viernes, 10 de febrero de 2012

LUGARES SANTOS EN JERUSALEN CERCA DE NOTRE DAME




La localización del centro de Notre Dame es incomparable.  Nos encontramos en el corazón de Jerusalén.
 
Para que se pueda hacer una idea de la cercanía de los lugares santos, la ciudad antigua de Jerusalén está completamente amurallada y tiene forma rectangular más o menos regular.  Uno puede darle la vuelta a pie y tarda aproximadamente una hora. Se presentan a continuación los lugares santos por orden de cercanía a Notre Dame.

A 5-10 MINUTOS CAMINANDO:

Basílica del Santo Sepulcro.  


Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Basta cruzar la calle y entrar por la Puerta Nueva (“New Gate”) e internarse en el barrio cristiano hacia el centro de la ciudad antigua.  Quien contempla esta ciudad desde la terraza de Notre Dame puede darse cuenta de que en línea recta no hay más que unos 200 metros.


El Santo Sepulcro podría considerarse justamente como el lugar más santo de la tierra. El lugar que presenció el suplicio de la crucifixión, la agonía de Jesús en la cruz y su muerte; la santa unción de su cuerpo y su sepultura. Pero aún más importante que esto, es el lugar que presenció su resurrección gloriosa y su aparición a las Santas Mujeres. En el Santo Sepulcro se rezan las 4 últimas estaciones del Via Crucis, hechos todos que ocurrieron allí.

El Santo Sepulcro es una Basílica monumental e importante, custodiada desde hace siglos por monjes y frailes de diversas denominaciones cristianas, sobresaliendo por parte Católica, los frailes franciscanos; por parte ortodoxa, los greco ortodoxos. El Santo Sepulcro es el término de la Vía Dolorosa.


A 15 MINUTOS CAMINANDO: 

1.      “Torre Antonia” y Via Dolorosa 


Saliendo de Notre Dame se baja caminando hacia la Puerta de Damasco; desde ahí se llega en 10 minutos a lo que en tiempos de Cristo fue el palacio de Poncio Pilato (la Torre Antonia). Es el lugar en el que Cristo fue condenado a muerte, después de haber sido flagelado y coronado de espinas por los soldados romanos.  Desde ahí se puede comenzar el Via Crucis hacia el Calvario siguiendo el camino que tuvo que recorrer Cristo con la cruz a cuestas.
En este lugar se pueden visitar: la capilla de la flagelación, capilla de la condena, el Hecce Homo y el Litóstrotos. 


2.      El muro de los lamentos y explanada del Templo
Muro de los Lamentos
Muro de los Lamentos

Se llega entrando en la ciudad antigua por la Puerta de Damasco.
A 20 MINUTOS CAMINANDO (se puede llegar también en coche)


1.      El monte Sion 


Se encuentra en el polo suroeste de la ciudad. Desde Notre Dame se atraviesa la calle y se entra por el “New Gate” a la ciudad antigua. Luego se cruza el barrio cristiano hasta la puerta de Jaffa y se continúa por el barrio Armeno, saliendo de la ciudad por la Puerta de Sión. 
Hay tres importantes lugares en esta zona:

  1. El cenáculo,
    Cenáculo
    Cenáculo

    lugar en que Cristo celebró la última cena, en que Cristo Resucitado se apareció repetidamente a los apóstoles, el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles en Pentecostés y lugar de reunión de la primitiva comunidad cristiana. Este lugar lamentablemente no está custodiado por la comunidad cristiana, sino por las autoridades israelitas. Por lo mismo es un lugar que solo se puede visitar, pero está prohibida toda ceremonia religiosa. Por esto mismo los frailes franciscanos tienen muy cerca el así llamado “Cenacollino”, una pequeña Iglesita en que se puede celebrar misa, recordando el evento de la Última Cena.
  2. La Basílica de la Dormición de la Virgen
    La Abadía de la Dormición
    La Abadía de la Dormición

  3. Iglesia de San Pedro in Gallicantu
    La Iglesia de <br />
<br />
San Pedro en Gallicantu
    La Iglesia de

    San Pedro en Gallicantu

    Se trata del lugar en que, en tiempos de Cristo se encontraba el palacio de Caifás, sumo sacerdote. Es el lugar a donde Cristo fue llevado, después de ser tomado prisionero en Getsemaní; donde fue negado por Pedro (de ahí el nombre de la iglesia), fue condenado por el sanedrín y donde tuvo que pasar la noche en un calabozo, maltratado y humillado por los soldados y criados del sumo sacerdote.
LUGARE S DE RÁPIDO ACCESO EN COCHE:

Monte de los olivos: Se encuentra al noreste de la ciudad antigua, fuera de los muros de la ciudad antigua, cruzando lo que era el torrente del Cedrón. 


