos,Socórrelos Madre mía.

Cuando tras el trabajo del día, se entreguen al descanso de la noche,Socórrelos Madre mía.

Que Tu maternal bendición descienda sobre ellos de día y de noche, en sus alegrías y tristezas, en el trabajo y en el descanso, en la salud y en la enfermedad, en la vida y en la muerte, para que contigo y por Ti, ellos y yo podamos ver, alabar y amar a Tu Hijo y a Ti eternamente en Cielo. Así sea.


Apostolado de la Nueva evangelización


Oh Santísima Virgen María, que, para inspirarnos una confianza sin límites, quisisteis tomar el dulcísimo nombre de Madre del Perpetuo Socorro, yo os suplico me socorráis en todo tiempo y en todo lugar: en mis tentaciones, después de mis caídas, en mis dificultades, en todas las miserias de la vida y sobre todo en el trance de la muerte. Concededme, o amorosa Madre, el pensamiento y la costumbre de recurrir siempre a Vos; porque estoy cierto de que si soy fiel en invocaros, Vos seréis fiel en socorrerme. Obtenedme pues esta gracia de las gracias, la de acudir a Vos sin cesar con la confianza de un hijo, a fin de que por la virtud de mi súplica constante obtenga  vuestro perpetuo socorro y la perseverancia final. Bendecidme, ¡o tierna y cuidadosa Madre! y rogad por mí ahora y en la hora de  mi muerte. Así sea.



¡Oh Madre mía del Perpetuo Socorro! al verme tan despreciable y manchado, no debería atreverme a venir a Vos y llamaros mi Madre; mas no quiero que mis miserias me priven del consuelo y de la confianza de que me siento penetrado al pronunciar vuestro dulce nombre. No merezco que me oigas; soy un miserable pecador, lo conozco mas ¡ay! el mal está hecho: Vos podéis remediarlo, os suplico encarecidamente, Madre mía, venid a mi socorro, tened piedad de mí. Sé que amáis aún a los pecadores más míseros, y vais en busca de ellos para salvarlos. Merezco el infierno, es verdad, soy el más miserable de los pecadores, mas no necesitáis venir en busca mía, me presento espontáneamente a Vos con la firme esperanza de que no me desecharéis. Heme aquí a vuestras plantas, socorredme. ¡Madre mía! no me alejaré de vuestros pies sino cuando vuestro Hijo me haya dicho como a la Magdalena: “Tus pecados te quedan perdonados”



Aquí me tenéis ¡Oh Madre Mía! yo soy una de aquellas almas infelices que merecía verme abandonada de Vuestro Hijo y de Vos, en el miserable estado de tibieza en que vivo tantos años ha: mas las nuevas luces que Él me comunica hoy por vuestra intercesión, y esa voz misteriosa que me llama a servirle con fervor, son señales de que todavía no me ha abandonado ¡Oh bondadosa Madre! no tengo fervor, no amo a Jesús, como debiera amarlo, y con todo, deseo ser toda de Él. Ayudadme, a aborrecer sumamente el pecado venial, enfervorizadme. Rogad, no ceséis de rogar por mi para que salga de mi tibieza, y sirva a Dios con fervor hasta llegar al cielo, donde estaré al abrigo de todo peligro de perder a mi Dios, en seguridad  de amarlo siempre, y de amaros a Vos también, o Madre del Perpetuo Socorro, por toda la eternidad. Amén.





Novena de  Nuestra Señora del Perpetuo Socorro por CopenoaTV





domingo, 31 de marzo de 2013

DOMINGO DE RESURRECCIÓN


Edición MariamContigo

DOMINGO DE RESURRECCIÓN
31/03/2013



En cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su Cuerpo. Un ángel les dice que ha resucitado. Van corriendo donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia: ¡Ha resucitado! Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. Ahora entienden que Jesús es Dios. El desconsuelo que tenían, ayer, se transforma en una inmensa alegría. Y rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos. Y todos permanecen con la Virgen esperando el momento de volver a encontrarse con el Señor.


Desde entonces, todos los cristianos podemos tratar al Señor, que está Vivo. Hoy estamos muy contentos y es momento de darle constantemente gracias a Dios.


Como Pedro y Juan, tú también tienes que preocuparte de que tus amigos sepan que Jesús ha resucitado, y le traten. Pídele esa preocupación.


« Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel
 a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
a una virgen desposada con un hombre llamado José,
de la casa de David; el nombre de la virgen era María. »



La palabra "ángel" significa: Un mensajero, un mensajero de Dios.

Gabriel: El que trae buenas noticias, de parte de Dios.

Una virgen es en la Santa Biblia una mujer que no ha cometido impurezas. En el mundo hay muchas mujeres vírgenes, pero una es más pura y más santa que las demás y la llamamos "Santísima Virgen". Es la madre de Jesús.

Comprometida en matrimonio (Desposada): Unos meses antes de casarse, los novios firmaban un compromiso de matrimonio, para que el esposo pudiera dedicarse tranquilamente a preparar todo lo necesario para su próximo hogar, sin peligro de que después la prometida ya no se casara con él.

Desposada a un hombre llamado José

En Israel era muy estimado el nombre de María. Así se llamaba la hermana de Moisés, y en tiempos de Jesús este nombre era tan popular, que las tres mujeres que estuvieron presentes en el Calvario, todas tenían el nombre de María. Las tres Marías.

María es un nombre que significaba "Señora" o "Princesa", pero varios autores dicen que en Egipto el nombre de María proviene de dos palabras: "Mar": la hija preferida, e "ia": abreviatura de IAVEH: Dios. Por lo cual el nombre de María significa: La hija preferida de Dios. Y en verdad que sí corresponde muy bien este significado a lo que en realidad ha llegado a ser la Madre de Jesús: la hija que más quiere Dios.

« Y entrando, le dijo: «Salve, llena de gracia,
el Señor está contigo.»


Salve: En hebreo, Shalon Jalai, o sea: ¡Yo te saludo. Te felicito. Alégrate! Cada vez que rezamos el Avemaría saludamos a la Virgen con el mismo saludo con el que la saludó el ángel en el día más feliz de su vida, en el día de la Anunciación, cuando ella empezó a ser Madre de Dios. Podremos decir que no hemos saludado al Presidente o al Papa, pero sí hemos saludado muchas veces a la Virgen Santa con el saludo que a Ella más le agrada, el que le compuso el mismo Dios en persona.

Llena de gracia: La mujer que más gracias o favores ha recibido de Dios. Llena de gracia quiere decir: la muy simpática para Dios. Si Ella hubiera tenido algún pecado, ya no habría sido totalmente simpática para Nuestro Señor. Pero Ella no tuvo ni la más mínima mancha de pecado.

El Señor está contigo: Los israelitas cuando querían animar a una persona y asegurarle que le iban a suceder cosas maravillosas le decían: "El Señor está contigo". Es que "si Dios está con nosotros, ¿quién podrá contra nosotros?". Cada vez que rezamos el Avemaría felicitamos a la Virgen por esta bella noticia: ¡El Señor está siempre contigo! ¡Y ojalá que esté siempre también con cada uno de nosotros!

« Ella se conturbó por estas palabras, y preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas,
María, porque has hallado gracia delante de Dios ».


No temas: Es una frase que en la Santa Biblia se repite muchas veces, dirigida hacia las personas que Dios elige para sus grandes obras. ¡No temas, porque Dios va contigo y te ayudará en todo. ¡No temas!


«Has hallado gracia delante de Dios»

Maravilloso elogio. Ojalá se pudiera decir también de cada uno de nosotros.


«Vas a concebir en el seno y vas a dar a luz
un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.»


El nombre Jesús significa: el que salva de los pecados. Porque El ha venido a salvarnos a los pecadores y a pagar nuestras deudas ante Dios.


« Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo,
y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino
no tendrá fin. »

Bellísimas noticias acerca de Jesús, que conviene recordar y no olvidar jamás.


« María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que
no conozco varón? El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será
llamado Hijo de Dios... Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.' Y el ángel dejándola se fue. »


Y en aquel momento el Hijo de Dios se encarnó y se hizo hombre en el vientre Santísimo de la Virgen María. Día grande y mil veces bendito en el que Dios se vino a vivir entre nosotros.

En 9 meses será Navidad, el día del Nacimiento de Jesús.

¡Gracias Señor te damos por haber
asumir nuestra humanidad para salvarnos!  











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