Getsemaní
  1. Iglesia de Getsemaní con el huerto de los olivos.  Muy cerca de la misma se encuentra “la gruta de la traición” o “gruta de los apóstoles” y la Iglesia ortodoxa de “la tumba de Maria”
  2.  Dominus Flevit (iglesia que recuerda el momento en que Jesús lloró Jerusalén)
  3. Pater Noster (Iglesia y gruta en que la tradición dice que Cristo se retiraba a orar con sus discípulos y donde les enseñó la oración edel Padre Nuestro)
  4. La Ascensión (lugar que actualmente es mezquita musulmana, pero abierto a visitas)
  5. Betfagé, lugar al que Cristo llegó y en el que se inició su procesión hacia Jerusalén el domingo de Ramos.
  6. Mirador: Entre el lugar de la Ascensión y Dominus Flevit, se encuentra un mirador desde el cual se tiene una maravillosa vista sobre toda la ciudad de Jerusalén.

Para terminar la descripción de Notre Dame en relación con los Santos Lugares hay que decir que el centro de Notre Dame cuenta con una terraza panorámica única en Jerusalén. Desde aquí puede contemplarse toda la ciudad antigua, el Monte de los Olivos, el Monte Scopus, así como todo el lado oriental de Jerusalén. Pudiendo incluso verse en días despejados parte del Desierto de Judá y de las montañas de Jordania, colindantes con el Mar Muerto.Notre Dame está también muy bien colocada con las carreteras principales, haciéndolo un punto neurálgico para las visitas a los demás lugares santos cercanos a Jerusalén.  Belén está a sólo 8 Kilómetros de Notre Dame (15 minutos en coche); Jericó está a 30 Kilómetros (media hora); Ein Karem, el lugar de la Visitación de María a Santa Isabel, está a 12 Kilómetros (media hora, por tener que cruzar la ciudad), Emaús se sitúa a 15 kilómetros también, pudiendo llegar allá fácilmente en pocos minutos en coche.  Para terminar, Betania y Betfagué están a sólo 5 kilómetros de Notre Dame y puede llegarse allí en 10 minutos en coche.

 

jueves, 9 de febrero de 2012

FECUNDACION DE LA SIMIENTE




Con Sangre del Alma se riega y fecundiza la simiente
Santa Margarita María Alacoque,
depositaria de las revelaciones del Sagrado Corazón a los apóstoles del Sagrado Corazón.
Sobre el apostolado del sufrimiento.

Nadie mejor que Santa Margarita María podrá revelarnos tanto la belleza como la fecundidad divina del apostolado doliente; esto es, el de inmolación y sufrimiento por el reinado del Corazón de Jesús. El Salvador en persona enseñó a Santa Margarita, su confidente y apóstol, esta ciencia altísima; El mismo la instruyó acerca de la aplicación misteriosa y del mérito inmenso de este apostolado característico propio de la devoción a su Sagrado Corazón.

 “Ya que me llamáis aquí estoy.. Pero al mismo tiempo que vosotros, el Rey de amor me pide y me manda que me acerque a vosotros, los apóstoles de su Sagrado Corazón, a vosotros, mis hermanos en la misma vocación de amor y de apostolado... Quiero repetiros, pues, la lección maravillosa y fecunda que, en su gran misericordia, quiso el Señor hacer a esta humilde discípula. ¡Oídme! ¡Ah, si pudiera yo revelaros la gloria, toda la inmensa gloria con que el Rey de Reyes ha querido cubrirme por eternidad de eternidades, y esto porque El mismo se dignó inclinarse hacia mí y poner sus ojos en la pequeñez y pobreza de su sierva!..

En verdad, Aquél que es la grandeza me ha hecho grande, recogiéndome de entre el polvo para convertirme en el instrumento de sus designios misericordiosos... ¿Y qué hice yo? Darle mi corazón, dárselo entero en cambio del suyo adorable, a fin de que hiciese conmigo, incondicionalmente, lo que Él deseara para establecer y dilatar en el mundo entero el reinado de amor de su Sagrado Corazón...

Y porque Él es la misma bondad dignóse aceptar la ofrenda de mi corazón con todos sus inmensos deseos, y con él, mi amor y mi vida, ofrecida y consagrada sin reservas a su gloria... ¿Queréis saber ahora, hermanos muy amados, lo que hizo Jesús conmigo para adaptarme a la misión que había de confiarme?.. Me inspiró, al mismo tiempo que una sed abrasadora de inmolarme, la capacidad divina de sufrir..., de vivir muriendo de amor para hacer conocer y amar al Amor que no es Amado.

Desde ese momento hasta mi último suspiro todo mi apostolado consistió principalmente en abrazarme gozosa a la cruz y en abandonarme amorosamente al Crucificado divino con gratitud del alma y con sed inmensa de su gloria.
Que si a veces quiso el Señor que escribiera pidiendo y reclamando en nombre suyo el homenaje de amor a su Corazón adorable, esas cartas fueron victoriosas, y siguen siéndolo para su gloria, únicamente porque hube de escribirlas con sangre del alma y en el martirio de mi corazón crucificado.

Por ese mismo camino, sobre todo por ese camino, vosotros también, no lo dudéis, labraréis a pesar de Satán y sus secuaces, el pedestal de victoria del Rey de amor... Apóstoles del Corazón de Jesús, bendecidle, pues El mismo os ha elegido para que coronéis, en forma espléndida, la misión inicial que me fue confiada a mi..

Que si por una dignación de misericordia incomparable, quiso el Señor designarme para instrumento de su gloria en la primera etapa, cuando el sol del Corazón de Jesús se levantaba apenas en su primer aurora.., ahora que ese Sol divino ha rasgado las nubes, sois vosotros, sabedlo, si, vosotros los felices precursores de su Reinado social, los que por senda de inmolación amorosa debéis afianzar su victoria..¡Ah, pero no os engañéis; vuestro apostolado será maravillosamente fecundo sólo en la medida en que os penetréis vosotros mismos del Evangelio que el Maestro Divino nos predicó, a vosotros y a mi, en el Calvario y en Paray.., evangelio de cruz, abnegación y sacrificio!...
¡Oh, aprended, pues, ante todo, la ciencia sublime de sufrir.., sí, de sufrir amando y de cantar sufriendo para gloria del Divino Corazón.! ¿Recordáis cuánto deseaba Él ser bautizado con bautismo de sangre..., y ser levantado en el patíbulo de una Cruz para atraerlo irresistiblemente todo desde ese trono de sangre a su Sagrado Corazón?

Pues proceded así también vosotros, los dichosos mensajeros de su amor, dejaos atraer desde el Calvario a su Calvario, sin vacilaciones ni cobardías..., ceded al imán de su Corazón crucificado.. Y no temáis.., por que Aquél que os ha inspirado el deseo ardiente, y el querer, sabrá también daros el poder con gracia superabundante. Acercaos, pues al Tabernáculo del Rey de amor...venid, llevándole gozosos, como ofrenda de apostolado, las dolencias..Ofrecedle como rico tesoro..las flaquezas dolorosas de la salud quebrantada..Presentadle este precioso obsequio, y colocándolo en la herida de su Corazón adorable, decidle con toda resignación, con celo ardiente y con amor apasionado:” Acepto Señor, la gloria incomparable de ser una partícula de la Hostia redentora que eres Tú mismo... Jesús.. Pero, en recompensa, sana las almas enfermas, y en cambio de este nuestro Calvario, sube al Tabor de tu gloria, Jesús”
 


BERNARDETTE LA PELICULA


EL VALOR INESTIMABLE DEL SUFRIMIENTO



Por: P. Jordi Romero

A nadie le gusta sufrir. 

Tampoco le "gustó" a Jesucristo. Sin embargo lo abrazó por amor. En el Huerto de los Olivos exclamó:  «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú.»  Mateo 26, 39.  He aquí el inestimable valor del sufrimiento: abrazarlo libremente por amor, en unión con Jesucristo; Sufrir para ser fiel al camino del amor.

Hay muchas formas de sufrimiento que afectan al cuerpo. Sin embargo, los sufrimientos mayores son los del corazón: conflictos familiares, disgustos entre personas que se aman... Tarde o temprano todos sufrimos, todos tenemos así la oportunidad de ofrecernos a Dios en comunión con Cristo. Por eso los hermanos que están postrados por enfermedad pueden dar mas fruto, salvar mas almas y hacer mas bien que muchos otros con numerosos apostolados activos pero con menos amor.

Jesucristo sufrió hasta el extremo en la cruz por amor a nosotros. Esta es la clave: POR AMOR.  Todo, absolutamente todo, hemos de vivirlo, de abrazarlo por amor. Así nos redimió Jesús. Es cierto que cada palabra y acción de Jesús es parte de su obra salvadora. Pero fue especialmente por medio de sus sufrimientos en la Cruz que fuimos librados del pecado.

El sufrimiento es una oportunidad para unirnos a Cristo y cooperar en la redención del mundo. De nada vale el sufrimiento por si mismo.  Lo que vale es la entrega amorosa que hacemos de el a Dios. Es por eso que el sufrimiento es una gran oportunidad y sería terrible desperdiciarla.

La cruz, la señal del Cristiano, es signo de nuestra entrega al sufrimiento por amor. Nos recuerda a Cristo, que se entregó por nuestra redención. Nosotros, siendo su Cuerpo, hemos de sufrir en unión a El, que es nuestra Cabeza. Hacemos la señal de la cruz para recordar este compromiso. Todo lo que hacemos debe ser "En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" y todo por amor, abrazando nuestra cruz. 

"Desde la cruz se contempla mejor el cielo" -Madre Adela Galindo

El sufrimiento tiene un gran valor cuando lo abrazamos por amor. Ante el dolor podemos unirnos a la cruz de Cristo o reaccionar con rebelión y culpar a Dios. El sufrimiento tiene un gran valor: expía el mal, une al sacrificio de Jesucristo como expresión de amor y confianza en El y ofrece a Dios un sacrificio de alabanza.  El sufrimiento unido a los padecimientos de Cristo nos asemeja a El, que libremente abrazó la cruz por amor. Dice San Pablo:
Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia. -Colosenses 1,24
Solo a la luz de la fe podemos confiar en Dios y crecer en medio de los sufrimientos. Le invito a meditar: 

  • Sufrimientos abrazados libremente por amor

Frecuentemente el cristiano es llamado a tomar el camino que mas cuesta, el camino donde hay sufrimiento. Lo motiva la fidelidad al amor y el compromiso al cumplimiento del deber. Amar siempre exige sufrimiento. Jesús escogió el amor hasta la muerte. Tenemos la opción de renunciar a esa exigencia pero entonces dejaríamos de amar.  Podemos tomar el camino fácil del egoísmo y del placer o podemos optar por el camino del amor que requiere renunciar al pecado y a la mediocridad. El sufrimiento es entonces una libre opción tomada por amor. El camino del amor es estrecho y pocos van por el porque no quieren sufrir. Es así que la mayoría abandona a Jesús.

"El amor que no puede sufrir no es digno de ese nombre" -Santa Clara.

  • Sufrimientos inevitables

También hay sufrimientos que no se pueden evitar: enfermedades, injusticias contra nosotros... También en estos casos podemos adquirir mérito porque somos libres para vivirlo con amor y unirnos a los sufrimientos de Cristo. Ante el sufrimiento podemos cooperar con Su obra redentora o podemos rebelarnos. Vemos el ejemplo de los dos ladrones crucificados con Jesús. Ninguno de los dos podía evitar su cruz. Pero si debían decidir como vivirla. Para uno, aquella agonía fue ocasión de llenarse de resentimiento y odio inútil. Para el otro, sin embargo, fue el momento de encontrarse con Jesús, abrir su corazón y encontrar su salvación. 

El amor nos mueve a compadecernos de los que sufren y hacer lo posible por eliminar los males que causan sufrimientos: la injusticia, la pobreza, la enfermedad...  Seremos juzgados según nuestra respuesta al sufrimiento de nuestros hermanos.
Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.  Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis..."  Mateo 25,34-35
  • El apostolado del sufrimiento

Jesús nos enseña a sufrir por amor. Ayudamos al prójimo en la proporción en que hacemos bien a su alma y no hay mayor bien para las almas que las gracias obtenidas por medio de la oración unida al sacrificio libremente ofrecido.

No hay nada mas valioso y que de mas fruto que el sufrimiento entregado al Padre unido al de Jesús.  Por eso la cooperación con Dios en la salvación de la humanidad está al alcance de todos. Dios no necesita que hagamos grandes cosas según nuestra idea de lo que es grande. Lo que si quiere de nosotros es que le entreguemos nuestro corazón, nuestra vida, con todas sus situaciones de gozo pero también de sufrimiento. ¿Por qué es tan valioso el sufrimiento? Porque es el momento de mayor oportunidad de confiar y de unirnos a Jesús por amor. La mayor prueba del amor se da cuando se sufre por el amado. 

Juan Pablo II, hablando del sufrimiento dijo:
Los enfermos y los que sufren están en el mismo centro del Evangelio. Predicamos a Cristo crucificado, lo que significa que predicamos una fuerza que surge de la debilidad. Cuando los enfermos están unidos con Cristo, la fuerza de Dios entra en sus vidas» hasta tocar el mundo.
El sufrimiento humano puede mostrar la bondad de Dios». Es posible, reconoció, que «la experiencia del sufrimiento desanima y deprime a mucha gente, pero en las vidas de otros puede crear una nueva profundidad de humanidad: puede traer nueva fuerza y nueva intuición. El camino para comprender este misterio es nuestra fe». -JPII, 30 oct. 1998
Es por eso que el Santo Padre tanto valora el apostolado del sufrimiento. No debemos esperar hasta que nos venga una grave enfermedad para ejercerlo. Este apostolado está abierto a todo quien tenga fe y amor. Por la fe apreciamos la nobleza del sufrimiento ya que Jesucristo se hizo hombre y nos salvó sufriendo hasta la muerte. Por el amor hacemos de cada sufrimiento un sacrificio. Es mas, quién mucho ama llegará hasta gozarse de sufrir por el amado.

Es cierto que la Sangre de Cristo es más que meritoria para lograr la salvación. Pero El ha querido que esta salvación se reciba por medio de la cooperación de los pecadores. Es por eso esencial que unamos nuestra cruz personal con la de Nuestro Señor.

Debemos decir con San Pablo "Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia" (Colosenses 1:24)

¿POR QUE SUFREN LOS INOCENTES?

Jesucristo enseñó con claridad que las víctimas no son más culpables que el resto de la población:
"En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios.  Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro"; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén?  No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.» -Lucas 13:1-5
Todos hemos pecado y somos culpables por los males.

Dios lo creó todo bueno.  Los males, tanto los desastres causados por los hombres como las enfermedades y los desastres naturales, son consecuencia del pecado.  El pecado causa un gran desorden que afecta a toda la creación. Todos somos culpables porque todos hemos pecado. Siendo así las cosas, en este mundo los justos e injustos sufren y mueren. Está claro que los justos también experimentan las tribulaciones. La pasión de Jesucristo es el mejor ejemplo de ello.

Dios está con nosotros en el dolor

El mismo Jesucristo, siendo Dios, asumió la naturaleza humana y sufrió la mas terrible muerte al ser crucificado.  Así, sin quitar el misterio del sufrimiento, Jesús se adentró en el y le ha dado valor definitivo.  El Cristiano ya no sufre sin sentido pues une sus sufrimiento a los de Cristo.  Se mantiene fiel en la tribulación con fe de que obtendrá la victoria de Cristo en la resurrección. Los momentos de tribulación nos hacen presente el misterio del mal. Pero como cristianos tenemos las oportunidad de enfrentarlo y vencerlo, aunque esto signifique morir.  La muerte entonces se convierte en la victoria. Colosenses 1,24

Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia.

El sufrimiento como advertencia

Jesucristo nos enseña que las catástrofes contienen una advertencia para todos: "y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo" (Lc 13,5).  Jesús nos recuerda con estas palabras nuestra responsabilidad y la importancia de la conversión. Somos peregrinos en la tierra. Nuestro hogar definitivo es el cielo.  No podemos seguir  como antes, disipados en el pecado. Sabemos que somos todos culpables porque todos hemos pecado.

Cada uno debe decidir.  Los momentos de tribulación suscitan lo bueno y lo malo en cada corazón. Vemos los dos ladrones en torno al Señor.  Mientras uno maldecía, el otro defendió a Jesucristo y le pide entrar en su reino. En las tragedias hay quienes blasfeman mientras otros se entregan a servir heroicamente.  Cuantos ejemplos de amor hemos visto en el medio de los desastres del huracán, cuantos habrán abierto el corazón, olvidándose de si mismos.  Dios lo sabe y les dará la recompensa.  Para nosotros son un testimonio, una inspiración.

Los que mueren primero no por eso sufren desgracia.  La desgracia verdadera está en no recapacitar, en seguir viviendo como antes sin aprender la lección.  La desgracia es morir en pecado, morir sin Dios. 

San Pablo prepara al cristiano para las tribulaciones.

Hablaba por experiencia.  En toda tribulación la gracia de Dios le sostuvo lleno de fe hasta obtener la victoria  final del martirio.
Siguen algunos de sus muchos pasajes sobre la tribulación, para que nos ayuden en las nuestras:

  • Romanos 8,35-37
¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la Escritura: Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero.  Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.

  • II Corintios 1,3-4
¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de las misericordias y Dios de toda consolación, que nos consuela en toda tribulación nuestra para poder nosotros consolar a los que están en toda tribulación, mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios!

  • II Corintios 1,8-9
Pues no queremos que lo ignoréis, hermanos: la tribulación sufrida en Asia nos abrumó hasta el extremo, por encima de nuestras fuerzas, hasta tal punto que perdimos la esperanza de conservar la vida. Pues hemos tenido sobre nosotros mismos la sentencia de muerte, para que no pongamos nuestra confianza en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

  • Efesios 3,13
Por lo cual os ruego no os desaniméis a causa de las tribulaciones que por vosotros padezco, pues ellas son vuestra gloria.

  • Filipenses 4,14
En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación.

  • I Tesalonicenses 1,6
Por vuestra parte, os hicisteis imitadores nuestros y del Señor, abrazando la Palabra con gozo del Espíritu Santo en medio de muchas tribulaciones.

  • I Tesalonicenses 3,3-4
para que nadie vacile en esas tribulaciones. Bien sabéis que este es nuestro destino:   ya cuando estábamos con vosotros os predecíamos que íbamos a sufrir tribulaciones, y es lo que ha sucedido, como sabéis.

  • I Tesalonicenses 3,7
Así pues, hermanos, hemos recibido de vosotros un gran consuelo, motivado por vuestra fe, en medio de todas nuestras congojas y tribulaciones.
 
 

domingo, 5 de febrero de 2012

MUSEO DE SOR EUSEBIA PALOMINO


Salamanca (España)

Museo de Sor Eusebia Palomino en Salamanca El museo está situado en la habitación que ocupó Sor Eusebia en el Colegio de las Salesianas de Salamanca, desde 1917 a 1922. A continuación, podemos apreciar dos imágenes del museo y una vista exterior del convento.
museo2.jpg (17866 bytes) Otra vista de la Sala-Museo de Sor Eusebia Palomino en Salamanca
convento de las Salesianas de Salamanca
Exterior del convento de las Salesianas de Salamanca, donde se encuentra la Sala-Museo de Sor Eusebia Palomino.
La dirección es:c/Padre Cámara,1 37004 Salamanca (España)
Tfno: +34 923 282431




EL MISTERIOSO CUADRO DE SOR EUSEBIA



Manuel Parreño Rivera es el autor de un cuadro de Sor Eusebia. Por lo ocurrido mientras se pintó, se considera un milagro. El cuadro se ha convertido en una parte importante del proceso de beatificación de Sor Eusebia. Veamos por qué.

Manuel no tiene manos; pinta con los pies. Estudió Bellas Artes en la Escuela "Santa Isabel de Hungría" de Sevilla. Ha cumplido 72 años en 2010 y vive en Valverde del Camino, localidad de Huelva en la que nació. 

Este singular valverdeño se confesaba "ateo consumado, hombre muy reacio a las corrientes religiosas".

Al pueblo venían autocares de distintos lugares de España. Sor Eusebia era ya un auténtico tesoro custodiado con formidable cariño por los valverdeños. La fama de santidad de la humilde mendiga salmantina, que trabajó y murió en la casita salesiana del bonito pueblo de Huelva, era un imán auténtico para incontables almas necesitadas de su celeste protección.

Un día, Sor María Luisa Aparicio, directora del Colegio de las Hijas de María Auxiliadora de Valverde del Camino, tuvo una luminosa idea: ¿por qué nuestro famoso pintor local no nos hace un retrato hermoso de Sor Eusebia Palomino?... Rápidamente se lo propuso al artista. 

"Existía una repugnancia tal en mi fuero interno -dice el artista del que nos ocupamos- que no me permitía tomar los pinceles y la paleta para plasmar la figura de Sor Eusebia".

Le entregaron una fotografía de escasa calidad, en blanco y negro. A pesar de que Manuel se había especializado en el retrato, se sentía incapaz de comenzar su obra tratándose de una persona a quien no había conocido.

"La mayoría de los retratos los he hecho al natural, con la persona presente", confiesa nuestro hombre. Pero pasaba el tiempo y la gente le paraba por la calle confesándole que Sor María Luisa Aparicio no perdía la fe en que el retrato se vería acabado cualquier día...

Al encargarle el retrato, Manuel considera "enormemente difícil" llevarlo a cabo. Tanto es así que dilató el comienzo de su obra nada menos que 6 años, seis...

Un Jueves Santo, el pintor salió de su casa despidiéndose de su esposa al tiempo que le dirigía alguna frase escéptica sobre el retrato de Sor Eusebia que iba a comenzar. Al llegar al estudio, encontró un lienzo de 130 por 81 cm. preparado por un alumno suyo cuatro días antes. No estaba la tela lo suficientemente tensa, ya que el aprendiz no disfrutaba todavía de la experiencia conveniente. De buenas a primeras aparece en escena un representante de una casa de lienzos de Alicante. Siempre que venía este Señor a Valverde lo hacía por razones comerciales, profesionales.

Pasó por el pueblo y dijo: "Voy a acercarme al estudio de Manolo para ver si necesita algo". Efectivamente: tensó el lienzo en 10 minutos, lo dejó perfectamente, se despidió y Parreño ya no le vio más.

"¿Qué ocurre aquí?... No lo sé. La verdad es que este hombre no estaba citado y se presentó" comenta el maestro valverdeño en los cinco folios que ha redactado y ha dado su consentimiento para que sean divulgados. 

Sin carboncillo ni retrato previo, el artista impregna el pincel y comienza a pintar la figura. "Lo normal es corregir, dice Manuel, pero no hubo necesidad de ello". Un accidente inesperado en la elaboración del cuadro hizo que Parreño comenzara a ensartar improperios... Al resbalar el pincel, una mancha cayó sobre el ojo de la retratada. El artista aparta con un dedo (no olvidemos que trabaja con sus pies al carecer de manos) esa mancha y se sobrecoge, ya que no ha necesitado de pincel alguno para corregir el retrato definitivamente. "Sentí tanto miedo que cerré la puerta y me marché a casa".
 
Manuel Parreño tarda normalmente unos 14 ó 15 días en acabar un retrato para que quede a su gusto. Si le presionan demasiado, puede concluirlo en 5 ó 6 días. Por eso, cuando Manuel contempló el retrato de Sor Eusebia dispuesto para ser admirado por el público después de 4 horas y media de trabajo solamente, le recorrió su espalda un repeluzno.

Parreño se había encarado con la foto de Sor Eusebia: "Bueno, vamos a ver si es verdad lo que dicen de ti. No tenemos tiempo material. Yo sé que dentro de 14 días tu cuerpo va a ser trasladado al colegio. A mí me gustaría quedar bien y comprobar si tus prodigios son ciertos..."

Por aquellos días pasaron por la casa del pintor más de 400 personas. Por lo menos 50 de ellas (que habían conocido personalmente a la Hija de María Auxiliadora) declaraban la autenticidad de su expresión.

"Conseguir una expresión de una persona que no se conoce, que solamente se ve a través de la fotografía -que en este caso era pequeña y en blanco y negro- es un hecho que el pintor jamás puede soñar en conseguir sin tener una referencia más amplia", afirma el maestro.

"Mi interpretación del cuadro es la siguiente: concibo a Sor Eusebia en el cielo, con Dios Padre. La lectura es mensaje directo del cielo que está recibiendo Sor Eusebia. La cara refleja esa expresión radiante. Yo lo interpreto así ahora, pero no lo hice pensando en ello. Aquello salió... Yo fui el vehículo. No vamos a quitar importancia al pintor, pero es que, en realidad, yo no la quiero, no quiero esa importancia."

"Lo confieso noblemente. Una vez que el cuadro de Sor Eusebia estuvo terminado, supe interpretar lo que allí había. Es decir, estoy diciendo esto para que la gente vea que yo no pensé en aquello. No estaba concebido por mí."

"Todo el mundo lo sabe. Yo he vivido siempre al margen de todo tipo de religión. Ser protestante, ortodoxo, católico o testigo de Jehová, a mí me tiene un poco sin cuidado. Yo he vivido siempre libre."

"Antes vivía en una constante tensión y hoy estoy relajado, con una paz extraordinaria y esto se produce a raíz de pintar el cuadro de Sor Eusebia. Esto lo puedo confesar noble y gallarda y humanamente..."

"Estaría dispuesto a manifestar la verdad de lo que me ha sucedido ante los Tribunales, si fuese menester."



ORATORIO DE LA BEATA EUSEBIA PALOMINO


ORATORIO DE LA BEATA EUSEBIA PALOMINO


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En la tarde del 24 de octubre de 2006, en Valverde del Camino (Huelva, España) tuvo lugar una solemne concelebración eucarística con ocasión de la colocación definitiva de los restos mortales de la Beata sor Eusebia Palomino Yenes, en la nueva capilla preparada en el Colegio “María Auxiliadora”, que durante diez años fue el centro de su apostolado y de su santificación en la fidelidad del día a día.

La Eucaristía se celebró en la iglesia parroquial, ante la imagen de la “Virgen del reposo” que en un tiempo acogió también las invocaciones y ofrecimientos de sor Eusebia que de nuevo estaba entre su gente, presente en la pequeña urna de cristal forrada de terciopelo y adornada con una significativa rosa encarnada: su don de amor que sigue difundiéndose a favor de todos, grandes y pequeños, de toda condición y cultura, como ayuda y apoyo amigo.

Presidió el Obispo de Huelva, S. E. Mons. José Valplana Blanco, asistido por el Obispo emérito Mons. Ignacio Noguer Carmona y por el Obispo emérito de Almería, Mons. Rosendo Álvarez Gastón. Concelebraron además el Canciller y el Notario de la Curia, el Vicario inspectorial de los salesianos con otros hermanos y otros varios sacerdotes, entre los cuales el Rev. Francisco Arroyo durante muchos años capellán del Colegio de Valverde. En representación de la Madre estaba presente la vicepostuladora sor Giuliana Accornero. Por una feliz coincidencia estaba también sor M. Lourdes Pino Capote, Superiora de la Visitaduría de Timor, que fue Inspectora de Sevilla cuando se inició el Proceso de beatificación de sor Eusebia.

En la homilía el Obispo remarcó la santidad cercana de sor Eusebia: una santidad sencilla, cercana a las situaciones ordinarias de la vida de cada día, manifestada por la Beata con su convencimiento de “pertenecer a Dios” en la humildad radiante y serena que se entrega a todos.

Al terminar la eucaristía se leyó el saludo-mensaje de la Madre general de la FMA dirigido a las autoridades eclesiásticas y civiles presentes en el que se augura que la “ampliación de la capìlla que guarda los restos mortales de sor Eusebia continúe siendo en el tiempo para las jóvenes, los jóvenes y las respectivas familias lugar de oración y de encuentro con una presencia de hermana y de protectora no lejana sino de casa, que ayuda a que juntos miren hacia el mañana con esperanza”.

A continuación la urna con los restos de sor Eusebia fue llevada en procesión al colegio y colocada en la urna de mármol preparada en la nueva capilla, entre las oraciones y los cantos de toda la asamblea.

El oratorio cuenta con dos vidrieras grandes que pueden verse a continuación, que dan al patio del colegio:

eusebvidriera1.jpg (30977 bytes) eusebvidriera2.jpg (30593 bytes)
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